Capítulo 10

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Mi corazón se aceleraba cuando un hombre, que supuse que era su tío, empujó a Lauren haciendo que cayera al suelo, dándole repetidos puñetazos en la cara y pateando su estómago. Estaba en el suelo, respirando dolorosamente con cada golpe que le daba.

Sus gritos venían justo hacía mi y yo retrocedí, finalmente salí de mis pensamientos y corrí hacia él. "¡Apartate de mi novia!", grité, intentando apartarlo.

Dejó de golpearla y se giró rápidamente, me miró. Temblaba de miedo cuando me miró con asco, pero me alegré de que parara de golpearla. Había sangre por encima de ella y las marcas de los golpes ya estaban apareciendo en su cara, pero cuando me dirigí hacia Lauren, fui tomada por el pelo de forma agresiva y caí al suelo.

"¡No la toques!", gruñió, apretando tan fuerte mi camiseta que no me dejaba acercarme a Lauren. ¿Donde diablos estaba la policía ahora? Seguramente habían notado que había salido de la casa. "Se merece todo lo que le hacemos. Todas las palizas. Todos los insultos; se lo merece todo", mis puños se cerraron a mis lados con odio.

Estaba aterrorizada porque sabía lo que podría hacerme, pero la necesidad de proteger a Lauren se apoderó de mi. Antes de que pudiera detenerme a mi misma, levanté mi mano y le golpee en la cara. "¡No se merece nada de eso, no ha hecho malo para que le hagáis ese tipo de cosas!" grité, finalmente conseguí reunir la suficiente fuerza como para apartarle de mi.

"No te acerques a ella", él parecía estar en shock pues no se había movido desde que le golpee. "Lauren cariño, venga, tenemos que irnos de aquí". Lauren seguía tumbada en el suelo llorando, tocando su estómago, me arrodillé a su lado.

Cuando su tío se levantó del suelo dos policías salieron por la puerta y lo arrinconaron en una pared. "Alejaos de aquí, chicas, rápido. Esta gente ya no os molestara más", nos dijo uno de ellos y le agradecí con una sonrisa antes de ayudar a Lauren a levantarse del suelo.

Se apoyaba en mi mientras la llevaba por las calles hasta nuestra casa en silencio. Cuando por fin llegamos a casa ignoré las miradas de mis padres y de Sofia y llevé a Lauren a nuestra habitación.

"Esto puede que duela un poco, cariño...", le advertí suavemente. Cogí algo para curarla y lo presioné suavemente sobre los cortes que tenía en la cara. Lauren hacía muecas cuando presionaba y sentía como su respiración se entrecortaba. "Lo siento, pero tengo que limpiar las heridas..."

Lauren simplemente asintió con la cabeza, todavía no había dicho nada, pero me permitió seguir limpiando la sangre de su cara. "¿Puedo ver tu estómago, Lauren?", le pregunté suavemente tocando con delicadeza el dobladillo de su camiseta cuando ya había terminado con su cara. Mordió su labio pero asintió con la cabeza.

Entendía por qué no hablaba, la pobre chica probablemente estaba horrorizada. Joder, yo misma lo estaba. Pero Lauren me necesitaba. Mi novia me necesitaba y tenía que pensar en ella.

Mi garganta seguía seca y la pasada media hora no dejaba de repetirse en mi mente. Sus gritos llenaban mis oídos y los golpes volvían a mis ojos mientras levantaba su camiseta. El estómago de Lauren tenía unos cinco golpes de color morado y negro que cubrían su suave piel, además de varios cortes.

Después de aplicar hielo a cada uno de los cortes y golpes, le puse la camiseta de nuevo y le dí un beso en la mejilla. Una vez me senté en la cama, Lauren comenzó a llorar inmediatamente y la tomé en mis brazos.

"Ca-Camila... tú... yo...", era incapaz de formular palabras y me abrazaba con desesperación mientras escondía su cara en mi cuello. No pude evitar llorar, las lagrimas comenzaron a caer libremente por mis mejillas hasta la larga melena de Lauren.

Lauren temblaba en mis brazos y yo dejaba suaves besos en su sien mientras deslizaba mis dedos por su pelo. "Lauren, tienes que calmarte por favor, cariño", susurré en su oído. Si no dejaba de llorar tanto como estaba haciendo, acabaría enfermando. Un rato después dejó de llorar y pensé que se había quedado dormida, pero dijo, "Gracias por protegerme, Camila. No tienes ni idea de como de asustaba estaba, sé que tu también lo estabas, y te arriesgaste a ti misma para protegerme a mi", la voz de Lauren seguía siendo un susurro pero podía escuchar sus palabras con claridad.

"Nunca nadie habia hecho algo asi por mi, jamas. Nadie me habia considerado suficiente importante como para arriesgar su seguridad por mi", Lauren alzó la cabeza para mirarme, sus temblorosas manos se dirigieron a la parte de atrás de mi cuello y jugaba con los mechones sueltos de mi pelo.

"No podía quedarme allí y dejar que te hiriese. Siento que te hiriera incluso así, si tuviera que hacerlo otra vez, lo haría, y sin dudarlo" dije con una sonrisa. Mis brazos apretaban su cintura. "No mereces ser tratada así, simplemente por ser quien eres. Para mi eres perfecta", Lauren no contestó, pero me acercó a ella para conectar nuestros labios.

Su lengua rozó mi labio inferior y le dejé paso a mi boca sin oponerme. No pude evitar dejar salir un gemido que estaba atrapado en mi garganta debido al celestial sentimiento que me provocaba su lengua rozando y bailando contra la mía. Respiré por la nariz y me alejé para coger aire, pero Lauren se volvió a inclinar hacia delante, y yo por supuesto, no la detuve.

Nuestras lenguas se volvieron a encontrar con ansia, y sinceramente, creo que nunca había sentido algo tan increíble. Las mariposas de mi estomago se volvían locas y mi corazón latía rápidamente en mi pecho.

Después de lo que habíamos dicho esta noche, estaba segura de que estaba enamorada de esta chica. Hacia solo una semana que nos habíamos conocido, pero estaba segura. Estaba dispuesta a dar cualquier cosa por Lauren. Por poder cuidar de ella. Estaba dispuesta a hacer cualquier cosa para hacerla feliz. Para estar segura de que había una sonrisa en su cara.

Adoraba esa sonrisa. Esa sonrisa que hacia que mi interior aleteara y mi corazón se volviera loco. Amaba todo de Lauren. Amaba que, cuando estaba conmigo, bajaba la guardia y era ella misma, no se preocupaba por nada ni por nadie más. Amaba que riera a gritos, pero que también pudiera reír suave y adorablemente dependiendo de la situación.

Me gustaba que nunca me juzgara, incluso cuando le conté sobre la situación de mi familia y sobre mi problema con la comida. Me gustaba como cada noche me abrazaba por detrás y dormíamos en los brazos de la otra. Amaba cuando me abrazaba fuerte, cuando susurraba cosas dulces en mi oído. Amaba que cuando estaba confusa, arrugaba la nariz de la forma más adorable.

Adoraba como podía pasar de ser adorablemente perfecta a ser increíblemente sexy en unos segundos. Adoraba su personalidad y cómo me escuchaba cuando necesitaba a alguien con quien hablar o alguien que me diera consejo sobre algo. Adoraba como era con Sofia, como cuidaba de ella como si también fuese su hermana pequeña.

Pero lo más importante, adoraba como me hacia sentir. Adoraba el sentimiento de felicidad que recorría mi cuerpo cuando estaba con ella, porque sabia que hacíamos las locuras mas grandes cuando estábamos juntas. Como aquella noche en la que ella pensó que sería divertido  hacer bromas telefónicas.

Adoraba cuando me abrazaba o cuando sus dedos se entrelazaban con los míos. Sentía ese cosquilleo. Adoraba la forma en la que mi corazón se aceleraba cuando estaba con ella, o como me hacia sonreír, incluso cuando sentía que solo quería llorar.

Adoraba que, cuando nuestros ojos se encontraban, era como si estuviera mirando directamente a mi alma. Que cuando estaba triste, ella me hacia feliz sin siquiera intentarlo.

Lauren era la persona mas increíble que había conocido, y sabia que la quería en mi vida tanto tiempo como ella me dejara tenerla.

Cuando me alejé del beso mantuve mi frente pegada a la de mi novia. "Te quiero", las palabras salieron de mi boca antes de que pudiera detenerlas.

Behind closed doors (Camren) (Traducción)¡Lee esta historia GRATIS!