Capítulo 10

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solo por la mañana y cuando Tsukki despertó fue que se percató que Kuroo no estaba a su lado, extrañado de ello aún cuando recordaba  perfectamente lo que había pasado.

Salió del cuarto para verlo con el rostro enterrado en las almohadas sobre las que se sentaban.

- Kuroo...despierta, se te hace tarde... - Abrió los ojos y se encontró con el rostro aún frío de su novio así que se frenó para no besarlo.

- Lo siento no alcanzare a preparar el desayuno - dijo al salir del kotatsu para meterse a la ducha.

- Yo lo hago - sus clases empezaban más tarde, así que se fue a la cocina para hacer un desayuno americano, pues era más rápido y talvez podrían conciliar un poco las cosas con su novio.

Kuroo salió de la ducha sintiéndose dolorido pero no dijo nada, solo agradeció el desayuno con una sonrisa y le recordó que esa noche llegaría tarde por sus clases.

- Ya no estoy tan molesto - habló luego de unos minutos comiendo en silencio. Al parecer era incapaz de permanecer enfadado por mucho tiempo, más aún con Kuroo.

- Está bien - dijo comiendo rápido y dejando la loza en el lavaplatos - ten buen día - dijo besándolo rápido y saliendo - te amo...

- Te amo - a pesar de eso, no pudo evitar quedar con un peso en el pecho de angustia que no le gustaba en lo absoluto.

Luego de eso, Kuroo decidió que no podía aplazar más la terapia. Se dedicó a buscar un especialista y pedir hora con el. Luego tuvo que dedicarse sasus clases que eran otro estrés. Tenía muchos trabajos y los exámenes comenzarían pronto, que serían especialmente difíciles al estar cerca del último año y por lo tanto, de la práctica.

"¿Qué quieres cenar?" Le escribió Tsukki por la tarde, cerca de su hora de salida aun cuando quedaban al menos un par de horas para que volviera a casa.

"No creo que llegue a cenar :c aún me queda bastante... estoy en la biblioteca. Déjame de lo que tú comas" escribió cuando leyó el mensaje "tengo frío, quizás un café caliente al llegar sería genial"

"Tendré la cafetera lista" Respondió sopesando las opciones. En el fondo y aunque no sabía bien porque, se sentía mal por todo su enfado del día anterior así que puso el termo y algunos snacks en un furisode y se fue a la universidad. Hacía bastante frío así que tomó un taxi para el corto camino.

- Para cuando llegaras ya iba a estar frío... así que te lo traje...

- Kei... -sonrío y sus compañeros miraron al novio de Kuroo sin creer lo adorable que eran el uno con el otro - no debiste, está muy helado - lo atrajo y lo sentó en sus piernas para cobijarle del frío.

- Vine en taxi - respondió simplemente, dándole un pequeño beso en los labios a pesar de estar con más gente alrededor y que eso lo hacía sonrojar más - también te traje barritas de cereal y unos onigiris, debes estar hambriento.

- ¡Tenía ganas de onigiris! ¿Son de atún con mayonesa? -pregunto emocionado, sin dejar de besarlo y tocarlo.

- Si, y sésamo en el arroz - asintió abriendo la cajita para que viera los onigiris que había alcanzado a decorar con cara de gato para su novio.

- No tenías para que molestarte tanto - dijo sonriendo apenado mientras sus amigos solo miraban a la pareja- ¿Se te pasó todo el enojo?

- Es mi ofrenda de paz absoluta -  bromeo asintiendo levemente con la cabeza, aún cuando no estaba seguro de si algún día volvería a tener la valentía de empezar un encuentro con su novio, al menos en el corto tiempo.

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