Capitulo 14: "Un corazon destrozado" (MARATON 1/4)

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(Ágata)

Ninguno de los dos se dignaba a hablar o mas bien, Evans esperaba una respuesta de mi parte, pero no sabía cómo empezar.

Habla de una vez, ya no puedo contigo, eres muy indecisa – detesto cuando esa vocecita aprese en mi cabeza; es eso a lo que llaman consciencia o eso creo.

- ¿Me dirás el motivo? – me pregunta sacándome del trance en el que estaba.

- No sé cómo mirarte luego de lo que me dijiste el otro día, no quiero parecer descortés ni nada de eso – suspiro – Solo estoy confundida -

- ¿Por qué? –

- Eso da igual –

- No da igual, a mí me importa –

- ¡A ti no te importa nada! –

- Me importas tu – me dice y me suelta del brazo – Por algo dije lo que dije ese día -

- Estoy enamorada de otra persona – le digo mirando hacia otro lado.

- ¿De mi primo cuando tenía seis años? – me pregunta arrogantemente.

- Yo... -

- Si piensas que ese chico que tanto anhelas vuelva, tenlo por seguro que no será así, Ág, las personas cambian, el ya no es ese chico dulce que conociste una vez –

- ¡Cállate, no sabes de que hablas! –

- ¡Claro que sé de qué hablo! – me dice elevando un poco la voz y la gente que pasaba a nuestro lado nos miraba raro.

- ¡¿Cuántas veces quieres que te diga que dejes de mentir?! – le grito apretando los ojos y mirando al suelo.

Silencio.

- Ágata yo... -

- Ya no sé quién eres – esas palabras salen tan espontáneamente que me asombro de mí misma.

- Escúchame –

- Se que hoy no fue un chico el que me golpea la cabeza con una pelota – digo levantando mi cara – Sino que me desmalle luego de discutir contigo porque estabas tocando el piano –

- Veras... -

- Detesto cuando la gente me dice cosas para ocultar la verdad –

- Ága... -

- Ya no quiero más de tus explicaciones baratas –

- No lo entiendes –

- Tienes razón, no te entiendo, no sé por qué mientes –

- Ágata, hay cosas que no tienes respuestas y otras que son un poco difícil de explicar y esta es una de estas situaciones –

- ¡Nada te cuesta decirme quién eres en realidad! Porque ese cuento de que eres el sobrino de la tía Aliana ya no me lo estoy creyendo –

- Ya estás diciendo puras leseras – se ríe nerviosamente – Claro que soy el sobrino de la tía Aliana, ¿Quién más podría ser? – me pregunta rascándose la nuca.

- Es sobrino de la tía Aliana mis cuernos, ¡ya me cansé de tus respuestas estúpidas Axel Evans! – le grito y las lágrimas comienzan a recorrer mi rostro y me comenzó a doler la cabeza.

- ¿Te encuestas bien? –

- Estoy bien – le respondo mientras tenía una mano sobre mi cara -Creo que es mejor me voy a casa –

- Te acompaño –

- No es necesario, y por favor, no me sigas – le digo para luego comenzar a caminar.

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