Capítulo 19: "Perdóname"

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(Ágata)

Llegue a mi casa y me tire en la cama, estaba muy cansada y no sabía de qué.

La idea de la tía Aliana era muy rara, ¿Qué iba a hacer con las pelotitas? ¿A quién le había tocado el mismo color que a mí?

- ¿Quieres comer algo dulce para la once? – me pregunta Celeste entrando a mi pieza.

- Creí que tenías que terminar un trabajo hoy –

- Si, pero... creo que era hora de estar un tiempo en casa –

- ¿Te pasa algo? – me siento en la cama.

- Nada – se encoge de hombros y se sienta aun mi silla del escritorio – Pensaba... da igual – menea su cabeza.

- ¿Qué pensabas? –

- Ese chico... Axel –

- ¿Qué sucede con el? –

- Se parece a él, sus ojos, su pelo... -

- Pero no lo es – cruzo mis piernas, algo molesta.

- Po otro lado esta Gabriel, un chico reservado, con hermosos ojos verdes, primo del supuesto Axel, ¿no crees que es algo raro? –

- ¿A qué te refieres con ello? –

- Solo piénsalo Ágata, uno de esos dos chicos es el verdadero Axel Evans que tu esperar –

- Estas loca – sonrió de lado - ¿Has dormido bien? –

- Si he dormido bien y estoy muy cuerda, no he tomado nada por el estilo y tampoco estoy diciendo disparates si es que lo estás pensando –

- ¿Por qué me dices eso ahora? – le pregunto ladeando la cabeza.

- No lo sé - se encoge de hombros – Solo piénsalo, ¿Por qué vendrían? –

- No lo sé, Celeste – me paro de la cama – ¿Tú dices que uno de los dos está mintiendo? – coloco mi mano derecha en mi mentón.

- Es una opción – mira por la ventana – Y creo que alguien puede que te dé respuestas –

- ¿Ed? –

- Después de todo... era su mejor amigo –

- Pero Ed... me lo hubiera contado –

- ¿Tu crees? – enarca una ceja.

- No, no, no ¡deja de confundirme! –

- Solo te dejo con una pregunta que quizás algún día tengas respuesta –

- No quiero ser grosera, pero quiero que salgas de mi pieza – le señalo la puerta.

- Okey, está bien, bien – se encoje de hombros y sale de mi pieza.

No entiendo que está pasando, ¿Por qué Celeste viene aquí a decir cosas sin sentido? ¡no entiendo!

Me recuerdo nuevamente en la cama y tapo mi cara con una almohada.

Uno de los dos está mintiendo, pero... ¿por qué?

-Rayos – saco la almohada de mi cara – Detesto cuando Celeste dice cosas que pueden tener sentido – suspire, busque mis audífonos y puse música, quizás así dejara de pensar en la idea loca de mi hermana.

(Axel)

- ¿Tienes hambre, Víctor? – le pregunta Martín.

- Podríamos pedir unas pizzas – sugiere Ed.

- Concuerdo contigo, vecino – le sonríe Gabriel.

- Creo que en Domino's Pizza había una promoción de dos familiares, pero no recuerdo el precio –

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