Pero no sin antes advertirle a taehyung que permaneciera en silencio, me eché a correr por el pasillo y giré el pomo de la puerta en caunto llegué a ella.

Ahí estaba, a quien menos me esperaba que fuera.

Mis ojos se abrieron de par en par al encontrarme a vernon en la puerta con dos paquetes de comida china en la mano izquierda y una enorme sonrisa en su rostro, ¿como rayos es que llegó hasta aquí?, era el momento menos indicado. Tenía a Taehyung dentro del baño de mi casa y a vernon listo para tener una cena de pasillos conmigo.

Tiene que ser mentira.

—¿Cómo llegaste aquí?— inquiri titubeante, aun con la esperanza de que todo lo que esté ocurriendo sea solo un mal sueño.

—Me enocntraba por ahí,—  indicó ladeando la cabeza, —y  se me ocurrió que quise compartir esto contigo.— concluyó señalando las fundas de comida china, las cuales me encantaban y no tenía idea de como rayos supo que era mi favorita.

Se abrió paso entre la puerta y yo y dejó las bolsas en la encimera de la cocina.

—¿Tines platos ?—inquirio de manera absurda buscando por todas partes menos donde en realidad se hallaban  los recipientes.

—En la parte inferior.— señalé dirigiéndome hasta él, y revisando cada dos minutos el pasillo por si a Taehyung se le ocurría salir.

Mi preocupación era inmensa, mis  ojos saltaban de la puerta del baño al los movimientos incesantes de vernon, una y otra vez. No quería que ambos se encontrarán, sería terrible tener que verse frente a frente después de la riña del partido, no tenía idea de que problemas se traían entre sí, pero cualquiera que sea debía ser uno muy grande. 

De cualquier modo, vernon se había convertido en una parte importante en mi vida, me había entregado su confianza en mis manos y confesado sus sentimientos hacia mí, aunque aún yo no pudiera corresponderle del todo. El lo estaba intentado, y dado a eso, Taehyung iba convirtiéndose en otra parte importante de mi vida. 

Una parte que poco a poco me forzaba a dejar atrás, en mis recuerdos.

—¿Qué hace él aquí? — Inquirió vernon djandome perpleja y sin habla en mi sitio.

Todo se había ido por el retrete, Taehyung se encontraba frente a nosotros tan enfurecido que en cualquier momento podía ser capas de armar una pelea justo en el living de mi casa.

—Deben escucharme...—intenté articular, pero a ninguno de los dos pareció importarles mi presencia en medio de la discusión.

—¿Qué haces tú aquí?—Inquirió esta vez taehyung, empuñando ambas manos a sus laterales y expandiendo una y otra vez sus fosas nasales. 

Ambos parecían lanzarse dagas de fuego con sus miradas y acuchillarse el pecho de la misma manera, lo único que podía hacer por el momento era despedir a Taehyung, dado que de lo contrario podría crear un caos total.

—Creo es mejor que te vayas, Taehyung.— Me apresuré a decir y traté de tranquilizarlo poniendo mis manos en su pecho paara empujarlo levemente hacia la puerta, sus ojos me miraron fijos, resignados e incrédulos. Seguramente estaba pensando que lo había preferido a vernon antes que a él.

—¿Prefieres quedarte con este imbécil?.— Indagó con un tono lleno de incredulidad hacia mí, haciéndome sentir miserable nuevamente.

¿Porqué tenía que complicarlo todo?

—No es eso...—rodé los ojos y suspire ofuscada.— Nada de esto debió ocurrir, lo hablaremos luego.— empujé la puerta con el fin de cerrarla, pero el pie de taehyung lo impidió.

Se acercó de inmediato a mi rostro, y sin darme tiempo a reaccionar, sus labios yacían junto a los míos en un corto beso, y de la misma manera se separó de mí. Abrí sigilosamente mis ojos después de  mantenerlos cerrados en  el fugaz momento, y al querer mirarlo a los ojos, su silueta ya era casi invisible bajo los altos faroles que alumbraban levemente las calles oscurecidas.

Respiré profundo y me digné a cerrar la puerta finalmente para luego dirigirme a la cocina, vernon solo se encontraba sentado en uno de los taburetes jugando con los palillos sobre la pasta manchada de una salsa oscura. Me acerqué y me senté frente a el copiando su acción con los palillos sobre la  pasta. 

—¿Porqué no me lo dijiste?.— inquirió rompiendo el silencio que se había formado entre nosotros.

—yo...—agaché la cabeza y me dediqué a observar el jugueteo de los palillos en la comida, sus manos tomaron mi barbilla y la elevaron hasta su rostro.

En sus ojos se reflejaba luz, y un brillo se expandía en la leve sonrisa que se forzaba a darme. Y eso, hizo que me sintiera la peor persona del mundo. Si lo que quería era hacerme sentir bien, pues, estaba obteniendo todo lo contrario.

—Tranquila, aún no tenemos nada en concreto.— enunció y sonrió aún más— solo me hubiese gustado que me dijeras lo de taehyung.— acarició despacio mi mejilla y volvió a tomar los palillos para enrrollarlos con los fideos. Intentaba verse feliz, pero parecía dolido.

—Pensé que podía con él.— concluí mientras tomamaba un sorbo de mi bebida.

—¿Aún lo sigues amando? — lanzó la pregunta que me dejó en jake.
Tal vez si o tal vez, no lo sabía, no lo tenía claro.

Comprender lo que estaba sintiendo en este momento era complejo.
 

PUPPET  [ T#1 TERMINADA ]Where stories live. Discover now