Capitulo 22: " La Reina malvada"

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(Ágata)

Me separe de los demás para ir al baño, ya que necesitaba tomar agua, pero tuve cuidado de que nadie me descubriera. En un principio me iba acompañar Ximena, pero luego cambio de opinión, porque no quería venir con Fátima y al final de cuentas me decidí por venir sin nadie osino no saldrían nunca de la sala de música.

Llegue al baño y me moje la cara.

-Necesitaba esto – suspiro.

- Hola – escucho un eco.

Levanto mi cabeza para mirar el espejo - ¿Qué haces aquí? ¿alguien te mando atraparme, otra vez? –

-No – me sonríe.

- ¿Qué eres? – me doy la vuelta, pero no había nadie, vuelvo a girar al espejo y la volví a ver - ¿Por qué...? –

- ¿Te gustan las historias? – me sonríe.

- No tengo tiempo – la miro un poco asustada.

- ¿Sabes que soy?, ¿verdad? –

- Algo así – me encojo de hombros.

- Me llamo Pamela, un gusto –

- Un... gusto – asiento con mi cabeza.

- Vamos dame la mano –

- No creo que sea buena idea – sonríe nerviosa.

- Tranquila, todo está bien –

- Mira Pamela – sacudo la cabeza – No creo que sea buena idea, no te ves como una niña normal, después de todo... eres un alma –

- Lo sé – vuelve a sonreír.

- ¿Y cuál es tu historia? – le pregunto resignada.

- Pensé que no la querías escuchas –

- Da igual, de todas formas, me la contarías – apoyo mis manos en el lavamanos.

- Bueno... - se hace la pensativa – En todos los colegios esta la historia de la chica del baño, a la que molestaron y mataron en ese lugar o que suicido – se encoge de hombros.

- ¿Y qué te paso a ti? ¿te golpearon contra el vidrio? – enarco una ceja.

- Tú no sabes lo que pasa en este lugar, ¿verdad? – me mira seria.

- No –

- Pero siempre has venido al mismo colegio ¿y no sabes su historia? –

- Claro, ¿Qué tiene que ver eso? –

- Puedo contarte la historia desde el principio –

- ¿Puede ser en otro momento? – acomodo mi cabello detrás de mis oídos.

- No – sacude la cabeza en modo de negación – Puedo cerrar las puertas del baño y así nadie podrá entrar –

- Esta bien, solo habla -

- ¿No te da miedo? – me pregunta sorprendida; creo.

Suspiro - No y aunque lo tuviera no tendría sentido, además... ya he visto a dos o tres chicas en el mismo estado que tu –

-Lo sé – sonríe, nuevamente; no me agrada mucho la idea de que sonríe a cada rato – Milen, Zoe, Ema y Víctor –

- ¿Co... como sabes el nombre de esas personas? – me pregunto algo asustada y haciendo que diera un paso hacia atrás en un auto reflejo.

- Milen, tiene la suerte de estar viva, porque te conoció antes que cruzara la línea –

- Oye, oye – coloca las manos delante de mí como en modo de defensa - ¿Cómo sabes eso? –

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