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Anna Collins Pov.

Estoy bajando al sótano... traigo lo que puedo conmigo, Robin mencionó que no come nada de lo que él maldito le trae así que debe de tener hambre... tengo una botella no muy grande con agua, una manzana y un sándwich, creo que eso ya es algo... también tengo conmigo un cuchillo pequeño pero con mucho filo, lo sé por qué al rozar mis dedos con él me corté.

-Oh... -digo al abrir la puerta y verlo ahí caminando de un lado a otro.

-Si viniste -se acerca a mi.

-Claro que si... y te traje esto -levanto las cosas- am... hay agua, una manzana y un sándwich... hubiera traído algo más pero...

-Joder Anna, eres increíble -me interrumpe- esto es suficiente, más que suficiene.

-También traigo esto -le doy las cosas y saco el cuchillo de mi bolsillo- es pequeño pero filoso, seguramente te ayudará.

-Con esto voy a rebanarle la garganta a ese maldito -dice y lo toma en manos.

-Ojalá -digo- bien ahora come.

Se lo acaba todo en un instante, de verdad que estaba hambriento, menciona que hay una especie de baño aquí, así que me llevo la basura que quedó ahí.

Lo tiro todo al inodoro y cuando estoy a punto de volver con Robin, la puerta se abre... casi de inmediato me pego a la pared dejando que la oscuridad me cubra por completo, si me ve aquí... estoy más que muerta, y Robin dijo que para poder ayudarlo tengo que vivir.

-¿Qué quieres? -escucho a Robin.

-Yo... vine a ver como estabas -dice, me tapo la boca para no hacer ningún sonido, estoy temblando y mi ritmo cardíaco aumenta.

-No te importa cómo esté, maldito -dice Robin.

-Claro que si.

-Aléjate.

Al escuchar eso último por parte de Robin seguido de otros ruidos me acerco de forma lenta para que no me vea, Robin le dió una patada pero algo sucede... el maldito le dice algo que lo deja en shock por un momento ocasionando que se distraiga y lo agarre del cuello.

-¡Nooo! -digo rápido y sin pensarlo, creo que llegó mi fin... pero no, ninguno de los dos voltea a verme, como si no percibieran que estoy aquí- ¡suéltalo! -digo ya que Robin no puede ni siquiera respirar- ¡ya basta! -trato de acercarme pero no me puedo mover- ¡Robin! -veo que lo rocía con un spray y el chico cae al suelo- Robin... -lo toma en sus brazos y le acomoda el cabello, empieza a caminar hacia la puerta con el chico en brazos- ¡ROBIIIIIIIIIN!

Abro los ojos de golpe, veo a mi alrededor y sigo aquí ¿Qué pasó? Tengo la respiración algo agitada... me levanto mi miro hacia esa especie de ventana, también siento a Finn durmiendo a mi lado.

-¿Otra pesadilla pequeña? -salto casi al instante al escuchar su voz- tranquila... no voy a lastimarte -está sentado en una esquina.

-Nos observabas dormir -digo- aveces me asusta lo enfermo que estás.

-Mm... yo creo que es algo lindo.

-Lindo -repito- lindo seria que estés muerto.

-¿Y como moriría según tú? -dice- con esto -saca algo de su bolsillo.

No, puede, ser...

-No es cierto...

-Eze chico... cuál era su nombre? -me ve- Roberto, Robert.

-Robin.

-Ah si, Robin -dice- me hizo un corte en el cuello con esto -lo lanza hacia mi- creo que debería agradecérte por eso -solo lo miro sin decir nada- ¿en verdad crees que no lo notaría? -sigo en silencio- creíste que me podrías tomar el pelo? -sigo sin decir nada- eso para ti fue... algo fácil, yo te lo hice fácil.

-¿Qué le hiciste?

-Yo no le hice nada -se encoge de hombros.

-Lo mataste...

-Ya te dije, que no fui yo -dice entre dientes- fue alguien más... yo jamás les haría algo...

-Das asco -digo.

-Tal vez -dice- pero nadie más que nosotros lo sabe, así que no importa.

Me quedo en silencio por un instante ¿como pude ser tan idiota? Claramente iba darse cuenta, fue fácil... demasiado.

-Para ya -volteo y veo a Finn despertar, mira aquel teléfono fijamente.

-¿Con qué? -pregunta y eso hace que el chico junto a mi se asuste, creo que por el impulso del momento me toma del brazo y me pega a él.

-Tranquilo -susurro.

-Muero de hambre -dice- quiero comer.

-¿Como están tus ojos?

-Duelen -responde.

-Bueno... no puedo traerles comida ahora, tendrán que esperar.

-¿Está arriba? -pregunto- si traes comida el va verte.

-Tú no te preocupes por eso -dice.

-No me importa en absoluto -me encojo de hombros- tú eres quien debería estarlo.

-¿Si no nos íbas a dar comida entonces para que bajaste? -pregunta Finn.

-Solo quería verte... y ver a mi Anna... mi pequeña... -suspira- ya me voy -dicho esto va hacia la puerta y sale.

Volteo a ver al chico... al parecer entendió a lo que se refería ya que tiene una expresión de horror en su cara... retrocede y se pega a la pared.

-Hey hey -me acerco y lo abrazo, él aprieta de forma leve mi cuerpo hacia él, como buscando un lugar donde esconderse- tranquilo, si? No te va hacer nada... prometo no dejar que te toque un solo pelo -tomo su cara entre mis manos- estás asustado y lo entiendo... pero no pienso dejar que se acerque... tú mismo lo dijiste, si te toca, vamos a lastimar su estúpida cara, tranquilo -esconde su cabeza en mi cuello mientras yo le sobo la espalda- estoy aquí... ya se fue...

-Pero va regresar -dice.

-Si, lo hará... pero voy a estar aquí -digo- ahora estamos juntos en esto... yo tampoco quiero que te pase nada -digo recordando cuando él me lo dijo.

Nos quedamos así un rato, la verdad es que lo entiendo... está asustado, estuve en esta misma situación y sé la impotencia que está sintiendo justo ahora.

Prometí a Robin que iba a cuidar a Finn y eso voy a hacer sin importar lo que tenga que dar... no pienso dejar que le joda la vida a más chicos inocentes, no quiero seguir cargando con eso en mi conciencia.

La respiración agitada de Finn se va poniendo normal de a poco, al parecer logré que se calmara y eso me calma a mi... trato de moverlo pero no puedo, me rodea el cuerpo con sus brazos algo fuerte. La verdad es que... no me molesta... es decir, no me hace sentir incomodidad ni nada por el estilo, creo que su cercanía me tranquiliza un poco.

También estoy a nada de cerrar los ojos pero de nuevo, suena ese maldito teléfono, Finn se aleja de mi de golpe haciendo que me asuste un poco, se levanta y va donde el teléfono.

-Hola... -dice después de un rato, me levanto y voy a su lado- ¿Quién está ahí? Ayúdenos... hola.

-Finney...

𝐿𝑎 𝐶ℎ𝑖𝑐𝑎 𝐷𝑒 𝐿𝑎 𝑃𝑎𝑡𝑖𝑛𝑒𝑡𝑎 ᵗʰᵉ ᵇˡᵃᶜᵏ ᵖʰᵒⁿᵉDonde viven las historias. Descúbrelo ahora