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Finn Blake Pov.

Ahora estoy con Gwen de camino a casa mientras ella pasa sus manos por el tejido de una reja, en eso vemos a esos chicos que siempre se la pasan molestandome, Gwen nota que nos están viendo.

-¿Y ellos que?

-Nada -digo tras soltar un suspiro.

-Hoy me quedo con Suzie, recuerdas? -empieza a alejarse- Es viernes y eso pasa los viernes.

-Cuidaré a papá -le digo.

-Llegaré en la mañana, y más te vale que no te acabes el helado -dice mi hermana y termina por alejarse.

Solo sonrió y sigo mi camino, hacia la casa de Robin.

Anna Collins Pov.

Llego a casa y no veo a nadie, voy a mi dormitorio a dejar mi mochila y me dirijo a la cocina. Corto unas manzanas y las pongo en un plato para ir a la sala y prender la televisión.

Después de una hora y media escucho al perro ladrar así que salgo a ver que le sucede, le está ladrando a una chica, al instante la reconozco, es Donna.

-Hey tranquilo -voy por Sansón para calmarlo- no es nada chico, ve a dentro -le digo y me obedece.

-Gracias, en serio creí que me mordería -dice Donna.

-No Sansón no muerde -digo- a menos que se lo ordenen...

-Ohh -pausa- así que... aquí vives -asiento- es un lugar lindo.

-Lindo para alguna película de terror y tortura -digo.

Yo vendría siendo la protagonista de esta maldita película.

-Yo vivo a unas cuantas calles de aquí -dice y asiento- ¿supiste lo de Bruce Yamada?

-No se habla de otra cosa -digo.

-¿Crees que lo lleguen a encontrar?

-No han encontrado a los otros -digo- espero que esta vez sea diferente.

-Igual yo... ojalá que atrapen al Raptor -dice.

-Si ojalá -digo sin mirarla, levanto la mirada para ver hacia la calle y... oh no, ya llegó.

Maldita sea... Donna...

-¿Qué te ocurre? -me pregunta.

-Eh... y-yo... tengo que entrar -digo- se va hacer de noche Dona, vete a casa.

-Bueno si quieres podríamos...

-No -digo de golpe- no puedo, Donna vete a casa ahora.

-Agh okay -dice en un tono de fastidio- ahora entiendo por qué no tienes amigos -empieza a cambiar.

-Sisi lo que sea, ahora adiós -digo y entro rápido a la casa.

Voy casi corriendo a la sala, apago la televisión, llevo el plato que había usado a la cocina para después ir a mi cuarto. Cierro la puerta pero sin seguro, obviamente, y suspiro varias veces para calmarme, en tan solo segundos escucho la puerta principal abrirse y mi pánico aumenta.

Tomo un libro y voy a mi cama para pretender leerlo, en dos minutos y siete segundos escucho como abren la puerta, y lo veo ahí parado.

-Hola pequeña -dice tranquilo, muy tranquilo.

-H-hola -dije apenas.

-¿Donde está el tío Max? -pregunta.

-Em, no lo sé yo... -carraspeo- no lo he visto en toda la tarde.

𝐿𝑎 𝐶ℎ𝑖𝑐𝑎 𝐷𝑒 𝐿𝑎 𝑃𝑎𝑡𝑖𝑛𝑒𝑡𝑎 ᵗʰᵉ ᵇˡᵃᶜᵏ ᵖʰᵒⁿᵉDonde viven las historias. Descúbrelo ahora