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Conozco ese brillo en tus ojos
Pero ¿De donde?


Anna Collins Pov.

La enfermera, creo que se llama Jane, me trajo algo de comida y un calmante, apenas y puedo comer... después de no hacerlo por literalmente días, me es difícil, creo que podría devolver todo en cualquier momento.

—Ya no puedo –aparto la bandeja.

—Bien, por algo se empieza –la morena retira la bandeja de mis piernas– ¿como te sientes?

—Algo confundida –digo– el doctor Andrews dijo que llamaría a... no sé a quien.

—A Rose –dice– la oficial que se encargó de tu caso.

—Ahh ya –-asiento levemente– había un chico conmigo, Finn ¿Él está bien, verdad?

—Si, eso creo –toma la bandeja– tengo que llevarme esto –camina hacia la puerta y desaparece.

Tomo mi rojo cabello y empiezo a jugar con él, solo quiero respuestas y ver a Finn, necesito ver que si está bien. Escucho la puerta abrirse y veo entrar a una chica rubia alta, muy linda, sus ojos y cabello rubio brillante se me hacen algo familiar.

Cuando su mirada se encuentra con la mía veo como ella sonríe, una sonrisa cálida que me transmite algo de tranquilidad. Justo cuando estoy a nada de abrir la boca entra el doctor.

—Anna, ella esa la oficial Rose Hopper –vuelvo a mirar a la chica rubia quién me saluda con la mano– te dejaré con ella un rato, bien? –yo solo asiento.

El doctor le susurro algo y después ambos me miran, la chica asiente y Andrews al fin nos deja a nosotras en la habitación, juego con mis manos mientras veo como ella se va acercando a mi poco a poco, estoy nerviosa, y no por que ella me de miedo o algo así. Para mi todo esto aún es... difícil.

Rose Hopper Pov.

Son las siete de la mañana, estoy muriendo de sueño ya que no pude dormir casi nada ayer, Gwen me llamó para avisarme que Donna y Richie encontraron el libro que andábamos buscando así que hoy pasaremos por el.

Escucho el teléfono sonar así que con algo de flojera me levanto y voy hacia el.

—Hola.

—Rose, buenos días.

—Conor, hola –digo– ¿pasó algo con Anna?

—De hecho, si –dice.

—¿En serio, qué? –pregunto rápido– ¿Es bueno o malo? No, mejor no me digas –pauso– olvida lo que acabo de decir, mejor dime.

—Es algo bueno, muy bueno –dice Conor– la chica que casi dimos por muerta, acaba de despertar hace unos momentos.

Conozco a Conor desde hace años, sé como le gusta dramatizar todo, y ahora estoy feliz de que lo haga.

—¿Qué? –me llevo la mano a la boca, hace mucho tiempo que no sonrío como lo estoy haciendo ahora.

—Si, y se ve bastante bien, solamente está algo alterada y confundida, pero eso es normal –dice el doctor– si tienes tiempo puedes venir a...

—En diez minutos estoy ahí.

—Bien bien, te esperamos.

Cuelgo en teléfono y suspiro varias veces, no puedo creer que Anna al fin haya despertado. Nunca quise hablar de esto con los niños pero, ya estaba empezando a preocuparme creyendo que... mejor ni lo digo.

𝐿𝑎 𝐶ℎ𝑖𝑐𝑎 𝐷𝑒 𝐿𝑎 𝑃𝑎𝑡𝑖𝑛𝑒𝑡𝑎 ᵗʰᵉ ᵇˡᵃᶜᵏ ᵖʰᵒⁿᵉDonde viven las historias. Descúbrelo ahora