XI

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Mark entró a su casa hecha una furia y cerró fuertemente la puerta detrás de él sin importarle que Johnny lo estuviera siguiendo y pudiera romperle la nariz.

No le importaba que su perfecta cara masculina se viera mal con la nariz deshecha, estaba tan molesto con él, con Ten, Yuna y con Kun que no le importaba nada.

—¡No me sigas! —le gritó a Johnny que se estaba sobando la nariz debido al portazo.

El modelo asintió y se quedó de pie en medio de la sala mientras lo observaba subir las escaleras casi corriendo para después escuchar un portazo en la segunda planta. Cerró los ojos y
suspiró ¿Por qué todo le estaba resultando tan difícil? Ahora Mark seguramente no lo quería ver ni en pintura, además que también lo había visto molestarse con Kun…

Abrió sus ojos y decidido subió las escaleras, dobló hacia la derecha y se topó con dos puertas del lado derecho, en una había unos posters de bandas de rock que Johnny no conocía y en
la siguiente puerta decía Mark con una linda caligrafía en color amarillo y Ten con un fuertecolor morado. Tocó la puerta y un “Largo de aquí” se escuchó desde dentro de la habitación.

Recargó su frente en la puerta y acarició el marco de la puerta como si fuera el pequeño cuerpo Mark.

—Escucha —dijo hablando lo más calmado que su machacado corazón le permitía—. Lo último que quería era lastimarte, Mark. Lo siento.

El castaño tenía su frente recargada en la puerta mientras escuchaba la triste voz de Johnny desde fuera. La culpa de lo que estaba sucediendo no era toda de él, Mark también tenía la culpa, desde que siguió el beso en el estacionamiento, al ir a su casa y dejar que la abrazara de esa forma tan… tan llena de amor.

Tomó valor y abrió la puerta.

Johnny sintió el piso moverse pero lo que en realidad se movió fue la puerta y ya que todo su peso había estado sobre la puerta cayó tropezando dentro de la oscura habitación de Mark.

—Tonto —dijo el castaño pero había un pequeño atisbo de diversión en su voz.

Él le sonrió mientras se enderezaba.

—Lo siento —nuevamente se disculpó.

—Estoy pensando que esa es la única palabra que existe en tu vocabulario —dijo Mark acercándose al borde de su cama y sintió que ya había dicho esa misma frase anteriormente—. Me siento mal.

Jihnny abrió los ojos y se acercó a él velozmente.

—¿Qué te duele? —preguntó sin saber si debía tocarlo o no—. ¿Sientes nauseas, mareos?

—Nada. No y no —le contestó en orden y sonrió ante la expresión paranoica del modelo—. Me siento mal por todo lo que está pasando, no es que me sienta mal por salud —él se tranquilizó—. Es sólo que no quiero fingir ser tu novio de nuevo, Johnny.

El mundo del modelo se partió en cientos de pedazos al escuchar eso de la voz de el chico que amaba, pero ciertamente él tampoco quería fingir ser su novio, quería serlo en verdad, que él le perteneciera realmente.

—Lo entiendo —dijo el chico apretando sus dientes.

—Tengo un novio al que quiero mucho, estoy con mi grupo de teatro y me divierto mucho con ellos, paso desapercibido en los lugares en donde debe ser así y estoy feliz con mi vida en
este momento. No quiero llamar la atención y estando contigo eso será lo primero que pasará —suspiró—. No creo que Yuna, Ten y Kun estén en lo cierto. No creo que fingir una relación
nuevamente sea lo correcto.

—Lo sé, yo también pienso lo mismo —aunque él quería lo contario a sus pensamientos—. Es por eso que digo que es mejor decirles la verdad…

Johnmark • Be My Boyfriend Where stories live. Discover now