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¿Así se siente el amor?


Finn Shaw Pov.

Toqué la puerta unas dos veces hasta que Rose al fin me abrió, este día no se sentía como los anteriores, las nubes se adueñaron del cielo por completo y el viento era mucho más fresco que otras veces.

-Finn, hola -me sonrío.

-Hola, como estás? -saludé.

-Bien gracias -se hizo a un lado- pasa, pasa.

Asentí y ambos entramos a la casa, todo estaba muy acogedor y se percibía un aire tranquilo, siempre que vengo aquí logro percibir eso, no puedo evitar notar ese toque de tranquilidad cada vez que vengo.

-Anna está en su habitación con Clarke jugando -ambos reímos- puedes ir con ella si quieres.

-Si no es molestia...

-Esta es su casa, por supuesto que no -me sacudió un poco el cabello- ve, yo lez llevo chocolate en unos momentos.

-Claro -tras decir eso fui al cuarto, la puerta estaba entre abierta por lo que podía ver a Anna sentada en su cama dándole mimos y besitos al gato ese... quién pudiera ser él.

Se veía linda y tierna como siempre, su cabello estaba suelto y caía como cascada por su hombro, haciendo una especie de ilusión del mismísimo fuego descendiendo sin control alguno... ella es simplemente perfecta, o yo caí desde el primer instante que la tuve en frente mío.

-¡Blake! -me sobresalté un poco al escucharla llamándome y volví en sí- ¿cuanto tiempo llevas ahí?

-Ah... pu-pues -carraspeo y me paso la mano por el cabello- acabo de llegar, puedo entrar?

-Si, claro -sonrío, entré dejando mi mochila a un lado- ¿Qué traes ahí?

-Ah esto -miré mi mochila - un abrigo, un libro, dulces y... -me acerqué para sacar la última cosa- esto -se lo enseñé.

Su cara solo me transmitía sorpresa, nostalgia, felicidad y una mezcla de miles de emociones diferentes, para nosotros esto tenía un significado especial, o eso logro captar.

-La creía perdida -se la di y me senté a su lado.

-Yo también, hace un tiempo Rose me la dió -no podía dejar de mirarla por alguna razón- pero supongo que se equivocó.

-¿Por qué lo haría? -giró su cabeza hacia mi, quedando solo a centímetros de distancia, podía sentir su respiración chocar y volverse una con la mía, lo que hacía que mi corazón se acelerara de forma abrupta.

-Es tuyo -sonreí completamente atrapado con sus ojos.

-¿Mío? -preguntó.

-Quiero que seas tú quién lo tenga, todo lo mío te pertenece -ambos solo nos mirábamos sin saber exactamente qué hacer.

-¿Lo dices en serio? -asentí levemente.

Se recostó en mi hombro y nos quedamos en silencio, hasta que se me ocurrió una idea, así que los dos bajamos a la cocina donde Rose preparaba chocolate caliente.

₊˚⊹⋆.   𝐿𝑎 𝐶ℎ𝑖𝑐𝑎 𝐷𝑒 𝐿𝑎 𝑃𝑎𝑡𝑖𝑛𝑒𝑡𝑎   𓂃 ࣪˖   ᵀʰᵉ ᴮˡᵃᶜᵏ ᴾʰᵒⁿᵉDonde viven las historias. Descúbrelo ahora