Capitulo 13: "Queda poco tiempo"

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(Axel)

-Buenos días alumnos, espero que estén listo para la prueba de mañana, recuerden estudiar la última materia que pasamos ayer y el lunes, ahora pueden salir a receso – dice la profesora de lenguaje.

- Si – respondimos todos al unísono.

- No se olviden que el viernes tenemos que salir del colegio –

- Si profesora – le volvemos a responder.

Tomé mi mochila y salí de clases. Teníamos arte sí que deberíamos estar en el patio, eso no era algo que me sorprendiera, el profesor siempre hace las clases afuera.

Pero eso no es lo que me importa en este momento.

Desde el sábado en la tarde que no veo a Ágata, sé que a venido a clases, pero no la he visto, suena un poco ilógico, pero no ha entrado a la sala de clases, se queda afuera escuchando la clase y enviándole textos a la profesora cuando terminaba su trabajo.

¿Me estará evitando?

¿Y hasta ahora lo piensas? – me pregunta una vocecita en mi cabeza.

Quizás fue un poco precipitado decirle que estaba enamorado de ella el día que fuimos al parque de diversiones, pero no lo podía callar más, además si no lo hacía Ed se me iba a adelantar y no iba a permitir eso.

¿Celosos de Ed? - vuelve a decir esa vocecita en mi mente.

Cállate- suspiro.

¿Y cuándo piensas contarle la verdad? -

¿Es en serio? Ahora mi subconsciente me estaba jugando una mala pasada y eso no era bueno.

-Demonios – digo dejando salir un salgo suspiro antes de chocar con algo – Eso me ha dolido – digo tocándome la frente.

- ¿Te encuestas bien? – me pregunta una voz familiar.

Muy familiar para mi mala suerte.

- Si, no es nada, solo me quedara rojo nada más –

- ¿Seguro? – me pregunta preocupado.

- No es necesario que te preocupes por mi Gabriel, sé que no lo haces, sí que no te hagas el amable conmigo – le digo para poder comenzar a caminar.

- Espera Axel –

- ¿Qué quieres? – le pregunto de mala gana.

- Necesito hablar contigo – me responde cerrando su casillero.

- No estoy para que me fastidies con tus bromas de mal gusto ni nada de eso, déjame solo –

- Eso sobre Ágata –

- Te dije que no qui... ¿Qué dijiste? –

- ¿Acaso eres sordo? Necesito hablar contigo sobre Ágata y sobre otras cosas –

- ¿Hablar? Pues dime lo que quieras – le digo volteándome hacia él.

- Aquí no puedo hablar de eso – me dice mientras se apoyaba en la pared.

- ¿Dónde quieres hablar? – le pregunto pasando mi mano por mi cabello.

- En la banca al lado del árbol en diez minutos, te espero –

- Espe... - no alcance a terminar de hablar, pues mi querido primo se había esfumado.

Perfecto.

¿Ahora que mosca le habrá picado?

A pesar de que es familia, nunca se lo que piensa, no tengo esa conexión con él.

Ágata¡Lee esta historia GRATIS!