Parte/37/Encuentro inesperado

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Ramona siguió yendo a la ciudad, solo que ahora llegaba a la casa de Alicia, después de hacer sus compras, se iba directamente al panteón donde descansaban los restos de su amado, éstos se encontraban en un elegante mausoleo, el guardia del panteón le abría la puerta a cambio de una propina, siempre le llevaba flores, tiraba las antiguas y ponía las nuevas, en una ocasión que llegó a la cripta, se encontró nada menos que con la viuda de su amado, hizo el intento de salir, pero ella la detuvo.

─No, espera no te vayas, siéntate a mi lado.

Ella se sentó al lado de la mujer tal como se lo pidió.

Siegues siendo muy hermosa igual que cuando apenas eras una adolescente, sabes una cosa, te odié desde el momento que supe que mi marido había enloquecido por ti ,nunca comprendí como una insignificante campesina, me había robado el amor de mi esposo, aunque nuestro matrimonio fue por intereses mutuos, yo lo llegue amar, creo que él también me quería, pero llegaste tú y todo cambió, yo estaba enferma de odio hacía ti, pero afortunadamente conocí el verdadero amor, Jean pronto lo supo, pero nunca me juzgo, él me dijo,

─Todos tenemos derecho de amar a quién nuestro corazón elija.

Yo al igual que tú, hace un año perdí al amor de mi vida, comprendo lo que estás pasando, la impotencia de vivir a las sombras, sin poder gritar a los cuatro vientos que estás enamorada y más si la persona que amas es de tu mismo sexo.

─¿Sabías que mi pareja era una hermosa mujer?

─No, claro que no, ni siquiera sabía que existía otra persona en tu vida.

─Jean siempre fue un caballero muy discreto.

─Se levantó de su asiento y se dispuso a salir, pero antes le dijo.

─Está llave es una copia de aquí, siéntete en libertad de venir cuando quieras, tú tienes los mismos derechos que yo, Ah hay algo más, vuelve a la casa que mi marido construyó para ti, te pertenece, el notario le va a entregar las escrituras a tu hijo, está a tu nombre, todo esta tal como tú la dejaste.

Ramona sintió en un impulso abrazo a la señora ésta respondió al abrazo y salió dejando a la desconcertada Ramona muy feliz, con el gesto que la dama había tenido hacia ella entregándole una copia del mausoleo donde descansaban los restos de su querido patrón, era libre de visitarlo sin ningún sobresalto. Cuando salió del panteón se llevó una agradable sorpresa, ahí, parado, estaba el coche del patrón y a el chofer esperando por ella.

─¿Joaquín que hace aquí?

─Esperándola por usted señora, para llevarla a su casa.

Cuando llegaron a la casa Amparito la recibió con un fuerte abrazo a la vez que le decía.

─Pase señora, esperábamos por usted.

Ella se sorprendió al ver su casa tal como la dejo la última vez que estuvo en ella, tal como se lo había dicho Ana la viuda del patrón.

─Pero yo les mande quitar todas mis pertenencias, ¿Qué pasó aquí?

─Señora, cuando le avisamos a la esposa del señor Jean, que había fallecido, la señora vino acompañada de sus hijos, y los empleados de la funeraria donde se velaron los restos del señor, la señora antes de partir nos ordenó.

─Por favor vuelvan a poner todo en su lugar, la señora Ramona pronto va a regresar.

─Y así lo hicimos, por nuestro pago no se preocupe el señor dejo cubierto todo, el administrador nos hace llegar nuestro sueldo.

La vida siguió su curso, Julia seguía procreando hijos, en total tres mujeres y tres hombres, Ramona le practico el mismo procedimiento que doña Chole le había hecho a ella para parar la producción de hijos, la buena señora tuvo a bien de pasarle sus conocimientos a ella antes de dejar este mundo.

Doroteo tal como le enseño su padre, compartió con sus hermanos la fortuna que le dejó su padre, les compro una casa a cada uno de sus hermanos, anteriormente ya les había comprado una a sus padres.

Doroteo Jr. se casó con Clementina, la sobrina de Alicia, cuando, Doroteo falleció a la edad de 70 años, después de los funerales y los rosarios habló con su madre.

Mamá ahora que murió mi padre, será mejor que vivas en la ciudad, en la casa que mi padre construyo para ti. te hago entrega de tus joyas, tú sabrás lo que haces con ellas.

─Gracias hijo.

Y así lo hizo, Ramona vivió en su casa con la fiel compañía de Amparito y su esposo Joaquín, su hijo Doroteo y los hijos del patrón convivieron como lo que eran hermanos. Algunos años después murió su hijo Román en un terrible accidente. 

RamonaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora