-Entoces el me beso Niall...fue tan intenso y...- hipa el castaño, quien a estado bebiendo. Niall sólo escuchaba con atención a su amigo.

-¿Salvaje?

-No Ni, no- niega, Louis ebrio.

Después de que Louis se haya desahogado, los dos amigos decidieron tomar un poco de volkad s en la sala para conversar tranquilamente el suceso de Louis, pero al parecer todo terminó mal. Los dos amigos se encontraban ya demasiados ebrios.

-¿Entonces cómo?- pregunta el rubio, quien decidió tomar otro tragó de la botella. Louis gruñe hacia Niall y le arrebató la botella-¡Hey!-exclama.

-Lleno de amor..-dice Louis, respondiendo la pregunta de su amigo e omitiendo su reclamo.

-Lo amas aún- menciona Niall, mientras intentaba quitar la botella de las manos del castaño, pero de lo  ebrio que estaba cayó al suelo boca bajo, su mandíbula golpeó fuerte contra el suelo, sintiendo como todo el dolor se a esparcido en esa parte

-Si, aún lo amo

-No te pregunte- aclara Niall. Se fue levantando, sus piernas tambaleante lo hacia más difícil. Estaba demasiado ebrio

-Es más hermoso ahora, ha cambiado demasiado- una sonrisa boba aparece en el rostro de Louis- todo este tiempo, y sigue siendo la persona más hermosa y perfecta que he visto en mi vida.

-Ese tal Harry te tiene mal Louis muy mal- dice el rubio volviendo a su lugar, alado de Louis. Cerró sus ojos por un momento, esperando que el dolor desapareciera.

-Lo sé.

¿Tendrá razón su amigo?





La pesadez en el cuerpo del rizado dificultaba a moverse, era como si se hubiera tragado una piedra enorme y que jamás pueda levantarse. Fue abriendo sus ojos somnoliento, parpadeo un par de veces intentando adaptarse a la iluminación que habitaba el lugar. Por un segundo no reconoció la habitación donde estaba, luego varias imágenes se le vinieron a la mente. Cuando llegó a la casa de su ex, el beso, la discusión, la llamada que le hizo a su mejor amigo,  la pequeña charla que tuvo con sus hijos. Ahora recordaba todo.

El olor a tocino y huevos, distraen completamente a Harry de sus pensamientos. Provenía de la cocina todos esos olores, haciendo que el estómago del rizado gruñera. No había comido desde ayer por la tarde, lo único que tenía su estómago era un par de galletas que le obsequiaron en el avión y una pequeña botella de agua. Era lo único que traía.
Sin darse cuenta sus pies ya se estaban moviendo hacia la cocina. Al entrar encontró a sus dos hijos sentados sobre la barra de la cocina, quien estaban platicando animadamente con su mejor amigo, quien estaba dando la espalda. Se encontraban tan tranquilos y alegras, parecía que todo lo que sucedió anoche, no hubiera pasado.

- Buenos días- saluda Harry, se acercó a sus hijos y beso cada una de sus mejillas regordetas. Los menores respondieron con una sonrisa.

-Buenas tardes- se burla Liam, voltea a verlo por unos segundos y regresa su mirada a lo que estaba haciendo. Harry presenció una sonrisa burlona en su rostro.

-Mi papá es un oso dormilón- menciona Marinett, riendo al igual que su hermano-

-¿Eso creen de mi?- finge estar molesto Harry. Los menores aún seguía riendo, contagiando sus risas a Liam.

Harry no pudo evitar de sonreír, ver a sus hijos riéndose, era algo que no se apreciaba todos los días.

-Harry- dice Liam, parando de reir- en mi habitación deje una cambia de ropa limpia y si deseas puedes tomar una ducha hermano.

My twins | l.s | (M-PREG)¡Lee esta historia GRATIS!