CAPÍTULO 8

1.3K 53 0
                                    

Ya estaba todo ordenado, y limpio. Maxi me había insistido para lavar él los platos, no podía ser más bueno, pero llegamos a un acuerdo, la mitad cada uno. Y así, entre risas, en 10 minutos ya habíamos lavado todo.

Nos empezamos a servir los tragos, hoy tocaba vodka con pomelo, estaba asqueada del whisky. Una vez que estábamos todos con sus respectivos vasos, a Lola se le ocurrió la maldita idea de jugar a un juego para tomar. Trajeron cartas y jugamos, nunca lo termine de entender pero los chicos me soplaban lo que tenía que hacer y cuantos sorbos debía tomar.

- Que juego más aburrido - protesté luego de haberme tomado unos cinco vasos, o más, en realidad perdí la cuenta.
- Que flojita que resultaste ser primita - dijo Pablo despeinándome y me crucé de brazos, enojada.
- Bueno bueno, tengo una idea... Verdad o consecuencia - propuso Peter con una sonrisa pícara y todos aceptamos

Jugamos un rato hasta que finalmente me tocó a mi.

- Ori! Verdad o consecuencia? - gritó Jenny para captar mi atención
- Ehhh... consecuencia - dije decidida, Jenny sabía muchas cosas de mi, no podía arriesgarme a una pregunta de la colorada, definitivamente no.
- Tenés que darle un beso a... al que más te guste de los chicos! - dijo sonriéndome cómplice, de verdad pensaba que me estaba ayudando? La fulminé con la mirada y me paré, mirando a cada uno de los chicos a mi alrededor.

Miré a Eliseo, no. Maxi, no. Pablo, reí, claro que no. Miré a Nico, y Lola me miró amenazante, definitivamente no. Peter, no, no podía ser tan forra de darle un beso a mi ex. Agus, es mi amigo! Y finalmente, quedaba solo él. Lo miré un buen rato, analizándolo. Obviamente era él el que más me gustaba de ahí, va, el único. Me miró a los ojos, su mirada rogaba en silencio que lo eligiera. Levantó una ceja, expectante y yo tapé mi cara con las manos.

- No puedo! - grité desesperada. Miré a Jenny suplicándole - puede ser a un amigo? - ella solo asintió con la cabeza, rendida.

Me acerque a Agus que se estaba riendo, no se lo esperaba, abrió los ojos como platos y me miró serio. Tiré de su mano para que se parara y lo hizo, dudoso, con miedo.

- Relajá, es solo un beso de amigos - le dije en el oído y él solo me sonrió, como si me estuviera dando permiso.

Nos reímos los dos, esto definitivamente iba a ser raro. Se escuchaban los gritos y risas de los chicos y me puse un poco nerviosa. Me acerque un poco más a Agus, apoyé una mano en su hombro, y con la otra agarré su cara. Tomé aire, cerré los ojos y le di el tan esperado beso. Fue corto, y un poco incómodo. Me separé y lo miré, no pude contener la risa y él tampoco. Menos mal que lo elegí a Agus que tengo confianza, si hubiera sido otro, moría de vergüenza. Volvimos a nuestros lugares y recién ahí lo vi. Su mirada transmitía odio, tristeza y decepción. No le pude sostener la mirada, me ponía muy nerviosa, y más después de lo que acababa de pasar. Jugamos un rato más hasta que le tocó a él.

Eligió verdad.

- Mmm, te gusta alguna de las chicas de acá? - preguntó Lola. Mis amigas se estaban esforzando por ponerme incómoda, no? Cerré los ojos y agaché la cabeza, no estaba muy segura de querer escuchar su respuesta.
- Sí - contestó seco, directo, casi sin pensarlo. Me paralicé, un ejército de mariposas recorrió todo mi estómago. Levanté la cabeza casi por impulso y no pude evitar mirarlo. Sin embargo él estaba tan relajado, como si no le incomodara haber dicho que alguna de nosotras tres le gustaba.

Reencuentros - OrianDonde viven las historias. Descúbrelo ahora