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Oh, lo odio pero lo amo al mismo tiempo...


Anna Collins Pov.

Desperté con una inmensa sonrisa en el rostro, dados los acontecimientos ocurridos el día de ayer no puedo evitar sentirme feliz, demasiado feliz... Con una gran sonrisa me levanté he hice mi rutina de cada mañana, salí de mi habitación y fui a la cocina donde solo estaba Rose tomando un café.

-¿Finn donde está? -cuestioné sentándome frente a la rubia.

-Buenos días cielo -sonrío.

-Lo siento -me disculpé rápidamente- buenos días -también sonreí.

-El señor Blake pasó temprano por Finney, no quiso despertarte pero manda a decir que te quiere mucho.

Inconscientemente sonreí, mis mejillas estaban ardiendo de lo roja que me había puesto y tal cosa no la oficial no lo pasó por desapercibido.

-Te voy a servir el desayuno -me guiñó un ojo para después ir a servirme, después volvió a sentarse frente a mi y seguimos charlando.

Todo era... relativamente normal, supongo, excepto por una cosa...

-¿Es tan malo? -pregunté mirando a la rubia quién al parecer se había espantado, si que estaba rara.

-Perdona pero no te entiendo -frunció el ceño.

-Estás inquieta -afirmé- estás algo callada y con ese gesto que haces cuando algo te está molestando.

Tenía la mirada fija en mi, parecía perdida en su propio mundo mientras buscaba cuidadosamente las mejores palabras para decirlo y eso me inquietaba, significa que es algo grave... si fuese bueno no tendría esa cara ¿Por qué siempre que creo hallar la luz la oscuridad aparece y me recuerda que yo no sé como se siente ser feliz? De nuevo lo repito, no es justo.

-Mira cariño -se acercó tomando mis hombros, era mucho más alta que yo por lo que tuvo que agacharse- hay algo de lo que debemos hablar.

-Bien, solo dilo -mencioné sin más.

-Pero antes de cualquier cosa, trata de calmarte, si?

-Rose, me estás dando miedo -mi voz empezaba a quebrarse- cualquier cosa solo dímelo ya.

-Ayer... -pausó- ayer tuvimos una emergencia a altas horas de la noche en la comisaría, un hombre apareció a mitad de la noche -asentí cuidadosamente- él pidió verme y se presentó como...

-No te quedes calladada.

-Dijo que su nombre era Peter Collins y venía a buscar a su hermana.

.....

Uno, dos, tres. Respirar era algo difícil más si era posible... Uno, dos, tres, cuatro. La luz en mi cara no eran tan brillantes pero si bastante molesta... Uno, dos, tres, cuatro, cinco. No puedo moverme, todo lo que siento son mis piernas adormecidas a nada de fallarme, en cualquier momento voy a colapsar... Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis. Ningún ruido sale de mi boca, no puedo gritar ni decir nada aunque quisiera, es como si todo lo que conocía hasta el día de hoy hubiera desaparecido en la nada... Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete. Mi hermano está aquí, él viene por mí...

-Está aquí... esto es real...

Rose me miró por un momento, es la primera vez que digo algo en casi 25 minutos, cuando me dijo que Peter estaba aquí entré en una especie de shock del cual aún me cuesta trabajo salir, pero eso es lo de menos.

₊˚⊹⋆.   𝐿𝑎 𝐶ℎ𝑖𝑐𝑎 𝐷𝑒 𝐿𝑎 𝑃𝑎𝑡𝑖𝑛𝑒𝑡𝑎   𓂃 ࣪˖   ᵀʰᵉ ᴮˡᵃᶜᵏ ᴾʰᵒⁿᵉDonde viven las historias. Descúbrelo ahora