Capítulo 15

104K 2.7K 151
                                    

Capítulo 15

Siete minutos en el cielo 

No había quedado nada claro desde aquella noche a solas con nuestras manos por las pieles desnudas y friolentas, aún menos cuando me encontré con la sorpresa de verla agarrada de la mano con Hugo caminando, riendo y robándose uno que otro beso enfrente de todos.

No era momento de dedicarle tiempo de mis pensamientos; era tiempo de divertirse. ¿Y qué mejor manera que con una botella de alcohol en la mano y un par de buenos amigos?

-¡Aliiiiciiiaa! Es tu tur-turno.-tartamudea Rebeca.-¿no ves que te estamosss esperando?-ríe y contagia a los demás con unas carcajadas.

-¡Ya va, joder!-río y hago girar la botella de cristal, suena el choque incesante de la cerveza contra el cristal, apenas podía escuchar otra cosa que no fuera el sonido del reggaetón de fondo. La botella va pausando lentamente hasta apuntar con el pico a Marcos y el otro extremo a mí.- No es la gran cosa, como si no lo hubiera hecho antes.-me encojo de hombros y agarro del cuello de la camisa a mi mejor amigo y lo beso rápidamente, Cristina y Guillermo gritan y ríen de emoción.

-Que fuerte.-ríe Cristina dando palmadas, roja de la emoción, niego con la cabeza y me seco los labios con mi mano, aparto la mirada un momento del juego y veo a mi alrededor a todos emborrachándose, jugando al beer-pong, muchas chicas con el cabello pegado a sus frentes sudorosas de tanto bailar, la casa de Hugo es realmente bonita, grande y espaciosa, apenas en el salón cabíamos unas treinta persona, había un equipo de música negro pegado a la pared, a los lados de la televisión de setenta pulgadas con luces led decorándolo, acomodo mis gafas y veo a un chico al otro lado de la habitación cogiendo el pelo de una chica vomitando en una de las pocas plantas que rodeaban los muebles. Aparto la mirada y giro a ver cómo iba el juego, al instante para la botella apuntando a César y a Cristina, entre ellos las cosas habían ido bastante bien, a pesar de que Cristina no estaba segura del todo.

-Ahora sí puedo decir: ¡qué fuerte!-la imito-exijo que tengan siete minutos en el cielo, se lo merecen.

-¿Sabes las consecuencias, no?-arquea las cejas Cristina, César se acomoda el pelo mirándola, con una pequeña sonrisa en el rostro rojo.

-Sí, y me da igual, estamos todos en confianza.-me defiendo tomando un trago a palo seco de ron.

-¿Entonces todos de acuerdo?-alza la mano Guillermo y acto seguido, todos lo hacemos.- ¡Pues al armario!-empuja a Cristina y se pone de pie, acomoda sus pantalones y César va detrás de ella.

-¿Quién va a cronometrar el tiempo?-pregunta Rebeca.

-Tu puta madre lo va a hacer, esos dos de ahí no salen de la habitación en menos de media hora.-responde Marcos negando, tomando un trago a su cerveza casi vacía, quitando con sus uñas el papel de la botella.-Pero ahora...Alicia, debes pagar las consecuencias de haberlos mandado al cielo por siete minutos.-saca la lengua y Guillermo ríe tímidamente.

-Me da igual.-me cruzo de brazos y me recuesto sobre el sofá.

-Llamad a Elías.-propone Hugo, aparece repentinamente, acto seguido saca de su bolsillo una cajetilla de cigarrillos camel.- ¿no te importa, verdad?-ladea la cabeza y enciende el cigarrillo. Muerdo mi lengua y niego con la cabeza.

-¡Hugo! ¿Dónde es...?-aparece Nora, toca su brazo y Hugo se estremece, se calla cuando me ve.-No sabía que vendríais, en especial tú Alicia, nunca sales...-se muerde el labio, está incómoda, como yo.

-Pues sí, vine y pienso pasar siete minutos en el cielo con Elías, ¿te parece Hugo? ¿Chicos?- me pongo de pie, dejando la botella en la mesa de cristal y miro decidida al chico de pelo negro.- Ya ves tú, como si no lo hubiera besado antes.- bufo riéndome.

She.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora