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Atsushi siente que la sangre se le congela al recibir la nueva información, él sabía que había una chica menor que él siendo nueva en la mafia, pero se quedó más pálido de lo que ya es su tono de piel cuando Higuchi le presento a la niña, informando que esta ya tiene un registro de siete personas asesinadas por su habilidad.

-: Kouyou es quien le guía, por eso tiene hasta mayor rango que tú, aunque mi superior Akutagawa también le entrena un poco - explica la rubia, Kyoka, que no ha dicho ninguna palabra ni siquiera emitido algún sonido, levanta su vista para ver directamente al albino.

Su mirada, esa mirada que no muestra brillo, apagada y desganada, parece ser solo el vestigio de lo que fue antes. Atsushi siente que por un momento se ha quedado sin aire, se empieza a perder entre sus pensamientos sin dejar de ver a la menor. Pensando aterrado el llegar a tener esa misma mirada algún día, lo vió en él un momento ese día que mató a la mujer, pero, a diferencia de esta chica frente a él, sí tiene al menos un apoyo, Chuuya le aconsejó, realmente le ayudó, y ahora mismo siente que debe hacer lo mismo por está niña.

-:¿Te llamas Kyoka no?- intentó empezar una conversación, aún sabiendo que es pésimo en eso y seguramente se trataría en lo próximo que fuera a decir.

-:soy Izumi Kyoka, portadora de Yasha Shirayuki, asesina de la Port mafia - su voz pareció responder de manera automática, como si fuera un robot programado.

-: e-entiendo, soy Nakajima Atsushi, es, es un gusto conocerte - sintió que fue muy formal, pero no sabía exactamente como dirigirse a ella. Kyoka no supo cómo responder, se miraban esperando que el otro dijera algo, fue muy incómodo.

-:¿Te gusta alguna comida en específico?- fue lo mejor que su cerebro pensó en el momento para cortar la tensión del silencio.

-: tofú- respondió sin más, para ese momento Higuchi los dejó solos, no le interesa escuchar la conversación de los menores.

-:¿Solo tofú?- la respuesta fue solo un movimiento afirmativo en la cabeza de la de ojos azules. Nuevamente quedaron en silencio, Atsushi predecía que va a ser una conversación cortante y malditamente larga e incómoda, pero está dispuesto a no echar marcha atrás en confortar aún que sea un poco a la niña.

-:¿Tienes algún pasatiempo? ¿Gusto en específico?- en este momento la menor lo pensó un poco más antes de responder a las preguntas.

-: no tengo pasatiempos, pero me gustan los conejos- hasta ahora, la respuesta más larga que escuchó de ella, bien, es un buen avance.

La sarta de preguntas y respuestas secas y cortantes continúo casi quince minutos, entre las pausas incómodas y alguna mirada sin emoción. Lo que les cortó la pequeña plática -si es que puede ser llamada así - fue que una mujer de cabello rojo entrará, Kyoka dejó de prestarle atención a Atsushi, el albino reconoció a la mujer, Akutagawa e Higuchi una vez le hablaron solo un poco de ella, advirtiéndole que si se topaba con ella debería ser muy respetuoso y que no le llamara señora nunca.

-: aquí estás Kyoka, sígueme, tienes otra misión - su voz no era exactamente joven, pero tampoco es que sonara vieja, da a notar que es una mujer adulta muy formal, Atsushi no creé que pueda tener más de treinta y cinco años más o menos. La mujer le miró, de pies a cabeza, ladeó un poco la cabeza, quizás algo le llamó la atención o quien sabe, pero se le veía la intención de dirigirle la palabra. Así que el de ojos bicolores se preparó mentalmente solo por si acaso.

-:¿Eres el chico tigre?- fue directo a su pregunta, esperando a recibir su respuesta con la mirada atenta y fija en el menor.

-: sí - prefirió no titubear, a juzgar por como respondía Kyoka a todas las preguntas debe ser porque Kouyou prefiere las respuestas directas. La mujer asintió, pareciendo pensarlo unos momentos.

𝚄𝚗 𝚃𝚒𝚐𝚛𝚎 𝙴𝚗 𝙻𝚊 𝙼𝚊𝚏𝚒𝚊  /𝓼𝓱𝓲𝓷 𝓢𝓸𝓾𝓴𝓸𝓴𝓾/Donde viven las historias. Descúbrelo ahora