Capítulo 4

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Estudió tranquilo, pero cuando se metió a la cama para dormir Tsukki no salió de su cabeza y terminó soñando con él, aunque no se sentía como un sueño. Estaban en la bodega de un gimnasio y no dejaba de besar la piel pálida de Tsukki que se arqueaba coquetamente contra él, escuchaba sus gemidos incluso sentía el sabor de su sudor cuando pasó la lengua por su cuello y su olor. Estaba seguro que no era un simple sueño, estaba recordando.

Al día siguiente Tsukki no quería ir a la práctica, ahora que volvían a ser cercanos se sentía especialmente nervioso con su cercanía, pero no podía fallarle al equipo, pero afortunadamente, durante la práctica Kuroo lo trato con normalidad, solo fue más juguetón y molestoso, pero cuando termino se ofreció enseguida a irse con él, estaba en periodo de exámenes, así que no podía quedarse practicando más.

- Me gusta cuando terminamos antes - comentó mientras caminaban, hombro con hombro prácticamente.

- Porque eres un flojo - lo empujó suavecito con el hombro, tenerlo así de cerca le hizo recordar su sueños y se quedó pensativo - ¿Te puedo preguntar algo? - Tsukki asintió con la cabeza levemente mientras se detenía en una máquina para sacar dos latas de café caliente - tú y yo alguna vez... ¿Estuvimos juntos en la bodega de un gimnasio? - preguntó mirando hacia otro lado, no quería que notara lo sonrojado que se ponía al recordar el sueño.

- Ah... - le entregó una de las latas tibias y asintió con la cabeza - más de una vez de hecho...

- Se sentía como la primera vez - dijo jugando con la lata de café - te estaba molestando, sentía que era algo que siempre hacía y tú no reaccionaste como siempre, me tomaste de la camiseta y nos besamos - eso no había sido parte de su sueño, pero era lo que recordaba.

- Si, fue la primera vez que nos besábamos - lo tenía muy fresco en la memoria, Kuroo prácticamente lo había seguido solo para continuar molestándolo y no había sabido una mejor forma para callarlo que no fuera besandolo.

- Parece que estoy recordando cosas entonces... - Kuroo se relamió los labios recordando el sabor del rubio.

- Las cosas interesantes al menos - bromeó guiñandole un ojo más juguetón de lo que solía ser - solíamos escaparnos a las bodegas de insumos.

- Si, por las colchonetas - se rió un poco - creo que lo pasábamos bien - mordió su labio como conteniendose para no besarlo.

- Te lo dije antes, teníamos mucha... química - respondió sonriendo de medio lado solo por el recuerdo de todo eso.

- Si, creo que ahora puedo decir que lo recuerdo - lo miro casi seductoramente - ¿Vamos a comer algo? Me dio hambre.

- No tienes que estudiar? - preguntó alzando una ceja levemente.

- También tengo que comer - sonrió de medio lado, estaba coqueteando con él y no se sentía mal al respecto - perderé más tiempo cocinando.

- Esta bien, vamos a comer... ¿que quieres? - pregunto siguiendo sus juegos, disfrutando de sentir que de nuevo tenía su atención en el.

- ¿Qué quieres tú? La otra vez comimos lo que yo quería -dijo mientras caminaban lentamente.

- No me importa la verdad - pensó vario minutos antes de responder y negar con la cabeza - no pienso mucho en la comida, solo algo que no sea muy pesado para no morir de sueño mientras estudio.

- ¿Vamos a un café? - dijo sin saber porque quería ir a uno - pediré un Sandwich.

Tsukki asintió, un sándwich sonaba más que suficiente para él, pero terminando en un café más que elegante para como estaban vestidos, terminando incluso Tsukki por atarse el cabello. Por suerte, no tuvieron que esperar mucho antes de que llegara una mesera a atenderlos, y por supuesto, Kuroo le dio su mejor sonrisa coqueta mientras hablaba con ella.

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