Capítulo 41 Odio.

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-Soma... escucha, eres am, un gran chico, pero -a Tn le dio un vuelco en el corazón al verle una mueca de confusión y dolor-, eres un... niño apenas. -se retorvio incómoda.

-Eso te parezco -sentenció dolido.

-Eso eres... tienes tan sólo 17 años y eres un príncipe -le hizo una reverencia-. Esto jamás pasó, olvidalo Soma.

Tn dejó el vaso con agua en su mesita de noche y salió con un paso fuerte y decidido hacia su habitación. ¿Por qué había rechazado a Soma? Con lo dulce que se veía y lo inocente que aún es... pero por esas mismas razones tenía que apartarlo. Por el mismo motivo que no salió con Finnian. Ella simplemente sería tóxica para sus vidas y no quería arriesgarse.

Camino a obscuras por el pasillo hasta las escaleras y bajo al lobbie, de ahí giro a la derecha y por el pasillo de servicio hasta su habitación. Pero se detuvo en la cocina, unos metros antes de su cuarto. La luz seguía encendida y se pregunto quién estaría a esas horas ahí. Se asomó con cuidado y sin hacer ruido. Era Sebastian.
Pero se veía diferente, Tn vio una extraña aura que rodeaba su ser, era oscura y se movía de aquí para allá. Sebastian estaba recargado en la.barra de la.cocina y parecía respirar con dificultad, como si tratará de calmarse. Tn decidió pasar por ahí sin hacer un escándalo, se le notaba molesto y estaba raro, así que parecía mucho mejor ignorarlo antes de que se desquitase con ella, o... a no ser de qué el problema fuera ella.
Per eso sería una tontería. Vaya noche, pensó ella al llegar a la puerta de su habitación. La abrió con cuidado pero parecía estar cerrada con llave... Tn definitivamente no recordaba haberle puesto el.pastillo a su puerta, ¿Con qué motivo lo haria?

Tendría que pedirle la llave a Sebastian... Maldición, se dijo a si misma al pensar aquello. ¡Que remedio! Se dio media vuelta y regreso en sus pasos hasta la cocina, pero Sebastian ya no estaba. La luz estaba apagada y Tn envuelta en la oscuridad...

Por la mañana Tn se sentía agotada, había ido a dormir con Meirin pero ella no paraba de hablar sobre Sebastian, y estaba dormida. Que molestia.
Estaba tomándose un café para ponerse.al día en la cocina y mientras, revisaba el horario de clases de Bocchan. Ya que no estaban en casa, ella y Sebastian estaban.siendo sus tutores.

-Buenos días -Agni la saludó desde la puerta al.entrar.

-Ah, buenos días, Agni. ¿Café?

-No, gracias, solo vine a cocinar el desayuno de mi ouji.
Tn asintió y siguió revisando su horario. No faltaba mucho para que Ciel despertará pero solo le llevaría el desayuno, la primera clase la tenía Sebastian así que se relajó un poco, liberando la tensión de anoche.
10 minutos después la campaña del cuarto de Ciel se.movió. así que Tn tomó una bandeja y la llevó a su habitación.
Dio dos toques ligeros en la puerta.

-Pasa -se escuchó el Conde. Tn abrió la puerta con su mano libre y entró con una ligera sonrisa.

-Ohayo, Bochan. -con alegría se acercó y le.presentó su desayuno. Luego me dirigió una mirada cálida a Sebastian, pero fue contrarrestada con una mirada gélida, sin expresión y ni siquiera un saludo le dio.
Tn se quedó extrañada...

Cuando Cielo terminó su desayuno, Tn se retiró elegantemente disculpandose y dejando solos al niño y su mayordomo. Para la primera lección del día. Historia.

Pasadas las 9 a.m, Ciel, Sebastian y Tn se dirigían en el gran salón apuntó de la clase de esgrima del joven amo, cuando al abrir las puertas se toparon con los hundus, arrodillados en el suelo frente a una enorme estatua de su diosa. Kali. Hacían unas extrañas oraciones que para los ingleses no eran más que balbuceos.

-¿Que hacen aqui? -dijo Ciel apretando los dientes.

-parece que están orando a sus diosa -le.dijo Sebastian en voz baja.

Kuroshitsuji (Varios y tu)¡Lee esta historia GRATIS!