Capítulo 15

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Tomo su mano y caminó con él en silencio, acariciando de vez en cuando el dorso con su pulgar, intentando hacerle sentir acompañado con esos pequeños gestos de cariño.

- No me gusto el juego... - comento solo porque sentia que debia llenar el espacio - Si vuelven a hacerlo, ¿Puedo no jugar?

- Claro... no jugaremos - sonrió enternecido y lo atrajo para darle besitos cariñosos - te amo cariño, si no quieres jugar algo solo tienes que decirlo, no es obligación.

- Esta bien... - asintió apoyándose un poco más en él - también yo te amo. Ojala pudiera deshacer todo el pasado, de verdad...

- A mí también me gustaría hacerlo, que no hubieras sufrido nada - beso sus mejillas - pero no podemos hacerlo... lo bueno es que a pesar de todo eso nos amamos y hacemos funcionar esto - Tsukki no respondió nada, no era necesario, pues sabía que Kuroo lo entendía como nadie, por lo que solo le dio un pequeño beso cariñoso en la punta de la nariz y luego en los labios.

Solo tuvieron unas calles más allá cuando llegaron a una pequeña tienda, y aunque habitualmente Kuroo regañaba cuando Tsukki compraba cigarrillos, en esa ocasión no dijo nada lo dejó comprar la cajetilla si siquiera hacer una cara extraña, y el rubio pudo fumar su cigarro con toda la calma posible para su siempre agitada mente, al menos hasta que, al llegar a la casa y sentarse afuera a terminar de furmar, sintió la mirada fija de Kuroo en el y la sobra de una sonrisa picara que no entendía del todo.

- Te ves guapo fumando... - admitió cuando notó que Tsukki lo miraba curioso - como interesante.

- No sé de qué hablas - dio una pequeña sonrisita sin entender de dónde venía eso.

- Te ves misterioso - le quitó el cigarro para besarlo y luego él le dio una calada.

- Tu no fumes, hace mal - respondió quitándole el cigarrillo de inmediato - es un mal hábito, no quiero que empieces con el por mi culpa... - termino el cigarrillo rápido para apagarlo y poder entrar a desechar la colilla - Tus amigos pensarán con más razón que soy extraño - comentó sin ganas de entrar aún a la casa, solo apoyándose un poco más en su novio que se había sentado a su espalda para tenerlo bien rodeado con sus brazos y protegerlo del frío de esa hora en la costa.

- ¿Por qué, amor? -preguntó suavecito a su oído, casi como un susurro, aprovechando esos momentos de tranquilidad solo los dos.

- Por como me fui, por todo lo que saben ahora... deben pensar que soy una especie de experto sexual - respondió frunciendo la nariz.

- O una persona normal con un pasado -  lo giró hacia él - y no son solo mis amigos, Bokuto y Akaashi son tus amigos también.

- Sí... supongo que sí - sonrió levemente y con un suspiro aún algo nervioso, entraron al salón donde estaban escuchando música y charlando en calma.

- Pensé que estarían revolcándose en algún lado - dijo Bokuto sin ninguna clase de filtro

- Tsukki, ¿dame un cigarrillo? - pidió Akaashi sorprendiendo a casi todos los presentes excepto a su novio - ¿que? Con un novio como Kou necesito algo que me relaje.

- Claro... - respondió extrañado, sacando la cajetilla de su bolsillo trasero para dársela - toma los que quieras.

Antes de que Akaashi pudiera ponerse en pie para salir, Yamaguchi lo detuvo con una sonrisa traviesa, teniendo a mano un ofrecimiento de algo mucho mas relajante, sorprendiendo a todos, incluso a Tsukki, que estaba recién viviendo esa clase de fiestas entre amigos, y al mismo tiempo dándose cuenta de cuánto se había perdido de la vida de su propio amigo en el propio caos de su vida.

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