45.

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"Ven a comer."
Me envió un texto mamá.
Ni siquiera quiso venir. Dios, ¿de verdad le costaba tanto verme la cara?
Me puse de pie y salí de la habitación, tome mi tiempo para observar un poco mi alrededor. Frente a mí, estaba la casa de Ryan, se veía idéntica a la última vez que la vi, seguí mi camino hacia el patio de enfrente cuando alguien choco conmigo abrazándome con fuerza.
Mis ojos se abrieron un poco más de lo normal, deje mis brazos en el aire y después de unos segundos la abrace, no pensé en verla, pero sin duda alguna, me alegraba.
Esmeralda Ferrer.
La hermana de Ryan estaba aquí, se separó de mí y por fin pude verla a los ojos. Sus ojos cafés me hicieron recordar los de su hermano, tenían la misma mirada, ella sonreía ampliamente, tomo mis manos y las sostuvo así.
— ¡No sabes cuánto te extrañe, Vickie! —exclamo con alegría. Me fue inevitable no sonreírle.— De verdad, es bueno verte por aquí.
— ¿Cómo has estado? —pregunté abrazándola de lado. Caminamos de vuelta a mi habitación y la hice pasar, Esme se sentó en el pequeño sofá y yo frente a ella en el piso.— Te veo mucho más bonita, eh. —alagué haciéndola sonreír.
— ¿Tú crees? —apoyo sus codos a sua rodillas y sostuvo su cara en sus palmas.
— Claro. —afirme. Sus mejillas tornaron un color rojizo, se había sonrojado.
— Gracias, Vickie. —ella observo por un momento la habitación y después me miró a mi.— Le diré a Renzo que quiero una habitación así como la tuya, es fantástica. —dijo con alegría.
— Ándale.
— Tengo muchas cosas que contarte, quiero enseñarte mi ropa nueva, mis zapatos nuevos. ¡Todo, todo, todo! —exclamo poniéndose de pie.
Me dió la mano y imite su acción, ella sostuvo mis manos.
— Lo que pasa es qu..
— ¡Victoria, te dije que vinieras a.. —mamá había entrado a la habitación igual o más molesta que hace unas horas. Esmeralda le sonrió y camino hasta ella.
— Buenas tardes, madrina. —la saludó educadamente. Mamá me miró por un momento y luego a ella.
— No sabía que estabas aquí, pequeña. —fueron las palabras de mamá.
Esmeralda sólo río.
— Me preguntaba si.. usted dejaría ir a mi casa a Victoria. —sus palabras fueron lentas.— Quiero enseñarle unas cosas, aparte quiero que me cuente cómo le fue en su viaje. —fue convenciéndola así.
— Por mí está bien. —acepto mamá. Realmente me sorprendió que aceptará.— La compañía de Esmeralda te hará bien. —se dirijo a mí esta vez.— Sólo que no ha comido y..

— No se preocupe. —Esme la interrumpió.— Yo la invitó a comer, Roy estaba cocinando cuando venía para acá.
Con eso supe que la había terminado de convencer. Mamá sonrió y asintió.
— Entonces que vaya.
Camine hasta ellas y salimos de la habitación. Mamá se dirigió a la casa, mientras que Esmeralda y yo íbamos de camino a la suya, la verdad es que esta chica me salvó, no tenía ganas para nada de seguir discutiendo con mamá, porque aún seguía molesta conmigo y eso es lo que estaríamos haciendo si no fuera por Esme.
Cuando llegamos a su casa, me hizo pasar. Ella me hablaba de cosas sobre sus amigos y sus cosas nuevas, yo estaba más concentrada en ver mi alrededor. Tenía días sin venir a esta casa y ahora que estoy aquí me siento un poco rara.
— Vayamos a mi habitación. —dice ella tomándome de la mano._ Allí están mis cosas.
Para cuando asentí, ví a su hermano parado en el marco de la cocina. Vestía de una camisa blanca, un pans gris, calcetas y sandalias. Roger andaba en facha.
— ¡Oww, pero que milagro verte por aquí! —exclamo mientras se acercaba a nosotras.
— Será mejor que te esperé en mi habitación. —Esmeralda se notó cansada. Asentí y ella enseguida se marchó.
— Llegué hace unas horas. —comente sonriente.
— Mmm.. ¿Te quedas a comer? —en cuánto pregunto, asentí.— Perfecto, yo les aviso cuando todo esté listo. ¿De acuerdo?
— De acuerdo. —me límite a responder.— Nos vemos. —me despedí de Roy y me dirigí a la habitación de Esmeralda.
Estar en esta casa hace que sea inevitable no pensar en Ryan, ni siquiera he preguntado por él y las ganas de hacerlo están matándome, quisiera preguntar por él, pero sería tan obvia que prefiero no preguntar nada.
Al entrar a la habitación de Esmeralda, me encontré con varias prendas en su cama. Al parecer era la ropa que me mostraría, ella estaba leyendo en su pequeño escritorio, se veía muy entretenida y no la culpo, leer es algo muy entretenido. Para mí leer es como escapar del mundo real, es como si estuviéramos explorando otros mundos donde nuestros problemas no existieran.
— ¿Que lees? —pregunté recargandome en el marco de la puerta.
— Mmm, es un libro de naturaleza. —respondía ella cerrando el libro frente a sus ojos. Se puso de pie y camino hasta mí, cuando estábamos frente a frente me indico que me sentará en la orilla de la cama. Ella hizo lo mismo._ Quisiera preguntarte algo.. —dijo en voz baja.
— Adelante. —la animé con media sonrisa.
Esmeralda parecía no estar muy segura de alguna cosa, su expresión me lo decía. Después de unos segundos tomo aire y su rostro expreso disgusto.
— ¿Que son Ryan y tú? —su pregunta me hizo abrir los ojos más de lo usual.— No quiero que me lo tomes a mal, pero me gustaría saberlo, prometo no decir nada a nadie.
Extraño mucho a Ryan, pensé que cuando llegaría aquí sería él la primera persona que vería, todo esté tiempo deseé verlo y ahora que estoy aquí. En su casa, él no está, no sé si contarle sobre nosotros a su hermana esté bien, ella es de confianza, pero. ¿Que tal y a él le disgusta que le cuente?
— Somos amigos. —mentí. Esme torció los labios, tiro su cabeza a un lado y suspiro pesadamente.— Oh vamos, está bien. —me di por vencida.— Tú sabes que si hay algo, pero no digas nada a nadie. —pedí en un susurro.
Ella sonrió y se acercó más a mí.
— ¿Sabes? —comenzó mirándome fijamente a los ojos.— Anoche vino una tipa bien desagradable. Todo el tiempo se la pasó echándonos a perder noche buena, me cayó muy mal..
— ¿Quién era? —pregunté con cierta curiosidad.
— No lo sé. —negó un par de veces.— Sólo sé que venía con Ryan. —entonces fue cuando sentí como mi corazón se encogió en mi pecho.— Me cayó más mal porque lo tenía agarrado del brazo, la tipa era creída y sangrona. Uff, créeme que si hubieras estado aquí, hasta a ti te hubiera caído mal.
— ¿Dices que lo tenía agarrado? —replique.
— Umm, si.
¿Ósea que mientras yo estaba recordándolo él estuvo con otra chica pasándola de lo mejor? Pero que poca, no esperaba que Esmeralda me dijera esto, habíamos tenido planes para noche buena, pero no pensé que por irme él traería a alguien más. Demonios, ¿Por qué hizo eso?
Fue tan descarado que ese mismo día me dijo que me extrañaba, todavía yo estuve de bruta hablándole a Ashly sobre él, mientras que él disfrutaba estar con otra chica. Diablos, Ashly tenía razón, como Ryan es mayor que yo, piensa que puede hacer lo que le dé su gana conmigo.

La Chica Indicada ✔️ [En Edición]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora