-Ah, Ciel-kun, Sebastian-dono, Tn-san -saludo Agni al verlos.
Soma acabo su alabanza y se levantó, dirigiéndose hasta Ciel.

-Oye, tuuuu, deberías estar jugando.conmigo, Cieeel -dijo Soma acercándose y picándole una mejilla.

-No tengo tiempo para juegos tontos, tengo trabajo que hacer. -al pobre Cielo estaba apunto de saltarsele una vena.

-Yo no veo que estés haciendo algo.

-Tengo lecciones de esgrima. -Irritado se puso el casco para completar su traje. Tn saludo cortés a los dos invitados y recorrió la distancia que había desde la puerta hasta el centro de el salón.

-¿Listo, joven amo? -pregunto ella poniéndose en posición.
Él sólo asintió en su pocision también- ¡Anga!
(La neta no se como se escribe si alguien sabe me.lo.corrige por favor jajajaja)

Comenzaron un pequeño duelo, en el.que Ciel tenía que intentar darle una estocada a Tn. Daban un paso adelante y otro atras, a veces Ciel se adelantaba demasiado y Tn lograba pincharon.con facilidad. Al cabo debe unos minutos Soma replicó:

-Se ve divertido, quiero intentarlo -dio una palmada y n de mala gana le cedió su estoque.

Entre ambos nobles comenzaron una corta batalla pues sin saber las reglas, Soma comenzó de manera abrupta dándole en el brazo izquierdo a Ciel. El príncipe en su creencia, pensaba que había ganada y alzo las manos victorioso.

-Gane -exclamó.

-No. Si te hubieras detenido a escuchar las reglas sabrías que un punto sólo se hace en el torso -respondió Ciel con una sonrisa malévola. Dio una estocada y el arma del príncipe salió volando de su mano, un golpe más y... en el último segundo, Agni se presentó  ante Soma y lo protegió cubriendo a su señor  con el cuerpo. Ciel  molesto declaró:

-Es trampa.
Soma se burló de él.

-Parece que mi mayordomo es el mejor, ¿no, pequeño?  -dijo Soma con osadía.

-Sebastian -dijo Ciel  firme.

Todo para acallar los alaridos de este mocoso presuntuoso que no tiene respeto. Pensó Sebastian al acercarse a tomar el estoque de su amo.
Tn los contempló en silencio. A ver si esta vez, la boca cerrada le ayudaba.

El duelo entre Agni y Sebastian dio inicio, los movimientos y ataques del mayordomo hindú eran rápidos, pero Sebastian era mejor y por cada ataque bloqueado el le dirigía dos, que con esfuerzo Agni terminaba esquivando. Dialogaron durante la pelea. Sobre lo digno que tiene que ser uno para servir a su señor, cada uno presentaba su punto mientas trataban de acabar con el otro. Hasta que... sus espadas, en un último ataque y defensa, chocaron punta con punta, la fuerza de ambos fue tal que los estoques se partieron a la mitad.

-Ah, que desafortunado -exclamó Sebastian con elegancia y un deje de sarcasmo.

-Sí -respondió Agni.

El empate habia dejado en dudas al joven príncipe. Así que le propuso un nuevo trato a Ciel.

-Te dejate hacer tus trabajos, y al final del día jugaras conmigo.

-De acuerdo -accedió Ciel irritado. Se alegro de quitarse a ese mocoso de encima un tiempo y se llevó a Sebastian y a Tn para terminar sus .

Por la noche mientras Tn limpiaba la cocina se escucharon unos pasos que trataban de ser discretos. Por la puerta principal se escuchó como la abrían y la cerraban con cautela.
Había tenido un encuentro con Soma poco antes de la cena en el que, el chico trataba de arreglar lo ocurrido, pero Tn  se quedó callada y serena. No quieras decir nada. El moreno se sonrojo y se arrepintió de haberle hablado de nuevo. Debió haberlo dejado donde había quedado pero intentó con ganas que no fuera raro entre él y ella... así que Tn se planteó los posibles sospechosos.
¿acaso seria el principe, que en su desesperación y vergüenza habría huido? No.importaba. Ella salió como.un rayo dejando polvo detrás ,sin hacer ningún ruido y se fijó por la ventana a un lado de la puerta y vio que era un hombre. ¿Sebastian quizá? No, qué diablos haría Sebastian saliendo por la puerta principal, ademas, ella jamás se hubiera enterado si él hubiera salido.

Corrió escaleras arriba y se topo con Soma, chocaron y cayeron al suelo uno frente al.otro. soma apartó la mirada inmediatamente y luego recobró la postura.

-Agni se a ido -soltó así como así.

-Tch.
Tn.corrió por más laberintos de pasillos hasta llegar a la.puerta de Ciel, que tocó con dos suaves golpes. No recibió respuesta pero no mucho después Sebastian le abrió.

-El mayordomo hindú se fue, Bocchan. -Tn hizo una reverencia al ver que Ciel ya estaba dispuesto a marcharse.

-Sebastian también lo vio. Vámonos. -justo cuando el conde terminó de decir aquello, una nueva objeción entró por la puerta.

-Yo iré. -Soma estaba respirando con dificultad, le había costado un buen.esfuerzo seguir a Tn.

-Tú te quedas -ordenó Ciel que ya estaba saliendo.por la.puerta.

-Yo tengo que ir, quiero valerme.por mí mismo, quiero ser como tú, Ciel. Valiente..,fuerte, quiero aprender. Así que, ¡por favor! Déjame ir contigo -Soma tenía las mejillas sonrjadas, derramada lágrimas de sus ojos y estaba moquiento.

-Argh, de acuerdo. Tn, llévate a S-. -Sebastian levantó una mano.

-Yo llevaré a su majestad, el podría pesar demasiado para Tn, así que ella lo.llevará a usted.-su mirada le helo la sangre a Tn, ¿qué era aquello? ¿Los habría visto? Porque a Tn le pareció que Sebastian no tolero la idea de que ella llevase a Soma...

Kuroshitsuji (Varios y tu)¡Lee esta historia GRATIS!