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Luego de ese desastroso encuentro Atsushi en verdad no quiere nada que ver con la agencia. No piensa volver a acercarse a Dazai. Pero vaya suerte la suya. A Kyoka la mandaron a hacer una misión. La cual fue atrapar a Dazai. Ahora mismo ese tipo está en las celdas de la Port mafia. Dónde a él lo dejan cada que hay luna llena. La cual por cierto, para rematar su suerte. Sucede está noche. En verdad, Atsushi odia su vida, su suerte y a él mismo por vivirla.

-: así que también te tratan como prisionero, no es de extrañar - menciona el castaño, viendo al albino muy apenas, está en una celda muy cerca de donde él está encadenado.

-:no soy un prisionero, te dije que no controlo mi habilidad, no es más que una medida de precaución - contesta molesto, al igual que otras veces se encuentra en el suelo sentado y abrazándose a si mismo.

-: sí bueno, lo que digas- toma la aptitud relajada y sin preocupaciones que usa con sus compañeros. Se oye una puerta, Akutagawa se dirige a Dazai, ignorando por completo al albino, quien prefiere aparentar que no está ahí. Parece que Akutagawa admira a Dazai, por lo que dijo, quiere demostrarle que es mejor ahora y que se volvió muy fuerte, pero nuevamente el comportamiento del castaño cambio de relajado a frío para soltarle sin nada de misericordia.

-: cualquier subordinado que yo tenga es mejor que tú- a lo lejos, Atsushi pudo sentir esa corriente eléctrica en su cuerpo, la que le anuncia peligro al tocar un tema sensible en una persona. Cómo si fuera un cristal rompiéndose con solo las palabras. El puñetazo que el azabache le plantó al castaño no fue de menos, Akutagawa no se fue sin advertirle a Dazai que la agencia caería tarde o temprano y él los vería caer.

Al darse la vuelta el azabache cruzó miradas con Atsushi, un momento en el que Atsushi se dió cuenta en el tono que sus ojos tenían ahora mismos, apagados, muestran su frustración, decepción, tristeza. Sabe que esto le hace sufrir, que esas palabras le destrozaron el alma, comprende lo horrible que debe sentirse, es imposible para el albino no empatizar con él cuando toda su vida se le han dicho cosas así de dolorosas.

Sin dejar de caminar, se vieron, se dió cuenta que Atsushi lo sabía, fue tan breve pero sabe que en sus ojos se marca la vulnerabilidad de su ser. No frena, solo avanza hasta la salida perdiéndose de la vista de ambos hombres que quedan en el lugar, completo silencio.

Al parecer ya está anocheciendo, Atsushi sabe eso porque el tigre intenta manifestarse. Intentó con todas sus fuerzas que no continuará pero ya cuando tenía los brazos como las patas del tigre acabó por rendirse y nuevamente cayó a la inconsciencia para que el tigre apareciera. Dazai aún encadenado observó la transformación, como el albino susurraba palabras al tigre pidiéndole que dejara de aparecer. No funcionó obviamente.

Claro que cuando el tigre destrozó los barrotes sonó una alerta, Dazai maldijo, pero se concentró en que el tigre blanco le miraba fijamente, de manera fiera, lo quiere destrozar. Dejó que la bestia saltará a él y en el último momento consiguió agacharse y soltarse de las cadenas, saltó lejos del alcance, no contentando al tigre quien intentaba destruirlo con sus garras.

-: sería muy épico ser asesinado por un tigre, pero tengo cosas que resolver aún, de trabajo lastimosamente - mencionó, no muy alegre y topando contra una pared, la bestia dió un salto para morderlo, pero el castaño extendió su mano y apenas hubo contacto la habilidad de Atsushi desapareció dejándolo a él en su lugar. Cayó al suelo en golpe seco y con la curiosa mirada de Dazai en él.

-:¡Atsushi!- la voz de Chuuya llamó la atención del castaño quien aterrorizado le miró y dramatizó el tener que verlo de nuevo luego de cuatro años.

-: maldito bastardo, juró que te voy a matar- tiró su saco y empuñó un cuchillo que ya llevaba en manos antes, hiba a correr para darle un corte certero a Osamu pero se detuvo abruptamente cuando de un movimiento rápido el hombre con vendajes tomó al albino de rehén. Atsushi apenas estaba regresando de la inconsciencia.

-:¿Chuuya?- la débil voz del menor sonaba confundida, Atsushi miró por el rabillo del ojo, de inmediato forcejeo intentando separarse del mayor.

-:¿Se conocen?- el hombre del sombrero elegante soltó la pregunta para Dazai al ver al menor alterado.

-:¿No te habías enterado? Lagartija negra intentó usar a Atsushi para otro ataque a la agencia, pero fallaron y bueno, digamos que hablé con él un rato- con "hablar" se refería al interrogatorio pero consiguió su cometido en que Chuuya pensará que había intentado o logró torturar a Atsushi.

-: suéltalo - amenazó, al contrario de haberse puesto tenso, el castaño se relajó, aún sin soltar al menor que optó por permanecer quieto, sonrió.

-: tendrás que hacer algo a cambio primero Chuuya - canturreo en un tono lo suficientemente irritante como para fastidiar al mafioso.

-:me dejarás ir, no puedes matarme tampoco, o los cinco líderes se enterarán - Chuuya frunció el seño ante lo último.

-:eso es imposible, no hay manera de que se enteren si te mato, además, no importaría - intentó evadir, pero a maldecir a Dazai que es astuto y comienza a explicarle cómo si lo mata sus secretos saldrán a la luz, además de que había convocado una reunión para discutir sobre una organización que está amenazando Yokohama y busca algo. Al final de cuentas el peli rojo no tubo otra opción que dejar que el castaño se fuera como si caminara por su casa.

-:¿Estás bien?- le pregunto a Atsushi una vez fue liberado y se colocó junto a él. El menor asintió distraído, observando detenidamente al hombre perteneciente a la agencia.

-: lamento que tuviera que liberarlo, lo sobornó por mi culpa - Chuuya alzó una ceja, rodó los ojos y tras una leve risa le revolvió los cabellos a Atsushi.

-:no es tu culpa, odio tener que admitirlo pero aún si no te usaba de rehén él ya tenía su plan para sobornarme, de todas formas lo hubiera tenido que dejar libre - aclaró, para confort del albino que recordó lo que hace unas semanas quería decirle. Chuuya se dió cuenta, claro que se enteró de lo que provocó el tigre, sabe que Atsushi debió pasarla mal.

-:hey, lo de los policías, no es culpa tuya tampoco, esos idiotas dispararon sin tenerte en cuenta- le calmó, en verdad son pocas palabras las que el menor necesita para sentirse mejor.

-:vamos, no es necesario que te quedes toda la noche aquí, el vagabundo de Dazai ya anuló tu habilidad por ahora- mencionó, para comenzar a salir del lugar y dirigirse a los dormitorios de la mafia.

En otro lado, una organización estadounidense mueve piezas para partir a Yokohama. Van tras su objetivo y quedará decidir qué tan valioso es un tigre.



𝚄𝚗 𝚃𝚒𝚐𝚛𝚎 𝙴𝚗 𝙻𝚊 𝙼𝚊𝚏𝚒𝚊  /𝓼𝓱𝓲𝓷 𝓢𝓸𝓾𝓴𝓸𝓴𝓾/Donde viven las historias. Descúbrelo ahora