Capitulo 36 私を助けて (Ayúdame)

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Para cuando Tn despertó, Elizabeth se encontraba recargada en la pared, de expresión perdida y rostro pálido, se veía distinta... apagada. Tn volvió a mirar a su alrededor y observo que Drocell no se encontraba en la habitacion y a esas alturas seguramente Sebastian y Ciel ya habían llegado a la mansión... ¿Que debería hacer? ¿Esperar? ¡No! Ya les había causado muchos problemas como para dejarles uno mas, tomo las fuerzas de donde pudo y comenzó a tirar de las cadenas para sacarlas de la pared, un segundo después Tn se encontraba en el piso de rodillas con las cadenas colgando de sus grilletes, las muñecas aun le sangraban, pero era mas leve que antes. 
Se tallo las muñeca para mitigar el dolor y se acerco a Eizabeth. Súbitamente algo se interpuso entre ella y la señorita con un estruendo y chispas, era una especie de hacha, Tn dirigió su mirada al techo de donde había venido aquello y llego a observar a Drocell que con sus hilos para marioneta la atrapo y la subió hasta donde el estaba.

-Sh. -la callo con un sonido mientras ella forcejeaba a esas cosas que la tenían atada-Nos vemos.

Drocell la dejo en aquella viga de madera y se marcho. Llego hasta el cuarto en donde Ciel se había topado con Sebastian, sus muñecas ya habían ido derrotadas, de una manera muy eficiente como solo Sebastian sabia hacerlo.

-Salgamos de aquí, Bocchan. -Sebastian se dirigió a Ciel al caer la ultima muñeca.

-No pueden. Ciel Phantomhive ya es propiedad de mi amo. -Drocell se revelo entrando por la puerta sosteniendo su cajita musical.

-¿¡Propiedad!? -exclamo Ciel con indignación- ¿Quien lo decidió? 

-La prueba es ese anillo que lleva en su dedo. Yo lo sé. -Drocell estaba decidido a no dejarlos ir- Ese pedazo de hope es un regalo que mi amo envía a aquellos que se convertirán en sus muñecos. 

-¿Amo? -pregunto Sebastian

-Ciel Phantomhive se convertirá en muñeco. En uno hecho de oro y plata... -y antes de que Drocell comenzara a entonar su cancion, Sebastian le robo la palabra.

-El oro y la plata serán robados, serán robados, serán robados, el oro y la plata serán robados, My Fair Lady. -Sebastian tomo a Ciel como princesa y lo llevo fuera de la mansión antes de que Drocell pudiera protestar.

Mientras Sebastian y Ciel se encontraban fuera de la torre en la cual Eizabeth y Tn estaban atrapadas, Drocell regreso con Tn.

-Ah, ojo-sama. -suspiro llegando hasta ella. Pero ya no estaba donde la dejo...- ¡Ojo-sama! -grito Drocell con desesperación y con ligera confusión.

Tn se encontraba escondida después de haberse liberado. Rabia tratado de hablar con Lady Elizabeth pero al parecer a ella no le respondería. Era toda una muñeca, fría y apagada como una noche sin luna ni estrellas. Tn se preguntaba como lo hacia y por que con ella no había funcionado.

-Drocell-san -dijo Tn desde las sombras- Debes liberar a Lady Elizabeth y desaparecer, de lo contrario me veré forzada a matarte. Ella sonrió para si misma. 

-¿Are? -dijo Drocell ladeando la cabeza-. Bromea, señorita. por favor venga, usted ahora sera de mi propiedad.

Tn apareció y lo intento atacar pero Drocell la esquivo.

-Entonces muere -dijo Tn fríamente. Soltó una patada tras otra y Drocell lograba evadirlas hasta que tomo a Tn con uno de sus hilos y la ato al techo con rapidez. 

-Quédese quieta, no me gustaría que lastimen a mi nueva muñeca. 

-Mmsdfsad -Tn se retorcía y no se le escuchaba nada ni se le entendía, pues la había cubierto como si fuese un capullo.

Ciel, Sebastian y Grell entraron por la puerta. Observaron los materiales a su alrededor, las armaduras viejas, los pinceles y pinturas y os maniquíes que se desparramaban por partes sobre la mesa. Sentada sobre una silla de madera, Elizabeth se hallaba cabizbaja y en tranquilidad, podría decirse incluso que hubiera estado inconsciente de no estar tan rígida en su postura. Ciel corrió hasta acercarse a ella y se inclino para que su rostro quedara frente al de ella. 

-Lizzy...-pero no hubo respuesta- ¡Lizzy! -Ciel la tomo de los hombros exaltado y le pareció que algo no andaba bien.

-Parece que llegamos un poco tarde -comento Grell.

Sebastian se quedo pensando. Sintió un ligero temblor en su cuerpo... ¿Que había sido aquello...?

-No puede ser... ¡Lizzy! ¡Lizzy! ¡Lizzy! -Ciel comenzó a sacudirla con suavidad pero la desesperación denotaba en su voz. Por fin, Elizabeth comenzó a abrir los ojos como si acabara de despertarse de un largo sueño- Lizzy, que bueno...

-El anillo -comento Elizabeth mirando la mano de Ciel. Su voz era calmada...mas tranquila y apagada de lo usual como su mirada-. Pude alegrarte, ¿no es así? Ciel...

-Así que el regalo era para Bocchan -dijo Sebastian al escuchar hablar a Elizabeth mientras Grell soltaba un bostezo de claro aburrimiento. 

-Una necedad. ¿Por que a mi? 

Un extraño sonido cruzo la habitacion y Elizabeth alzo los brazos.

-¿Por que sera? -se escucho la voz suave de Drocell inundar la habitación. 

Tn por su lado, con trabajos y cansancio ya estaba rompiendo los hilos con sus propias uñas como su fuesen garras de un felino. 

Elizabeth se alzo de su asiento con expresión anonada y confundida ¿por que hacia eso?. Parecía que volaba por los hilos que la sostenían. 

-¿Por que sera que mi cuerpo se mueve por si solo? -seguía hablando Drocell como si hablara por Elizabeth. Grell y Sebastian miraban a los lados en busca de su presencia-. Y... ¿por que lastimo a la persona que mas quiero? -Elizbeth  estiro las manos y el hacha que a Tn le había ipedido el camino hace un rato se poso sobre sus manos como mágicamente. 

-Elizabeth -grito Ciel. 

Lizzy se alzo mas y tomo la hacha lista para blandir la sobre Ciel.

-¡NOOOOOOOO! -grito ella con desesperación al notar que no podía hacer nada para detenerlo. Elizabeth lanzo el primer golpe. Pero justo un segundo antes, Tn aterrizo delante del Conde para defenderlo y tomo el hacha entre sus manos para detenerlo. 

-S..Sebastian -dijo ella y el quito a Ciel del camino. 

-Elizabeth -volvió a chillar Ciel. 

-No, no, no -decía ella cada vez que blandía el hacha para acabar con Tn...

-Grell, ¿tu también puedes verlo? -dijo Sebastian dejando a Ciel a salvo para ayudarle a Tn. 

-Pues si...pero me podría estropear. -Grell cortaba sus uñas con sus tijeras. 

-¡Grell-sama! -comento Tn con desesperación parando un golpe con su brazo y esquivando el siguiente.

-Onegaishimasu -le pidió Sebastian...

MOSHI MOSHI :3 aqui esta su sukulenta continuacion, espero sea de su agrado, por fvor no se olviden de votaaaar <3 

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