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Finn Blake Pov.

Me impresiona saber por todo lo que Anna ha pasado, creo que eso explica unas cuantas cosas acerca de ella y de el por qué es así. Es decir, la secuestraron y vive con miedo todos los días.

-¿Esta es la razón por la que eres tan cerrada? -pregunto de forma suave, ella levanta la mirada para verme y asiente- que tonto fui... creí que me odiabas y...

-No Blake -me interrumpe- yo jamás te odiaría.

-Si, bueno... -me paso la mano por el pelo- es bueno saberlo, pero me hubiera gustado saberlo en otras circunstancias.

-Lo siento si alguna vez te traté mal -dice- es que no quería que algo como esto pasara... si tan solo te hubiera conocido en otras circunstancias lo nuestro hubiera sido diferente, créeme.

-¿Lo nuestro?

-Creo que... pudimos haber sido buenos amigos -se encoge de hombros.

-Todavía podemos -digo- a pesar de todo tú me pareces una chica increíble, Anna -veo como mis palabras al parecer lograron que sus mejillas se pongan rojas.

¿Anna sonrojada? No lo creo, debe ser por la poca luz que entra y hace ese raro efecto.

-Igual me pareces alguien genial, Blake -me sonríe, es la primera vez que la veo sonreír.

Maldición, todas las cosas que quiero que me pasen están pasando, pero las circunstancias lo arruinan.

-La mayoría... me consideran raro, dicen que soy un marica -digo.

-¿Tú crees eso de ti mismo? -me pregunta pasando un mechón de pelo detrás de su oreja, no hay que negar que es linda.

Ya Finney, concéntrate.

-No lo sé -me pego a la pared- tal vez...

-No deberías de creerlo... eres alguien increíble, una de las mejores personas que he conocido aquí -dice Anna, lo cuál me hace sonreír- y tienes una sonrisa encantadora.

-Digo lo mismo de ti -digo- ¿Aún te duele? -pregunto señalando sus golpes.

-No -dice- me ha hecho cosas mucho peores y más dolorosas... unas simples bofetadas y unos cortes no va matarme.

-Ese hijo de puta -digo con rabia.

-Oye...

-Es la verdad, Anna -exclamo- ese maldito te hizo vivir un infierno, soportaste muchas cosas, completamente sola.

-Lo sé -dice- he pasado por cosas que a mi corta edad no debería, pero está bien, algún día todo va tener que terminar para mi. Y si es hoy o mañana...

-No digas eso -impido que termine- no dejaré que mueras, mucho menos en este horrible lugar.

-Gracias Blake -dice.

-¿Por qué? -pregunto.

-Por darme al menos una chispa de esperanza.

-Robin me dijo una vez... que para eso están los amigos -le digo, y con algo de timidez acerco un poco mi mano a la de ella.

-Robin estaría tan orgulloso de ti -dice.

No digo nada más, la verdad Robin me hace tanta falta ahora mismo. Quizá el sabría que hacer.

-¿Robin... está muerto, verdad? -digo con la voz quebrada.

-Lo siento mucho... -toma mi mano- no lo sé... lo siento en serio yo no...

-Shhh eso no fue para nada tu culpa, linda -digo poniendo mi otra mano sobre la de ella.

Su tacto me transmite algo de tranquilidad... aunque en esta situación nadie puede estar tranquilo, de cierto modo Anna me hace sentir seguro estando con ella.

𝐿𝑎 𝐶ℎ𝑖𝑐𝑎 𝐷𝑒 𝐿𝑎 𝑃𝑎𝑡𝑖𝑛𝑒𝑡𝑎 ᵗʰᵉ ᵇˡᵃᶜᵏ ᵖʰᵒⁿᵉDonde viven las historias. Descúbrelo ahora