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Greg:

Llegó cojeando y visiblemente maltrecha. Pero la muy descarada me vio a los ojos y sonrió cuando dijo: —Y piensas que escapar de un nido de vampiros es fácil

—Maldita seas Charli, ¿Qué haces con aquí con ellos?

La mujer que obviamente lideraba el grupo fue la que burlonamente respondió.

—no es obvio, ella es nuestro quinto punto —estiro la mano y Charli le entrego el grimorio —y uno de nuestros miembros más fieles.

Y rezumando orgullo Charli se pavoneo hasta tomar su lugar.

—vengo de un linaje de sangre pura que ha pertenecido a este aquelarre y sobretodo que servido a las más importantes familias.

Cuando la líder se cubrió la cabeza velas rodearon el pentagrama y ardieron en cuanto ella tomó su lugar. Los demás la imitaron y guardaron silencio.

Creo que estaba más débil de lo que creía, porque no note a los hombres que aparecieron desde atrás y me inmovilizado. Aunque estaba demasiado débil para resistirme, aún así trate de defenderme, de soltarme de mis captores. Peleé con todas mis fuerzas y fuí reducido un par de veces antes que me ataran y amordazaran.

—no se lo lleven, —ordeno la líder —solo no lo dejen interferir, queremos que vea esto.

Los cánticos empezaron y Eliane, que ya estaba en trance, empezó a secarse. Como una de las ramas del árbol que la mantenía cautiva.

Los cánticos iban aumentando su intensidad y en lo que parecía el clímax, alguien cerca de mi dijo:

—Necesitamos las ofrendas.

Arrastraron cuatro cuerpos con la cabeza cubierta y las manos atadas a la espalda, los colocaron alrededor del árbol. La líder elevó la voz por última vez y recibió el cuchillo que le acercó uno de los guardias.

Aunque la líder estaba callada, los demás siguieron elevando sus voces y las detuvieron abruptamente cuando ella clavo el cuchillo en el cuello de una de sus víctimas degollándolo con un hábil movimiento vertiendo la sangre a los pies de Eliane, y siguió haciendo lo mismo con los otros tres víctimas.

—Necesitamos más fuerza.

Aventaron sin ningún cuidado los cuerpos de Iris y Alberto, ellos tienen los ojos en blanco y dos dagas o al menos las empuñaduras sobresalían en sus pechos. La líder no me quito los ojos de encima mientras cortaba sus cuellos. Las raíces salieron y arrastraron todos los cuerpos.

El árbol reverdeció y el cuerpo de Eliane cambio al de Yara y mientras crecía fruta en sus ramas ella volvió a ser Maira.


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