15) ...luego la desaparición de Rose...

6.8K 357 26
                                    

¡Siento haber tardado en subir capítulo! He estado muy liada, pero eso se acabó. Espero que os guste y que os siga manteniendo enganchadxs.

15) ...luego la desaparición de Rose...

EMILIE.

—¿Puedes decirme de una vez que hacemos en la biblioteca?

Después de que el taxista nos dejara justo en la entrada de la biblioteca, Rose no volvió a hablar. Bueno, en realidad no volvió a hablar tras hablar con el taxista. Está ausente y cabreada.

La biblioteca es un gran edificio blanco –recién pintado –de seis plantas, o siete, no sé muy bien ahora, y es para mí el edificio más importante y bonito de la ciudad. Por dentro es todo de madera, y las plantas llenas de libros están a los lados de la entrada principal. Justo en el centro hay varias bancos para que puedas estudiar o leer con estatuas a su alrededor. A medida que vas subiendo, ya hay mesas u ordenadores. Tiene el techo abovedado, y en cada planta hay por lo menos más de cien estanterías con más de quinientos libros cada una.

El paraíso.

—Relájate —me sonríe como si todo fuera bien y nunca se hubiera cabreado por haberle leído la nota sin permiso. Si soy sincera, esa actitud me hace desconfiar un poco—. Solo vamos a buscar una noticia en los periódicos antiguos.

—Para... ¿qué?

—Quiero leer la noticia sobre el accidente de mi familia —me explica.

—¿Murieron por un accidente?

Al momento caigo en que, si me ha dicho que quiere buscar sobre el accidente que sufrió su familia, es porque debieron fallecer ahí. Es decir, he hecho una pregunta estúpida y me avergüenzo por ello. No creo que se suicidasen o los asesinasen como pasó con mi padre, porque para algo ella misma lo ha dicho. "Accidente".

—Sí, o eso dice mi tía, la única familiar que nos queda a mi hermano y a mí. El resto murió cuando yo tenía dos años.

—No sabía que tenías un hermano...

—Pues lo tengo —asiente y empuja la puerta para entrar en la biblioteca—. Tiene quince, se llama Noel... y bueno, no perdamos el tiempo hablando de mi familia. Se está haciendo tarde.

Cuando entramos nos vamos al fondo del pasillo y cogemos el ascensor para ir a la última planta, donde se encuentran todo tipo de periódicos del mundo desde 1979. Yo nunca he entendido por qué quieren periódicos de lugares como España, Marruecos, India, Argentina o Nueva Zelanda aquí en Estados Unidos, pero mi padre decía que era porque si teníamos que hacer un trabajo o informarnos sobre acontecimientos mundiales, era más fácil buscar distintas opiniones, aunque el problema es que está en sus respectivos idiomas. Y yo no sé idiomas, sé me da muy mal.

Al llegar Rose me susurra que coja un sitio ya que está viniendo mucha gente. Me siento en una mesa alejada, al fondo, y espero hasta que ella llega con una gran pila de periódicos y los deja costosamente encima de la mesa. Se pasa la mano por la frente y me mira, ya que estoy perpleja.

—¿Qué? Esto pesa lo suyo.

Asiento, dándole a entender que ya me hacía a la idea.

—¿Por qué tantos periódicos?

—Son los periódicos de hace nueve años, concretamente del mes en el que mis padres murieron.

—Sigo sin entender por qué quieres leer esas noticias ahora.

—Porque tiene que haber algo, un motivo por el que el de la nota me haya amenazado con secuestrarme.

—Hablando de ese hombre...

La llamada del secuestro. (REEDITANDO&RESUBIENDO).Donde viven las historias. Descúbrelo ahora