Capitulo 7

1.3K 48 8
                                    

Michael cerró la puerta, apenas entro en la casa sintió algo extraño, olisqueo un poco el aire mientras caminaba por la sala de estar y frunció la nariz. 


– ¿Por qué huele a hormonas de adolescente recién cogido aquí? – 


 Se escucho un golpe en la planta de arriba. 


–Vaya, parece que hoy se van a morir unas ratas. – 



Asmodeus cerró la puerta que daba al balcón de la habitación. 


–Vamos al techo... –


Asmodeus se monto sobre la barandilla del balcón y dio un gran salto para poder alcanzar las columnas mirador de la habitación de arriba, se sostuvo con fuerza para poder escalarlo y llegar a salvo, Albashar lo hizo de forma similar, solo que casi parte la pilastra al sujetarse de ella.


 –Ayúdame a subir... –  


Michael entro en el cuarto abriendo furiosamente la puerta, le dio una rápida mirada a la habitación y sintió como por dentro su sangre hervía de la rabia. Sus preciadas cosas no estaban del todo en su sitio, su cama estaba desordenada, la puerta del armario abierto. Abrió la puerta del balcón, miro hacia el patio esperando ver a un maldito bastardo corriendo. Nadie. Escucho un ruido en el techo.


–Veo que les gusta retrasar su hora de muerte. –


El demonio tomo forma de una pantera negra y empezó a por los balcones. Oh si, sin duda iba a divertirse mutilando a quien se osó a entrar en su casa. 


El carnero y el zorro estaban sobre las tejas negras del techo, Asmodeus sabía que de un momento a otro el demonio los iba a tomar por el cuello, ahorcarlos, despellejarlos y hacer con sus pieles alfombras y con sus huesos unos bonitos marcos para espejos. 


–Estamos jodidos... – musito el zorro estirándose las orejas al borde del pánico. 


– ¿Y si en vez de ponerte a llorar nos ponemos a ver como salimos de aquí? Porque no me imaginaba pasar un jueves en el techo de un extraño en calzones. Eso lo hago los fines de semana. – 


Una bestia negra salto de la nada y aterrizo frente a ellos, la pantera tenía los ojos rojos y el hocico entre abierto mostrando los peligrosos colmillos.


 –Mira, un gatito. – Dijo Albashar.  


–Al, ese no es un gatito... – 


La pantera rugió antes de saltar sobre el zorro, Asmodeus rodo evitando que las garras le perforaran el pecho, sin embargo, eso logro que su cuerpo se acercara al borde del tejado a punto de caer de no ser porque se sujeto a tiempo de las tejas, gritos asustado mientras daba patadas en el aire pidiendo ayuda. El carnero se abalanzo para salvarlo pero el demonio salto sobre su pecho cortándole el aire, Albashar pudo sentir el aliento caliente de la bestia. Le golpeo la mandíbula y le dio una patada en el estomago apartándolo por el momento y mandándolo al otro lado del tejado, fue directo a donde estaba el menor y lo ayudo a subir. 

Yes Daddy.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora