Capítulo 3

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Kuroo fue quien pagó, sentía que se lo debía, había viajado con la esperanza de retomar la relación que habían tenido. Se fue caminando a casa y con una sensación extraña en el pecho, no le había gustado ver triste al rubio. Tsukki camino en al otra dirección, de regreso a la estación de trenes sintiéndose más triste de lo que en la vida se había sentido, solo comparable a la angustia que había sentido luego de ver a Kuroo en el hospital. Era un poco abrumador y esperaba dejar de sentirse así pronto, no le gustaba sentir.

Después de ese dia no volviera a hablar y pronto Kuroo se concentró en cortejar a Alisa, en pocas semanas comenzaron a salir y francamente había sido una buena idea, era atenta y cariñosa, y disfrutaba del voley como el. Tsukki por su parte, escuetamente buscaba saber de Kuroo, como había ido en su examen de ingreso a la universidad, como habían avanzado sus lesiones, migajas de cosas que le dijeran que estaba bien, aunque sin parecer demasiado interesado tampoco. No quería que de alguna forma Kuroo supiera que realmente no lo había dejado por completo en paz. Sin darse cuenta pasaron los años necesarios para el mismo entrar a la universidad, becado por el volley

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Llevaba 2 años en la universidad y había logrado recordar todo respecto a su historia, o al menos casi todo, el rubio de karasuno seguía siendo un misterio en su vida, pero no era importante. Tenía a su novia (aunque fuera del país), a sus amigos y al volley. Siquiera se admitía a sí mismo que ese periodo borrado de su vida lo intrigaba.

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Los primeros días de clases fueron tranquilos y el miércoles por la tarde tuvo que presentarse a los entrenamientos del equipo de la universidad. Tenía el cabello atado en un pequeño tomate desordenado. Le recordaba un poco a Asahi llevarlo de esa forma pero solo lo hacia cuando tenia que entrenar, el resto del tiempo lo llevaba suelto casi hasta los hombros.

Tenía la genuina intención de comportarse con sus nuevos compañeros, esa era su intención al menos hasta que al entrar reconoció el característico "oyaoyaoya" que le hizo erizar la piel y desear huir de ahi... deberia haber sido un poco más inquisidor y averiguado a qué universidad había entrado Kuroo para poder evitarla.

- Tenemos integrantes muy altos este año - dijo cantarinamente mirando a Tsukki y sin reconocerlo, pero a primera vista le pareció guapo, demasiado guapo, jamás se había sentido atraído a un hombre hasta ese momento. Tenía un cuello largo y pálido, y su cabello largo lucía hermoso. Solo al momento de las presentaciones cayó en cuenta de que de hecho lo conocía, lo conocía mucho mas de lo que siquiera recordaba.

Tsukki estaba empeñado en no mirar a Kuroo en lo absoluto, como si no verlo pudiera hacer que no lo reconociera, que no hiciera la relación entre ellos de ni una forma, quizá de esa manera no le pusiera atención y pudiera pasar el primer entrenamiento con calma, aunque era difícil pasar desapercibido siendo el más alto del lugar. Afortunadamente para Tsukki la práctica continuó normal, pero al terminar, Kuroo se vio a sí mismo caminando hacia el rubio.

- No pense volverte a ver, cómo pasa el tiempo, ya estas en la universidad, Tsukki - su apodo salió con naturalidad de su boca siendo que antes siquiera podía recordar bien su apellido, fue como un reflejo.

- Si, la vida pasa, ¿no? - pasó una mano por su cabello para soltarlo y sacudir un poco el sudor de él, quedando algo despeinado - es bueno ver que volviste a jugar - Tsukki había llegado a la nada despreciables altura de de 1,97.

- Si... ¿Qué estás estudiando? - le tendió la botella de agua, sintiendo su propia garganta secarse al ver su cabello caer lentamente.

- Arqueología - respondió secándose el rostro con la toalla de mano -¿Y tu?

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