Ella se quedó en blanco un momento, antes de mirarlo.

—Debe ser una broma.

—No lo es, pero...

—¡No pueden dejar que se pelee con él! ¡Lo matará!

—Tranquilízate —le urgió él—. Y escúchame.

—¿Que te escuche? ¡Rhett, lo va a destrozar! ¡Ha sido esa... esa... imbécil que quería vengarse de mí! ¡Va a matarlo!

—No lo hará si me escuchas —replicó él, irritado.

Alice se calmó. El corazón le bombeaba a toda velocidad cuando vio a Jake de nuevo en la cola, tan pequeño y bueno... no podía enfrentarse a Kenneth.

—Fui instructor de ese chico cuando llegó —le dijo Rhett en voz baja—. Sé cuáles son sus puntos fuertes y cuáles son sus débiles.

—¿Y a dónde quieres llegar? —preguntó Alice, impaciente.

—A que yo no puedo hablar con los que hacen la prueba —le dijo Rhett, con una mirada significativa—. Pero a nadie le importará que tú vayas a desear buena suerte a Jake, ¿me explico?

Alice tardó unos segundos en entender qué le decía, pero cuando por fin lo comprendió, se acercó más a él.

—¿Qué le digo?

—Memorízalo, porque lo va a necesitar —Rhett suspiró—. Que no bloquee los golpes, que los esquive tanto como pueda, y que haga lo que haga, no se caiga al suelo. Eso es muy importante, ¿lo entiendes?

—S-sí.

—Si ve que va a golpearlo, que no sea en la cara, que sea en el hombro o en el brazo. Y que solo ataque cuando Kenneth esté al borde del círculo, y el primer golpe en el plexo o en la ingle. Si todo va bien, solo tendrá que darle un golpe para que salga.

—¿Qué es...?

—Una parte de la garganta —aclaró—. Tú solo díselo. Lo entenderá. Ah, y si ve que eso no funciona... que le reviente otra vez la nariz. Deane se verá obligada a pararlo si uno de los dos empieza a sangrar.

—Está bien —dijo Alice, algo dubitativa.

—Ahora, corre y díselo. En cuanto Max llegue, esto empezará.

No se lo tuvo que decir dos veces. Se apresuró a acercarse de nuevo a la cola de iniciados y a empujar a la gente para abrirse paso hasta sus amigos. Jake fue el primero en verla. Lo agarró del brazo y lo apartó del grupo de gente durante un momento.

—¿Qué haces? —preguntó él, confuso.

—Rhett me ha dicho que te ha tocado con Kenneth —le dijo Alice rápidamente, no podían perder tiempo.

—¿Q-qué? —él se había quedado pálido—. Pero... pero...

—Escucha bien...

Y le dijo absolutamente todo lo que Rhett le había dicho. Jake no dejaba de asentir con la cabeza, aterrorizado. Alice estaba segura de que en lo único que podía pensar él en esos momentos era en huir de ahí, pero tenía que entender lo que tenía que hacer. Cuando terminó, Jake parecía estar a punto de llorar.

—Saldrá bien —aseguró Alice.

—No, no saldrá bien. Me va a matar —a Jake le temblaba el labio inferior.

A Alice le dieron ganas de ir a matar a Deane, a Kenneth, y a todo el mundo.

—No lo hará si has entendido lo que te acabo de decir —le dijo ella, recordando su conversación casi igual con Rhett unos momentos antes—. Además, lo harás genial en las otras pruebas.

Ciudades de Humo (CORRIGIENDO)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora