Capítulo 13

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Lo atrajo para besarlo y se quedó relajado en el agua, viendo como un gato se le acercaba a Shortcake.

Los lentes de Tsukki hace un rato se habían empañado así que los había dejado a la orilla, por lo que no podía ver al gato cerca de su gata, pero si pudo oír el leve siseo de enojo.

- Shorty tiene tu carácter - rió - hay un gato tratando de acercarse y está toda enfurruñada, su cola es un plumero - como ya tenía un par de meses, sabían que eran dueños de una gatita - el otro gato solo quiere jugar, incluso se tiró panza arriba.

- No querrá hacer gatitos, ¿verdad? - frunció el ceño de inmediato - es un bebe aun para eso.

- No, al menos aún no... - sonrío - aunque quisiera nuestra gata se sabe cuidar sola, no deja que se le acerque.

- Bien... - respondió frunciendo la nariz levemente - pero mantén los ojos en nuestra hija.

- Que papá más posesivo - le dio un beso juguetón y se quedó observando a los gatos, sonriendo un poco porque le recordaba a cómo habían sido las cosas entre él y Tsukki al principio - es un gato negro debe tener un año... creo que es mi espíritu animal.

- Dame mis lentes, quiero ver - respondió estirandose un poco para intentar alcanzarlas y poder ver a los gatos.

El mismo le puso los lentes para que viera como el gato negro, aún acostado en el suelo de la terraza trataba de acercarse juguetonamente a Shortcake siendo ignorado olímpicamente.

- Tal vez es el único gato que ha visto en siglos, Shorty es una malvada - respondió riendo un poco al verla totalmente enfadada de tener al otro animal cerca - tal vez deberíamos dejarle un poco de comida fuera, por si es callejero - mientras hablaba se fue metiendo un poco más contra el cuello de Kuroo, y sumergiéndose cuanto podía en el agua,  aun arrebatado por el orgasmo -  ¿Podemos dormir un poco ahora?

Obviamente complació a su novio aunque él no durmió nada, se quedó disfrutando del paisaje invernal y de tener al hombre más guapo del mundo entre sus brazos. Por la tarde fueron a cenar con los abuelos de su novio, que nuevamente ocuparon algo de tiempo en molestarlos.

- Hay un gato negro dando vueltas por las piscinas, ¿Es de ustedes?

- ¡Oh! Apareció - dijo la abuela - lo vimos cuando era un cachorro, pero no se queda mucho tiempo... por lo que sé, se queda en varias casas, es un coqueto.

- Estuvo intentando jugar con Shorty pero al parecer a ella no le gusta demasiado - explicó Tsukki sonriendo con orgullo de su gata.

- Es un gato juguetón, lo recuerdo cazando y trayéndome pajaritos como regalo - como si hubiera sido invocado el gato negro entró a la casa con un pájaro medio vivo y se acercó a Shortcake y se lo dejo cerca.

- Eso es un asco... - gruño Tsukki, sintiendo entre lastima y desagrado por el animalito mas muerto que vivo - haz algo Tetsu...

Shorty miraba con atención el pajarito, como decidiendose a acercarse, pero su orgullo felino fue más e ignoro el regalo así que Kuroo tomo al pobre pajarito y al gato para sacarlo de la casa y que se comiera a su presa.

- sigue intentándolo - acarició al gato que parecía desanimado.

- Lávate las manos - señaló a su novio para que lo fuera a hacer antes de volver a sentarse, haciendo que sus abuelos rieran por lo rapido y facil que el moreno obedeció aunque no sin un puchero.

Luego de la cena Kuroo se acurrucó contra el rubio. Era una tontería, pero ver a los dos gatos le hacía pensar mucho en el comienzo de su relación, en cómo el había sido ese gato negro intentando encantar a Tsukki a como diera lugar, pero a pesar de lo tristes que eran esos recuerdos, sentía una melancolía casi positiva, pues luego se daba cuenta que estaban juntos, que todo eso había valido la pena, y de hecho había ayudado a Tsukki mas de lo que habría siquiera imaginado.

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