Capítulo 21: "Que comience el juego" Parte 2.

13 1 0

(Axel)

-Gabriel, ¿ves a los chicos? - le susurro.

- Si - me responde - Abriré la puerta para que entren, asique a tras -

Gabriel la abrio tope y Martín con Ed entraron como un rayo.

-Gracias chicos, son los mejores -

- Luego lo agradeces Martín - ruedo los ojos - Deberíamos ir a otro lugar, todos juntos -

- ¿Todos juntos? - pregunta Ed - No veo a mi hermana en ningún lado -

- Ya la buscaremos - le sonríe Ágata - Cuando sepamos donde esta -

- Podemos llamarla - sugiere.

- Ya lo hicimos Ed, pero no contesta -

- ¿Un mensaje? -

- Le deje un mensaje -

- ¿Buzón de voz? -

- También -

- Y... -

- Tranquilo Ed - Ágata toca los hombros de Ed - Todo estará bien -

- Bien, bien - los separo - Todos tranquilos y calmado salgamos de aquí - abro la puerta - No hay nadie a la vista, a la cuenta de tres saldremos corriendo hacia la sala, veremos si Ximena con Víctor están allí y luego... -

- Iremos a mi casa - dice Ágata.

- Ese sí que es un buen plan - aplaude Martín.

Salimos corriendo como si eso dependiera de nuestras vidas, bueno literalmente si dependíamos de ello, pero no era algo tan grave.

-En la sala no hay nadie - dice Ed inspeccionando - Rayos, ¿Dónde te metiste Ximena? -

- Bien, no importa - suspira Ágata - Vamos a mi casa, si tenemos suerte la encontramos allá -

- ¿Cómo estas tan segura? -

- Pues... le envié un mensaje diciéndole que fuera a mi casa -

- ¿Y por qué no nos dijiste eso? - le pregunta Gabriel cruzándose de brazos.

- Perdón - agacha su cabeza - Pensé que me respondería o que si la buscábamos la encontraríamos -

- Bueno, vamos a la casa de Ágata, no se habla más del tema - los jalo para caminar.

Con cautela nos comenzamos a mover por los pasillos para llegar a la salida.

Entrar era fácil, el problema era salir en este momento.

- ¿Alguien puede escucharme? - oímos una voz que venia del interior de un casillero - El que sea por favor sáquenos de aquí -

- Esa voz... se me es familiar - dice Martín.

- Es... es ¡Es Fátima! - grita Ágata - Oye, ¿puedes hablar de nuevo para saber en que casillero estas? -

- Camina a tu derecha dos casilleros más de donde estas -

- Bien - intenta caminar, pero nosotros nos quedamos estáticos y nos mira confundida - ¿Por qué no caminan? -

- Ágata debemos irnos -

- Evans, no podemos dejarla aquí encerrada - me mira molesta.

- ¿Y si es una trama? -

- No lo es - silencio - Solo confía un poco -

- Okey - suspiro - Vigilen ustedes yo intentare abrir el casillero - les ordeno - Fátima -

- ¿Que? -

Ágata¡Lee esta historia GRATIS!