— Tengo un sueño terrible — me quejo mientras me movía en el asiento inquietamente.
— Te regalo un café.
— No bebo café, Liv, tu ya sabes. La cafeína es una droga psicoactiva, un alcaloide del grupo de las xantinas, sólido cristalino, blanco y amargo, un estimulante del sistema nervioso central — Liv se gira levemente para mirarme con el ceño fruncido — y te mancha los dientes.
— Oh no — se escuchó angustiada — bebo uno todas las mañanas — se lamentó golpeando suavemente el volante — no beberé de nuevo, tengo que mantener mis dientes blancos.
— ¿Después de todo lo que te dije solo te preocupa mancharte los dientes?
— Obvio, ya te dije que trabajo con mi rostro — giró su rostro y me sonrió en grande estacionando el auto con mucha atención.
— ¿Okey? — fruncí mi ceño y abrí la puerta para bajar rápidamente del auto.
— La chicas nos esperan en Starbucks — hablo fuerte Liv para caminar a mi lado y tomar de mi brazo. Arrugo mi nariz y caminar a un lado de Liv — ¿y Josh?
— No me hables de este weon — Liv me mira con el ceño fruncido por mi modismo Chileno — ese tonto — recalco el tonto para que entendiera a qué me refiero — está en su departamento.
— ¿Estás enojada con él? — preguntó para tomar mi mano y entrelazarlas jalándome dentro del gigantesco centro comercial.
— No es eso — suspiro para acomodar mi sombrero en mi cabeza — es que le contó a su madre sobre nosotros, y bueno — bufo — me invitó a cenar el sábado.
— Wow, bastante rápido ¿no? — asentí mordiendo mi labio — llevan solo un par de semanas.
— Lo sé, no quiero llevar las cosas tan apresuradas, no quiero que nos abrumemos o algo así — escuché un sonido de asentimiento de mi amiga y visualizamos la tienda de café.
— ¡Hey, aquí! — gritaron las chicas levantando sus brazos mientras reían.
— Locas, por favor, no — hable para sentarme a un lado de Dara y apoye mi cabeza en su hombro sonriendo.
— Hey, mis bonitas — saludo Liv.
— Vamos, vamos.
— No, no, no, no, no, noooo — habló rápidamente intento retroceder, pero un par de manos me empujó por la espalda mientras que Dara y Sofía tiraban de mis brazos.
— Emma, es normal — Liv sonrió, subió y bajo sus cejas repetidas veces.
Mis mejillas se sentía más calientes que el sol, sentía la vergüenza a flor de piel — chicas, que bochornoso.
Me tape la cara con ambas manos al entrar al local de un fuerte color blanco con un gran cartel.
"Calvin Klein"
— ¿Porque te da tanta vergüenza? tienes 18, por favor — se queja Dara revisando las sudaderas.
— Tienes que tener una ropa interior bonita, siempre — dice Liv revisando su teléfono.
— ¿Y que tiene de mal la mía? — me apoyó sobre una columna, cruzando mis brazos.
— No es sexy las bragas de puntos y corazones, tampoco lo combinas con tus braziers.
— También tengo lunas y de un solo color Liv, no son tan feas — hago un puchero y camino junto a las chicas hacia la sección de ropa interior.
— Pero son de niña pequeña, ni siquiera tengo yo de esas — se ríe Sofía saltando por el lugar viendo todo.
— ¿Como sabes sobre la ropa interior de Emma? — preguntó Julia a mis espaldas.
— Le vi la ropa cuando llego.
— Mi ex novio nunca se quejo — entre cierro mis ojos y reviso las bragas talla s.
— Todas aquí sabemos que es un idiota.
— Ah ¿si? — me giró y las miro revisar los estantes — ¿cómo?
— Lo conocimos en la fiesta de halloween ¿Liv no te dijo? — arrugue mi nariz mirando a Liv molesta.
— Olivia — la castaña sonrió inocentemente y me tiró un beso — la puta madre, no me puedo enojar — levante mis brazos y me giré nuevamente tomando una bragas color blanca.
— Me amas — hablo la chica pasando su brazo por mis hombros y tomando la braga de mis manos — tienes que elegir el par, bueno, te tienes que comprar al menos unos muchos pares, para cambiar todo tu mierdero de cajón.
— Hey — toque su costilla con mi dedo índice provocando risas en la chica.
— Elige de todos los colores y listo — puso un mechón de cabello detrás de su oreja.
— Te falto la mirada pervertida y ya eres Radio Rebel.
— Oh, cállate estupida — me empujo haciendo que solo moviera un poco mi cuerpo.
— Emma ¿y si le regalas un bóxer a Joshua? — estalle en carcajadas al escuchar el comentario de Dara.
— No, jamás — negué y seguí mirando.
— Elige luego — se quejo Liv para alejarse.
Al sentir un suave toque en mi hombro, me giré y observe a Julia sonriendo — quería preguntarte algo.
— Oh, claro — asentí rápidamente y sonreí cortamente.
— Perdón, pero ya has tenido tu primera vez ¿no? te ves nerviosa observando todo.
Abrí mi boca levemente y suelto una suave risita nerviosa — oh, no es, mmmmm, mi primera vez, es decir, ahhhhh — paso pesadamente mi mano por mi cara.
— Tranquila mi pequeña — puso su mano sobre mi cabeza y sonreí más tranquila.
— Tuve mi primera vez con mi primer
novio, pero no tengo mucha experiencia y estoy nerviosa ¿sabes? no se si Josh quiera pronto, mmmmm, eso.
— Ay, mi bebé — hablo enternecida Julia acariciando mi cabello.
Unas risas se escucharon y nos giramos a Sofía y Liv que venían hacia nosotras con unas prendas en mano — hey ¿ya elegiste las prendas?
— Es que las tallas de aquí son de diferentes tamaños, ósea este es muy diferente al s de Chile, creo que es más pequeño — mire confundida a ambas prendas en mis manos.
Madison apareció sorpresivamente a mi lado y colocó sus manos en mis hombros girándome a ella, la miro confundida a los ojos. Entonces siento unas manos en mis pechos, abrí mis ojos sorprendida y doy una salto atrás.
— Eres M — dijo con una sonrisa en la cara.
— Estás loca.
Miraba ropa concentrada, mis pies doliendo por tanto caminar por todo el gran lugar y me siento en un sofá en la sección de zapatería.
Una notificación llega fuertemente a mis oídos, saco el teléfono del bolsillo de mi abrigo y lo desbloqueo.
@olivia.rodrigo te ah etiquetado en una historia
Hago una mueca y me metí en ella con rapidez esperando que el internet cargara impaciéntemente.
— ¡No me subas! — me quejo al aire sabiendo que la castaña me escucharía, sonrió de lado a las personas que me miraron como si estuviera loca importándome un pedo lo que pensaran.
— ¡Pero si te ves preciosa! — escucho un grito de vuelta y después como se hundía el sofá a mi lado, me giró y la miro con una ceja alzada.
— Eres famosa, tonta — aplastó la palma de mi mano sobre la cara de la chica tirando su cabeza para atrás haciendo que se recostara sobre el sofá riendo.
— ¡La cara no! — lloriquea Liv arreglándose el cabello aún recostada.
Sofiadaaholland