Las trampas que evitarán que seas feliz

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Vamos a retomar el tema que empezamos en el capítulo anterior sobre "Distorsiones cognitivas" para profundizar un poco más.

Si lo recuerdan, al final del capítulo dejamos unos ítems sobre los que reflexionar, armando un marco clave como punto de partida para cuestionar o debatir situaciones cotidianas, trabajando en la búsqueda de pensamientos positivos.

La idea es no caer en la trampa de los pensamientos negativos, que nos hacen hablarnos de una forma que nos aleja del bienestar.

Para empezar, señalo que el Dr. Albert Ellis hace la distinción entre emociones saludables y patológicas.

Si bien nos parecería que las emociones que podemos calificar de "negativas" son siempre patológicas, esto no es así.

Por ejemplo, la "tristeza" es una emoción que es catalogada como "negativa" casi sin titubear, pero no por ello es una emoción patológica. Cabe señalar que la tristeza es una reacción natural frente a hechos desagradables y, por lo tanto, estás respondiendo de forma realista frente un acontecimiento que merece esa respuesta. Además, la tristeza no tiene que hacerte perder tu autoestima y suele remitir con el tiempo.

Por eso, no podemos señalar a la tristeza como una emoción no saludable. Pero es importante señalar que, si bien cualquier persona puede sentirse triste, esto se convertirá en algo patológico si persiste indefinidamente o si empieza a socavar nuestra autoestima.

Por ejemplo, si aparece una autoexigencia excesiva, nuestra tristeza puede transformarse en depresión y, esta sí, es una emoción no solo negativa sino también no saludable.

Las autoexigencias desmedidas son el caldo de cultivo ideal para las emociones no saludables que el Dr. Ellis llamaba "filosofía demandante de vida", dominada por absolutismos que adquieren las siguientes formas:

Demandas sobre uno mismo ("yo debo..." o "yo necesito..."), frases que nos decimos:

"yo debo hacer las cosas mejor" "yo necesito que me acepten en el grupo" Etc.

Demandas sobre los otros ("él debe..." o "tú debes..."), frases que nos decimos:

"él debe tratarme amablemente" "tú tienes que ser justo conmigo" Etc.

Demandas sobre el mundo ("el mundo debe..." o "la vida debe..."), frases que nos decimos:

"la vida es injusta" Etc.

De alguna manera, la filosofía demandante se ha convertido en una forma de vivir en sí misma, ya que es parte de nuestra cultura y manera de vida occidental, facilitándonos el desarrollo de creencias irracionales que son perjudiciales y nos causan malestar.

Sin apenas darnos cuenta, las ideas demandantes se van instalando en nuestra forma de pensar y nos obligan a ver la vida de una forma sesgada y parcializada.

Dado que son ideas, esto es, interpretaciones de la vida, debemos entrenarnos en ser capaces de reinterpretarlas a nuestro favor, con el objetivo de proveer felicidad y paz en lugar de infelicidad e intranquilidad.

Para ayudar a reconocerlas, el Dr. Ellis nos vuelve a prestar una lista preliminar de alguna de las ideas en las que se basa esta "filosofía demandante" de vida y a las que debemos poner especial atención para impedir que se apoderen de nosotros:

Existe una tremenda necesidad en los adultos de ser amados. Siempre debemos ser absolutamente competentes e inteligentes en todos los aspectos. Hay que rechazar a las personas que cometen actos "feos o perversos". Todos los males de las personas son causados externamente y están fuera de nuestro control. Si algo puede ser peligroso, deberé obsesionarme por ello. Es más fácil eludir las dificultades de la vida y las responsabilidades personales que se generan. Si algo nos afectó en el pasado, seguirá haciéndolo el resto de nuestras vidas. Debemos intentar controlar todas las cosas.

Si basamos nuestra vida en estas 8 ideas, sin cuestionarnos que muchas veces son totalmente inválidas, estaremos creando las bases necesarias para una infelicidad duradera.

Como ejercicio, deberíamos reflexionar sobre cada uno de estos 8 ítems e interrogarnos sobre que pensamientos nos traen a la mente y qué interpretación hacemos de ellos.

¿Qué preguntas me hago con respecto a cada una de ellas? ¿Cómo acciono con respecto a cada una? ¿Cada idea me indica una dirección? ¿Sigo esta dirección? ¿Soy neutro?

Y digo que es importante reflexionar sobre ellas porque la interpretación que haga de cada una y la opinión que forme será en gran parte una brújula para nuestra vida.

Cada una de estas ideas nos predisponen a crear juicios que, eventualmente, se convertirán en creencias irracionales que podrían llegar a dominar nuestra vida.

Nuevamente el Dr. Ellis no facilita algunas de estas creencias irracionales o distorsiones cognitivas que encuentran su origen en una mezcla las 8 ideas anteriores:

Debo mejorar o de lo contrario no valgo nada Los demás deben tenerme en cuenta o es que son absolutamente idiotas. El mundo debe proveerme la felicidad.

A modo de ejemplo, reflexionemos un poco sobre la última declaración, muy común, por cierto.

Podemos pensar que nunca hemos hecho esta declaración literalmente. Es muy posible que así sea. Pero ¿y en alguna de sus otras formas o variaciones? Veámoslo.

Pensemos en que cuando decimos

El mundo debe proveerme felicidad

A veces sólo nos referimos a nuestra pareja y decimos algo así como.

Mi pareja no me hace feliz.

O si nos referimos a nuestro "mundo" de relaciones podríamos haber expresado algo como

Mis amigos no me hacen feliz.

Esta no otra cosa que lo que conocemos como forma "demandante de pensar".

Esta distorsión cognitiva traslada la responsabilidad (¡nuestra responsabilidad!) de ser felices a un tercero (al mundo, a mi pareja, a mis amigos, en resumen: a otros), caracterizándome como "víctima", en lugar de "protagonista" de mi propia vida, alejando así la posibilidad de ser feliz.

Como se dice coloquialmente: poniendo la llave de nuestra felicidad en el bolsillo de otro.

El primer paso en la búsqueda de la felicidad es evaluar cuáles de mis propias creencias son irracionales e incompatibles con el proceso de su búsqueda.

Estemos atentos. Reflexionemos sobre lo que nos decimos.

Las trampas del lenguajeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora