Capítulo 3

5.3K 283 8

Normalmente no aceptaría la oferta de ir a casa de alguien que acabo de conocer, pero por alguna razón, quería pasar tiempo con Lauren. Parece diferente al resto, una sensación de calma corre por mi cuerpo cuando me mira.


Cuando sus ojos verdes miran a mis ojos marrones, me derrito y todos mis pensamientos desaparecen. No sé por qué, pero sé que lo descubriré cuando la conozca mejor.


Y es por eso que estoy sentada en el borde de la cama de Lauren, que está sentada justo a mi lado, mientras intentamos no despertar a Sofia, que está durmiendo detrás de nosotras. "Bueno, ¿por qué te has mudado aquí?", le pregunté curiosamente, queriendo saber más sobre ella.


No me suelen interesar las vidas de la gente, pero Lauren es especial, es diferente. Me ayudó cuando necesitaba a alguien. "Antes vivía en Los Ángeles, pero la gente de allí no era tan "abierta", vi como Lauren tragó saliva nerviosamente. La envolví con mis brazos para darle coraje.


Dejó escapar una pequeña sonrisa, entonces supe que este tema era delicado para ella y le costaba hablarlo con otras personas. "No tienes que decirmelo si no quieres, no quiero que te sientas incómoda conmigo", le dije despacio y negó con la cabeza, un par de lágrimas rodaron por sus mejillas.


"Lo siento, es difícil para mi contarlo, pero quiero decírtelo", dijo y apreté su cintura, haciéndole saber que tenía todo el tiempo que necesitara para explicarse. "Me enamoré de una chica, y un día, la que era mi mejor amiga por aquel entonces cogió mi diario y se lo dio a la chica en medio de clase. En el diario ponía todo lo que sentía por ella", dejó escapar un suspiro en mi cuello, haciendo que mi piel se pusiera de gallina cuando su aliento me tocó.


"Cuando la clase terminó, la chica hizo circular mi diario por todo el colegio para que todo el mundo supiera que me gustan las chicas de la forma que los chicos deberían gustarme", Lauren estaba temblando en mis brazos al recordar lo ocurrido. "Me empujaban contra las taquillas, me insultaban cuando iba por la calle y empujaban hasta hacerme caer cuando iba caminando por los pasillos", dios mío.


¿Cómo podían hacerle eso a Lauren sólo por su sexualidad? Cuando yo salí del armario, todo el mundo me aceptó y me trataron exactamente igua"Lauren, siento mucho que hayas pasado por todo eso, pero te aseguro que haberte mudado aquí es algo bueno", susurré, limpiando las lágrimas que corrían por sus mejillas con mis pulgares. No me gusta ver a la gente triste, verla triste creaba un nudo en mi estómago.


Sus ojos verdes miraron profundamente a los míos, mi corazón se rompió en mil pequeños pezados cuando vi todo el dolor y sufrimiento en ellos. "¿Cómo lo sabes?", la vulnerabilidad y obvia devastación en su voz me dio escalofríos. "Camz, ¿qué haré si pasa lo mismo que pasó en Los Ángeles y tengo que mudarme de nuevo?"


"Lo sé porque yo también tuve que salir del armario", los ojos de Lauren se abrieron completamente y solté una pequeña risa, cómo de adorable era. En serio, ¿cómo pasa de ser sexy a totalmente adorable en cuestión de segundos? "Todo el mundo aquí te aceptará, Lo. No tienes que preocuparte, o estar asustada, ya no. Yo estoy contigo, cariño", mierda, ¿acabo de llamarla "cariño"?


Por cómo me está mirando, creo que si lo he hecho. "Lo siento mucho, se me ha escapado", me disculpé, no quería que se sintiera incómoda ahora que me estaba empezando a gustar. Lauren sólo sonrió. Con una de esas sonrisas que iluminan tu mirada.


Es preciosa.


"Tranquila, está bien. Como sea, suficiente con toda esta mierda triste. Cuéntame más sobre ti", dijo Lauren, girando en la cama y quedando cara a cara conmigo, cruzando sus piernas. Copié su posición y mordí mi labio, pensando en qué podía contarle a Lauren. No podía hablarle sobre mis problemas con la comida, no la conozco tanto como para confiar plenamente en ella. Aunque, ella se ha abierto conmigo, ¿quizás pueda contarle sobre mi familia?


Está claro que ella es rica, quizás se apartará de mi por ser pobre. Pero, una vez más, no parece de esas personas que juzguen a los demás.


"Bueno, desde que Sofía nació, mis padres han tenido problemas para mantenernos", comencé a explicarle con cuidado, estudiando su rostro mientras hablaba. "Ya tenían problemas de dinero, y tuvieron que alimentar a una persona más", mis ojos empezaban a llenarse de lágrimas. Lauren agarró mis manos.


"Ambos se van a trabajar antes de que nos despertemos, y cuando volvemos del colegio, están con nosotras una hora antes de ir a sus otros trabajos, donde están hasta altas horas de la madrugada", algó de empatía se reflejaba en la cara de Lauren, mezclado con algo de entendimiento. "He criado a Sofía prácticamente sola, pero la amo, así que no me importa" dije y miré a Sofía, que dormía tranquila.


"¿Es difícil? ¿Que tus padres no estén, y tener que criar a un niño tu sola?" preguntó Lauren, y asentí con tristeza. Echo mucho de menos a mis padres, pero sé que hacen su mejor esfuerzo para que nuestra familia sobreviva. "¿Eso es todo lo que tengo que saber sobre ti? ¿Por qué te has desmayado antes?", sabía que lo preguntaría.


Pero esperaba que no fuese tan pronto. No puedo contárselo aún. "Supongo que estaba cansada de jugar con Sofía esta mañana", Lauren me miró, y recé para que no supiera que le estaba mintiendo. "Tengo que irme, Lauren", dije, y su cara mostró tristeza de inmediato. No quiero irme, pero no puedo quedarme si sabe que le estoy mintiendo.


"Pero, te veré mañana, ¿verdad? ¿Qué te parece si paso a por ti y vamos juntas a clase?"


"Bueno, vale..."

Behind closed doors (Camren) (Traducción)¡Lee esta historia GRATIS!