Narra Rafaella

Me encontraba en un lugar extraño y frío, escuchaba voces y sentía manos en mis brazos, entre en pánico y corrí ahí sentí que algo no me lo permitía mire atrás y tenia cadenas en mis muñecas y no entendía porque luego sentí un susurro en mi oído, giro y no había nadie luego jale y jale las cadenas y me di cuenta de que estaban rotas, me sentí tan idiota por eso y empece a caminar luego mire a un costado y estaba en el piso, levante la mirada y vi unos ojos rojos que se acercaban y de pronto vi unos colmillos que salieron de su boca que se dirijian a mi cuello y me mordió en ese segundo sentí que me faltaba aire y me pare tomando montón de aire.

Enseguida note que estaba soñando y mi madre me estaba ahogando con agua helada.

- Mamá!! Que hiciste! - dije mojada.

- Despertándote ya que no te despertabas.

- Bien mamá, tendrás que secar todo esto- dije señalando todo lo que constaba mi cama y mi pijama.

- Ok... baja a desayunar cuando te cambies. -Sonríe dulcemente

- Okey mamá.

Me pare y fui a darme una ducha larga.

 Después de eso, me puse unos shorts negros con una camiseta hasta medio abdomen con unos tennis blancos. 

Salí del baño y vi a mi hermano Jackson señalando y dibujando como muebles con los dedos en ciertas partes de la habitación.

-Jackson, ¿Que haces?

-Nada- Me mira y sonríe- Solo veo donde pondré mis cosas cuando te vayas.

- No tendrás mi cuarto. -Digo fastidiada. 

- Agh! Vamos Rafa dámelo hasta que vuelvas.

- Para que lo quieres si tienes el tuyo para ti solo.

-¿A caso te olvidas de Agust?

- No, Agust ira conmigo al internado.

- Bien ahora tendré mi cuarto solo para mi - dijo emocionado.

- Mama y papa viajarán mientras no estamos. Ni pienses en fiesta porque te traerán un niñero.

-Agh ni modo- Dijo volteando los ojos- Tendré que sobornarlo contigo.

-Vete a la Mierda, no vas a usarme para tus planes.

- Mala Palabra! 5 dolares al frasco. -Dijo malicioso señalando hacia la puerta. 

¡Como pude olvidar ese maldito frasco! Nos deja en banca rota a mi hermano y a mi.

- Bien - dije sacando el dinero mientras camino a la puerta.

Bajamos con Jackson y mi padre estaba leyendo el diario que ni de dio cuenta de nuestra presencia.

-Estúpido diario, que se cree para venir sin avisos sobre vuelos.

- Papa para eso vas a averiguar al Internet o al aeropuerto. -Dije con fastidio.

-Da igual - dijo tirando el periódico al piso.

- ¿Y donde esta Agust?-Dice sirviendo una taza de café.

- Ni idea.

En ese segundo llega Agust y me abraza.

-Hola padres. -Tono armonioso. Jackson voltea los ojos.- Y Jackson.

-Hola lame botas. -Agust bufa.

Tomo asiento después de librarme del abrazo de mi mellizo. Jack ya estaba sentado. Empezamos a desayunar.

-Hija, después del desayuno haremos tus maletas.

- Vale.

Acabamos el desayuno y fuimos alistando todo, literalmente todo,  excepto la ropa para mañana y obviamente la que tenía puesta.

Mi madre me miro y luego  me abrazo.

-Voy a extrañarte tanto cariño.

-Yo a ti mamá. -Digo con cariño. Se separa y frota mis brazos para luego darse vuelta y salir. 

Se fue haciendo de noche bajamos a cenar, la cual fue bastante callada.

Después de limpiar los trastes subí a mi habitación.

Me llegaron mensajes de mis amigas que se despedían con largos mensajes dando a entender que me extrañarían. 

Respondí agradecida. Trate de dormir temprano, pero no se pudo, estuve dando vueltas pensando en aquel sueño, deseando no repetirlo.

Temprano por la mañana, vino mi madre a despertarme de una manera dulce.

Me pare y fui a la ducha.

Mientras el agua estaba en contacto con mi cuerpo pensaba en aquel sueño en elque me mordían. 

Cuando me vestía, decidí dejarlo ahí. No debía de significar nada.

- Hija tu y tu hermano tendrán un ayudante que lleve sus maletas a sus habitaciones, esperaran a que guarden su ropa y se llevaran la maleta ¿Entendido?
- Si.
Bajamos juntas y ahí estaba el auto con mi hermano y mis cosas dentro.

Estaba entusiasmada y nerviosa. Me despedí de mamá y de papá con un abrazo.

 Jackson me abrazó.

-Mi habitación es mía, no tuya. ¿Entiendes? 

-¿Cuando alguien te ha hecho caso? - Dice riendo. Vuelvo los ojos riendo.

Voy al auto, abro la puerta y me siento al lado de la ventana.

El ayudante volteo y sonrió. 

-Ya partiremos. -Asentí.

 Yo estaba ansiosa por llegar y ver todo.

Vampiro por Accidente.¡Lee esta historia GRATIS!