Capítulo 23

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—Te estaba buscando —digo, cuando encuentro a Liam en el jardín, después de pasarme varios minutos buscándolo. No demasiados, la verdad. Lo encontré en seguida. Está sentado en uno de los bancos de piedra frente a la fuente.

—Aquí estoy —dice él, mirándome de arriba abajo para finalmente encontrarse con mi mirada.

Siento el tono burlón en su voz, así que opto por no ser tan directa respecto a la conversación que tenemos que tener. —¿Qué haces aquí? —pregunto en su lugar, mientras me siento a su lado.

—Oí que me estabas buscando —responde algo huraño, pero sin apartar sus ojos de los míos—. Quería estar en un lugar donde nadie nos molestaría.

—Liam...

—Lali, primero de todo, escúchame...

Lo callo con un gesto de mano en el aire. —No —lo interrumpo tímidamente—. No —vuelvo a decir, esta vez más plantada—. Te estaba buscando para decirte que lo que hiciste hoy no está bien, y yo no quiero... —intento explicar—. Sé que eres una gran persona, pero estoy con Peter y...

—Ya lo sé, Lali —dice, ahora si apartando la mirada—. Créeme, lo sé —suelta en un suspiro. Me agarra la mano, y no se la aparto, dándole un pequeño apretón para que sepa que está todo bien, que no estoy enfadada con él—. Sé que no sientes nada por mi —asiento lentamente, de acuerdo con él—. Ahora —añade en un susurro, y me encojo, apartando mi mano de la suya—. Pero sólo has conocido a Peter, y él no es bueno para ti —mi preocupación por él se desvanece en un segundo, y me levanto rápidamente de mi lugar. Él se pone de pie también, delante de mí. Estoy cansada de que todo el mundo me diga quien es bueno y quien no—. Pero estoy seguro de que, si conocieras a otro, si supieras lo que se siente estar con otro hombre que no sea él, si pasaras tiempo con otro, te darías cuenta de que no te merece.

Jadeo ante sus palabras. —Claro, y con ese alguien, ¿te refieres a ti? —pregunto incrédula, lanzándole dagas con la mirada.

—¿Por qué no? —tiene el descaro de preguntar.

Suelta una risa falsa, y bufo por la boca, demasiado perpleja por sus palabras. Una cosa es que diga que cree sentir algo, la otra muy distinta es intentar cambiar mis sentimientos. Atacarlo a Peter. Pero, ¿de qué va este tío? El enfado que no tenía aparece. Consumiéndome entera. Y de repente lo único que veo es rojo.

—Esa es la mayor tontería que he escuchado en mi vida —escupo, intentando no sonar demasiado fuerte—. Estoy enamorada de Peter, y nada ni nadie va a cambiar eso. Ahora si me disculpas... —doy media vuelta y Liam me deja ir con una mirada de desolación, pero no le doy importancia. Estoy que hecho humo, y por más que no quiera hacerlo, sus palabras se repiten sin parar en mi cabeza.

Maldita sea.

Estoy harta de que todo el mundo nos juzgue. Juzgue nuestra relación, y tenga el valor de comentar sobre ello. ¿Quién se creen que son?

Mi plan para solucionar las cosas con Liam se ha ido por el desguace, y eso me cabrea.

Abro la puerta de recepción, un poco más fuerte de lo que pretendía, y me envuelve la melodía que suena desde el escenario. Han contratado una banda para tocar, ya que hoy se celebra algún tipo de función. Will me lo ha explicado muy por encima mientras estábamos desayunando, pero no le he prestado demasiada atención, ya que estaba demasiado ocupada observando la puerta principal, esperando la entrada de Peter, pero no ha aparecido en ningún momento. Y afuera tampoco lo vi. ¿Dónde se ha metido?

Me dirijo hacia la misma mesa de antes, y Will sigue ahí, pero ahora a su lado está Cleo hablando con él muy animadamente.

—¡Hola, Lali! —me saluda, efusiva, y creo que se ha tomado unas copas de más—. ¿Cómo te sientes? Vi a Liam seguirte justo cuando te fuiste, ese tío no se entera de nada —se ríe abiertamente—. Creo que está obsesionado contigo o algo. Uy, mira, ahí está Nate, ¿vamos a saludarlo? —pregunta, haciendo puchero, y tanto Will como yo negamos con una sonrisa. Pero a Cleo no parece importarle nuestra negativa, ya que con un gesto con la mano se despide de nosotros, y se dirige hacia Nathan, acercándose mucho a él, y Nathan, en lugar de apartarse, rodea con uno de sus brazos su cintura, atrayéndola más hacia su cuerpo, y después hace algo que raramente lo hemos visto hacer... Sonríe.

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