Cambio.

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Apenas y había reaccionando a tiempo para mover su cabeza justo cuando una cuchilla pretendía incrustarse en su frente, acelerando el paso brinco sobre una roca para tomar un mayor impulso y poder acertar con una terrible fuerza su espada sobre el sable de Ra's. Nueve infernales meses peleando, dos intranquilos meses sobreviviendo y un nefasto mes combatiendo a su antiguo emperador.

Lo más difícil ya lo había superado y ahora solo debía acabar con aquel combate para poderse llamar "un hombre libre"; sin embargo los años del inmortal eran la pieza clave para que el combate se extendiera hasta 26 días en los que apenas y le había hecho daño, Ra's era soberbio, sí, pero lo era porque sabía se lo tenía ganado pues los años habían sido su mejor maestro y ahora eran pocos los hombres o mujeres capaces de derrotarlo.

El tiempo se le terminada a Damian y ahora, a diferencia de los otros once meses pasados, estaba solo pues la regla era un combate de uno contra uno. Bruce había derrotado a Thalia en 20 días y ahora era turno del hijo de probarse capaz de manejar su existencia.

Damian sentía el sudor bajar por la frente cegandolo el tiempo necesario como para que su abuelo lo derribara con absurda facilidad, cada fibra de músculo estaba agotaba y su corazón empezaba a trabajar como si de un anciano se tratara, la situación parecía querer sobrepasarlo y aun así el chico se aferró a sus recuerdos, a sus amigos, a su vida. El combate de ese día culminó cuando el crepúsculo anaranjado pintó de oro las arenas del desierto; ahí sobre el piso manchado de rubí Dami maldijo las tradiciones y su propia sangre, tanto había superado para que al último instante perdiera, cuando Bruce lo recogió apenas y sus piernas le respondieron pues el alma ya se comenzaba a cansar. Quería volver a su hogar pero ahora no era el momento de llorar.

La rutina siguió dos días más y cuando los Al Ghul ya se sentían vencedores una inesperada fuerza le llegó de las entrañas. Empuño su espada casi con odio y se arrojó sin una estrategia o técnica sobre aquel hombre de cabello cenizo; como si fuera una bestia le arremetió ataque tras ataque haciéndolo perder sus armas y obligándolo a luchar solo con el cuerpo, el cuadro era sanguinario pues los ojos esmeralda del nieto estaba opacados por odio y salvajismo que se liberada solo para destruir. En las butacas de aquel milenario coliseo Thalia y Bruce contenían el aliento, ella emocionada por la creación imponente de su primogénito y él asustado por la sanidad mental de su hijo.

Con espada en mano Damian se disponía a cortar la cabeza maligna de Ra's y aunque oía los gritos de su padre las palabras carecían de significado para él, por fin se había librado de aquel manto solo tenia que hacer una última cosa; alzó la diestra mientras su sonrisa retorcida le adorno el rostro, su abuelo no suplicaba solo lo veía como si eso fuera lo que esperara, y cuando estaba por descargar todo aquel maremoto de sentimientos un destello lo deslumbró... el sol rebotó sobre el acero de su sable y le devolvió lo que su madre tanto aplaudía. Un monstruo.

Segundos fueron los que casi le obligan a tirar su arma pero se controló a tiempo para no hacerlo, aquel no podía ser él, no quería serlo.

-¿Qué ocurre Damian, te asusta lo que eres? Pues no lo hagas, esa es tu naturaleza, para eso es que fuiste creado.

-No, yo no... yo no soy un asesino yo soy...

-¿Tú eres qué?- preguntó el inmortal escupiendo sangre de la boca- ¿un héroe? ¿un ave?

-Yo soy Damian Wayne- respondió estoico y digno- hijo de Batman, protector de Gótica y NO soy un monstruo como tú.

El guerrero clavó el acero en la muñeca de Ra's casi al punto de separarla del resto del cuerpo.

-¿No lo eres?- cuestionó sintiendo el terrible dolor extendiéndose- tus acciones dicen lo contrario querido nieto.

-Eso es un recordatorio- pronunció sacando el sable de la arena- cada que veas tu brazo y no encuentres tu mano recuerda lo que significa- blandió el arma sobre el aire para limpiarla de la sangre- que soy libre.

Dando la vuelta regresó donde sus padres lo esperaban. Su madre lo miró con aquella molesta mezcla de orgullo y asco; cuando la dama acarició sus cabellos supo que esta vez por fin cumpliria su palabra pues aquel contacto era el de la despedida; Batman lo ayudó a salir y jamás volvió a girar hacia atrás, ese era el momento que tanto ansío pero entonces ¿por qué se sentía así de mal? tan ansioso y agitado como cuando llegó. Su padre parecía igual de consternado pues aunque ganaron ninguno pudo decir nada, no tarde se dieron cuenta que las últimas palabras de Ra's les caló en sentidos profundos a ambos, aquellas palabras y preguntas alteraban la mente porque las respuestas eran obvias: nada.

Damian era incapaz de dilucidar algo concreto ya que al final de la jornada el mismo se lo preguntaba ¿quién era y qué papel jugaba en todo? Desde que tenía uso de razón todas las personas a su alrededor le trataban de decir lo que era y lo que debía hacer, se le explico desde muy joven lo que se esperaba de él y ni aun su padre, que lo hizo con las mejores intenciones, se salvaba pues en lugar de ayudarlo a encontrarse le impuso el título de héroe y le obligó a acatar una moral, que si bien era la correcta, no era propia de su ser.

Salieron del infierno que una vez fue su cuna pretendiendo volver, pero mucho antes de hacerlo algo cambió...



Notas finales:

GUENAS NOSHES!!!

JAJAJA muy bien, vamos a ver ¿quien me extraño? xD

Hola- hola amiwos, que les puedo decir, las vacaciones ya casi se me acaban y yo no he escrito nada.    ;n;

Les debo muchos Fics y pronto los tendrán (creó?) 

En fin! Espero les guste la continuación de esta historia. Les envió muchos besos.>3<  

Sol y tiempoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora