Capítulo 5

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Por fin, las clases han acabado. Odio tener que crear una barrera delante de todo el mundo y fingir ser alguien que no soy. Lauren se está llevando bien con todos mis amigos, es la persona más increíble que he conocido.

Me hace sentir que hay gente ahí fuera que no me juzgará por como soy, y sé que si le contara todo, me ayudaría.

Pero, no estoy segura aún.

Quizás en unas semanas, cuando seamos más cercanas y la conozca mejor.

Quiero saberlo todo sobre ella, saber cómo es de verdad.

"¿Quieres venir a mi casa? ¿A ver una película o algo?", Lauren se acercó por detrás y rodeó mi cintura con sus brazos mientras apoyaba su barbilla en mi hombro. Mi cuerpo se relajó al instante cuando me abrazó, y no pude evitar sonreír por cómo me estaba abrazando.

Estar entre sus brazos parece lo correcto. "Tengo que cuidar de Sofía", le recordé frunciendo el ceño, quería pasar el rato con ella, pero no podré si Sofía no está conmigo. "Pero, puedes venir a mi casa. Mis padres estarán en casa un par de horas, así que tendremos tiempo para nosotras", le dije mordiendo mi labio.

Lauren es la primera persona a la que me he sentido cómoda invitando a casa. Sé que su familia es rica, así que no sé cómo reaccionará al ver mi pequeño hogar.

"¿Estás segura?", me preguntó con un sonido apagado porque estaba acariciando mi cuello con su rostro. Simplemente asentí, me estaba costando formular frases. Su aliento golpeó en mi piel desnuda, causándome escalofríos a mi, y una risa a ella. Sabe el efecto que tiene en mi.

"Sí, estoy segura", también estoy segura de que me gustas. Pero todavía no sé si esto es algo bueno o malo. Acabo de conocer a esta chica y ya siento cosas por ella que nunca había sentido por nadie.

Tengo miedo de que Lauren me deje cuando me haya sincerado con ella y le haya contado todo. Tengo miedo de que cuando vea como soy de verdad y todos los problemas que tengo, vea que no merece la pena quedarse a mi lado.

Pero también sé que por ella merece la pena arriesgarse. Ella merece que arriesgue mi corazón por ella, porque ella es especial.

Mi corazón se acelera cada vez que estoy cerca de ella. Un nudo se forma en mi garganta cada vez que me sonríe o se ríe de algo que yo he dicho. Mi estómago se vuelve loco cuando nos miramos a los ojos. Cuando nuestras pieles se tocan, siento un cosquilleo por todo mi cuerpo y mi piel se eriza. Puedo sentirlo. Puedo sentir que ella está destinada a estar en mi vida aunque nos hayamos conocido hace poco.

Estamos destinadas a estar juntas, como novias, o tan solo como mejores amigas. La necesito en mi vida. Me está haciendo feliz, lo más feliz que he sido en mucho tiempo.

Cuando estoy con ella, río y sonrío de verdad. No es falso, soy verdaderamente feliz cuando estoy con ella.

"Ven aquí, boba", Lauren río y yo giré en sus brazos, con una gran sonrisa por como de adorable es. "Gracias por cuidar de mi hoy", susurró tímidamente cuando comenzamos a caminar hacia la salida de la escuela, metidas en nuestro propio mundo, ignorando todo lo que nos rodea.

Nuestras manos siguen enlazadas entre nosotras, balanceándose con cada paso que damos  por las calles. "Está bien, las chicas ya te aman", le dije sinceramente, porque nunca había visto que a las chicas les cayera bien alguien tan rápido como lo hizo Lauren. Obviamente, son personas muy dulces pero les toma algo de tiempo cogerle cariño a la gente.

"Obviamente, ¿quién no me adora? Soy increíble", Lauren exclamó girando los ojos y yo morí de la risa con sus palabras. Lágrimas se formaban en mis ojos mientras Lauren simplemente me miraba con las cejas levantadas, y eso solo me hacía reír aun más. "Vale, Camz. Cálmate antes de que te mees encima", me dijo y solté un par de carcajadas antes de calmarme de nuevo.

"Si que eres increíble, Lolo", le dije y sus mejillas tomaron un color rojo al instante. "Hemos llegado", le dije a Lauren con nervios mientras llegábamos a mi casa. No es que mi casa esté sucia o desordenada, simplemente es pequeña y no tiene muchas cosas dentro. Está decorada, pero no tenemos cosas lujosas como un televisor de pantalla plana o iPads. Tuve suerte de recibir un portátil para Navidad el año pasado.

Tiene cuarto habitaciones; la mia, la de mis padre y la de Sofia. No tenemos habitación de invitados, tampoco una sala de estar. Tan solo tenemos un baño que todos tenemos que compartir y un comedor y una cocina. No hay nada extravagante en este lugar.

"Dios, me encanta tu casa", gritó Lauren de forma inesperada mientras me rodeaba con sus brazos y ya la guiaba hacia dentro. Wow, eso no tiene que ver con la reacción que estaba esperando. "Es acogedora y hogareña, no como mi casa, donde parece que por tocar cualquier cosa te gritan", explicó, supongo que vio mi ceño fruncido.

"¿Mamá? ¿Papá? Esta es mi amiga Lauren Jauregui, acaba de mudarse aquí", le dije a mis padres cuando los vi en el comedor, acurrucados con Sofia en medio. Mis padres apartaron la mirada del televisor inmediatamente y nos miraron a Lauren y a mi, que estaba incómoda de pie detrás de mi. "Vamos arriba, mandad a Sofia arriba cuando hayáis acabado"

Solía pasar cada momento que podía con mis padres, pero sé que Sofia necesita pasar tiempo a solas con ellos. Así que agarré la mano de Lauren y la guié por las escaleras hasta mi habitación, cerrando la puerta detrás de mi. Cuando me giré, me encontré mirando los ojos de Lauren.

Estaba sonriendo y no pude evitar sonreirle de vuelta. Estaba perdida en sus ojos cuando pasó uno de sus brazos por mi cintura y me acercó más a ella, usó su otra mano para acariciar mi mejilla. "Eres preciosa, Camila", dijo en voz baja y yo tragué saliva cuando vi su lengua salir de su boca para mojarse los labios antes de cerrar los ojos.

Dios mio, va a besarme. Lauren Jauregui va a besarme.

No tuve tiempo para pensar qué hacer porque lo siguiente que supe, fue que sus labios estaban sobre los míos.

Behind closed doors (Camren) (Traducción)¡Lee esta historia GRATIS!