Se quedó mirando aquel trozo de papel anonadado... Plisetsky se mantenía en silencio observando a su cuñado con nerviosismo. Yuuri, por su parte, se encontraba jugando con Ilya en la habitación del menor, el cachorro comenzaba a imitar sonidos animales y cada vez que salía el perro o una vaca, Víctor volteaba a donde venía el sonido de su hijo repitiendo "guau" o extender un "mu".
- ¿Porque me entregas esto? - Logró decir finalmente saliendo de su estupor.
- Porque si cree que puede irse sin tener ninguna consecuencia, esta equivocada- Yuri llevaba ya tres semanas en Suiza y Yakov comenzaba a exasperarse de que no volviera a Rusia, tenían tres meses antes de que comenzaran las competencias- Esta es la ubicación de donde me contacto por última vez- Aquella información situaba a Natalie en Bremen, Alemania- Comprendo si ya no te interesa encontrarla, sinceramente si fuese tú, la dejaría atrás...
- Yura, ella...
- Tiene a Ilya- Los ojos fieros del rubio se reflejaron en los del peliplata- Y debe hacerse responsable. Lleva mucho tiempo lejos, no comprendo como puede ni si quiera dar una señal de vida más allá de esto- Yuri volteo la hoja- Conseguí acceder a los movimientos de su tarjeta de crédito, son compras normales, ninguna que sea sospechosa respecto a que sean manipuladas o algo similar, así que solo me queda preguntarme porque...- El menor se vio afligido por el actuar de su hermana, con el ambiente tenso y ambos alfas sintiéndose perdidos, Yuuri llegó con Ilya en brazos vistiendo un traje de tigre, lo sentó en el sillón acomodando los cojines, el pequeño le miro con sus ojos celestes y audaces sabiendo que si se movía de ahí, Yuuri no le llevaría a pasear, se movió al pasillo de entrada para desplegar el coche de Ilya.
- No se contacta ni aparece ante Víctor e Ilya, porque la harían regresar- Dijo finalmente el azabache.
- Debería, tiene a toda una familia aquí- Plisetsky le miró con desagrado, pero el japonés únicamente miraba a Víctor.
- Pero no quiere... Natalie es aquel omega uno en quinientos mil que hayan a su destinado. Ama a Ilya y confía ciegamente en Víctor. No pueden culparla por querer vivir aquel amor de ensueño que relatan los libros sobre los destinados...
- ¿Ama a Ilya? Lo ha dejado solo... - Se interpuso el rubio plantando sus manos extendidas en la mesa, Víctor le lanzo una mirada tipo advertencia.
- No, lo ha dejado con su padre, no hay nada que Víctor no haría por su hijo y estoy convencido de que ella lo sabía. Un cachorro de omega que es separado de su progenitor tarda cinco meses en olvidar el aroma de sus feromonas... aparecerá luego- Dijo Yuuri con una seguridad que ambos alfas vieron con sorpresa, claro, Nat llevaba 7 meses sin dar luces de si misma más que mensajeando a Yura y a su madre a través de un chip prepago.
- No necesito que vuelva- Dijo finalmente Víctor, devolviéndole la suma de papeles a su cuñado- Incluso ya tengo el cese de convivencia, en solo un mes más podría viajar con Ilya si así lo quiero. No me hace falta mientras...
- ¿Tengas a Yuuri? - Tanto el omega como el platinado miraron a Plisetsky- Es un niñero Víctor, está aquí porque le pagan por ello, no porque te haga un favor- Víctor apretó los labios pero Yuuri frunció el ceño.
- ¿Quien eres para decir algo como eso?- La mirada del rubio se mantuvo agresivamente en la del omega, Víctor por su parte, agudizo su oído prestando atención a las palabras del menor- Si no trabajará en Nodriza, obviamente no estaría aquí- Víctor sintió aquella aseveración como un balde de agua fría en su espalda- Mi fuente principal de ingresos era mi música, pero resultó que tengo facilidad con los niños, ser un sustituto omega me ha dado cierto respiro y la sensación de sentirme útil, necesitado por alguien más frágil que yo... si no estuviera bajo un contrato, estaría quizá en una orquesta o buscando trabajos solistas, mi tiempo reducido me impediría estar todo el tiempo que paso con Ilya y con Víctor a diario, pero ten por seguro que si Víctor me necesitará, estaría para él sin dudarlo- La mueca en el rostro del rubio alertó a Víctor, que se puso de pie al mismo tiempo que él, sin poder controlar u ocultar su sonrojo creciente.
- Pensé que simplemente eras profesional pero ¿Que me dices, a Víctor?- Dirigió su mirada al platinado- ¿Cuando anunciarán su nuevo estado de novios? - Yuuri abrió los ojos sorprendido. Ante aquella mención, Víctor no tardó en quedar de frente al otro alfa y mirarle desde arriba con aire amenazador.
- Te he dicho miles de veces que no tienes derecho a opinar de nada, mucho menos sobre mi...
- ¿Acaso este cerdo es ahora una extensión de ti? Habló porque eres el alfa de mi hermana...
- Oh, claro, una hermana que te importa tanto que ni si quiera te importo asistir a su boda o al nacimiento de su hijo... no te creo tu papel de tío preocupado, Yura. Intentas que la imagen de Natalie no quede más manchada de lo que está...
- Victor... - Intentaba intervenir en vano, aquellos alfas estaban en una lluvia de acusaciones el uno al otro. Ilya miraba a su padre en medio de pucheros en el sillón, y es que, el aroma de Víctor se tornó agresivo; como cachorro de un alfa, los hijos observan callados al sentir aquellas feromonas... el instinto animal en ellos aunque era tenue, les decía que no podían interrumpir o distraer a sus padres.
Yuuri tomó a Ilya en brazos y le acomodó en el coche, el cachorro se sentía inquieto pero el aroma del omega lo apaciguó. Mirando a donde estaban discutiendo Víctor y Yuri, el azabache no estaba seguro de que hacer.
- ¿Papá?
- Si sé Ilya, papá está molesto- Dijo dándole una dulce mirada al pequeño, las cejas claras del menor intentaron verse enojadas.
- Papá Yuu- El omega sintió estremecerse cuando la pequeña mano de Ilya tomó su mano- Yuuri- La sonrisa del cachorro lleno al nipón de una emoción pura y sincera. Le entregó a Ilya un juego de llaves de juguete a tiempo para ver a Víctor lanzarse contra el alfa más joven.
Arrinconado a la pared, Yuri tenía toda la presión del cuerpo de Víctor en su cuello, el antebrazo del mayor empujaba contra él, cerrándole el paso de aire, tomó a duras penas el brazo del peliplata.
- No permitiré que digas que no fui capaz de dar más por ella- Los ojos de Víctor eran una mezcla de enojo, molestia y decepción... los de Ilya siempre se mostraban alegres y dulces. Recordando a su sobrino fue que desvió la mirada para ver al niñero de cabellos oscuros observar la escena con asombro. Moduló "ayúdame" pero el azabache se quedó quieto, cerrando los ojos- Estoy harto que los Plisetsky crean que yo soy el problema en sus vidas... ustedes me han hecho muchísimo más daño...
Tal y como si fuera anestesia, un aroma dulce y fresco envolvió a ambos alfas... era relajante y transmitía una emoción difícil de identificar y describir, pero que te removía el pecho.
Sintió el tacto de las manos de Yuuri como caricias frías que calmaban su pecho en llamas, las feromonas que le rodeaban no buscaban distraerlo para enfocarlo en que era omega... buscaban calmarlo para que no lastimara a su familia... por eso Yuuri era tan diferente, tan especial... esencial. Se alejó del otro alfa para tomar las manos de Yuuri en su pecho y respirar con calma.
- Lo siento, Yura- ¿Porque se disculpaba? El rubio quedó en el suelo recuperando el aire, viendo como su cuñado respiraba a ojos cerrados el aroma tranquilizador de aquel omega- Reaccioné de sobremanera...
- Yo dije cosas que no correspondieron- Admitió el menor- Te debo una disculpa, Yuuri Katsuki. Simplemente tengo miedo de volver a ver a Natalie- Dijo volviéndose a dirigir a Víctor- Aún cuando es mi hermana mayor y me negué a este compromiso desde un inicio... jamás pensé que te dejaría, siempre se veían felices... saber que huyó lejos me desconcertó. Mamá la odia por haber dejado a Ilya atrás...
- Nadya reaccionó muy mal cuando se lo conté, lo siento...
- Tú no tienes nada por lo que disculparte...
Yuri Plisetsky volvió a Rusia tal y como dijo. Los entrenamientos de Víctor a menudo se interrumpían por que el peliplata se distraía o sentía una necesidad abrumadora de volver con Ilya. Masumi, entendiendo la situación del ruso, le dejaba partir sin protestas tras conseguir ver su rutina completamente un par de veces antes de que se marchara; más esa tarde, Yuuri apareció con Ilya tomado de la mano en la pista.
Chris fue el primero en acercarse al nipón, viendo orgulloso como la relación entre aquel muchacho y su mejor amigo se había afianzado de manera impresionante los últimos meses.
- ¡Yuu-chan!- El cachorro apuntaba a la pista de hielo, donde su padre aun recibía algunas directrices de Masumi.
- ¿Quieres ir donde esta papá?- El menor asintió repetidas veces, miraba la pista y a su padre con genuina emoción- Vamos, vamos... - Indico el azabache tras tener la mano insistente de Ilya en su muñeca jalandole en dirección a la pista.
- Me alegra ver que finalmente se llevaran bien- Le indico el suizo.
- Bueno... Víctor es una persona honesta y un muy buen hombre, por lo demás, me trata bien- Chris bien sabia aquello. Había días en que su amigo no paraba de hablar de lo maravilloso que era el japones y las cosas que ayudaba a Ilya a hacer o las cosas nuevas que su cachorro aprendía gracias al él... en un principio, temió pensando en que quizá Víctor podía estar proyectando todo aquello que esperó ver en Nat, en Yuuri... pero en los días siguientes, notó como el mayor describía a aquel peculiar omega, no era como quien recuerda algo perdido... si no, más bien, algo nuevo.
- Esta pensando en ir a Rusia antes de iniciar la temporada ¿No te lo ha dicho?
- ¿Porqué lo haría?- La respuesta sorprendió a Chris remeciendolo con una verdad que pensó no sería tan tajante... Quien más necesitaba del otro, era Víctor.
- Por qué eres el único que cuida a Ilya...- Intentó convencer.
- Julia también trata a su sobrino con adoración y cuidado, aunque a Ilya no parece gustarle mucho el aroma de su tía- Sonrió el nipón. Chris tendría que insistir.
- Me refería a cuando nadie más puede...- El azabache le dirigió la mirada- Víctor es sumamente sobre protector, en los momentos donde no permite a nadie acercarse, es decir... cuando se siente sobrepasado o perdido, únicamente ha dejado entrar a una persona... y ese eres tú...
- No es como que tenga muchas opciones, Señor Giacometti, soy el reemplazo de Natalie... un sustituto que se presento únicamente por el bien de Ilya, mi presencia asegura en su cachorro un desarrollo sano y completo, mi ayuda aligera el peso en sus hombros.
- Katsuki, a lo que voy...
- Entendí... Chris- El mayor sonrió y sus brillantes ojos verdes saltaron con picardia al escuchar su nombre- Si me lo propone, puede que vaya con él, más si me entero que eres tú quien le dio la idea, me negare rotundamente- Chris apretó los labios con gracia- Y, Chris, sé muy bien como huele un mentiroso...- Lo ultimo dejo al suizo con miles de ideas rondando su mente, más el nipón le dejo atrás a los pocos segundos de decir aquello, acercándose a la barrera para levantar a Ilya que chillaba lleno de alegría de ver a su padre deslizarse hacia él.
En el camino a casa, aunque ambos estaban pendientes del cachorro de ojos claros, Víctor se sentía lejano y se veía pensativo, las palabras de su cachorro lo sacaban de aquella expresión seria, más al alejarse Ilya los labios del alfa volvían a una línea recta. Yuuri apoyó su mano en el hombro izquierdo del mayor, mostrándole que estaba allí si no necesitaba, la cabeza de Víctor descanso en su hombro para luego soltar un gran suspiro.
- ¿Que es lo qué pasa, Víctor? - El mayor se encogió junto a él- Vamos... está bien...
- ¿Recuerdas mi pelea con Plisetsky?- El azabache asintió... como no hacerlo si había ocurrido hace a penas dos semanas- Pues bien... Natalie se encuentra en Rusia- Yuuri comenzó a entender- Y quiero verla... después de todo lo que le dije a Yuri, quiero ver a Nat- Víctor volteo a ver a Yuuri esperando, quizá, que le dijera que era una locura después de que lo hubiese dejado de aquella forma, más los ojos del nipón le miraron dulces, comprendiendo y respaldando su sentir.
- Es tu esposa Víctor, claro que quieres verla- Los ojos del mayor se cristalizaron- Cada vez que miras a Ilya, ella está, quizá incluso, cuando me miras a mi... y está bien...
- No... Cuando veo a Yuuri, solamente veo a Yuuri Katsuki, no reflejas a nadie más. Incluso cuando veo a Ilya, aunque tiene su cabello y ese pequeño lunar bajo su ojo... creo que Nat se ha perdido...
- ¿Eso te duele?
- No... y es, de hecho, por esa tranquilidad que siento ahora, que quiero verla ¿En verdad la amaba si la he podido mover tan simplemente de mi pecho?
- No hay cómo medir esas cosas, algunos esperarán que guardaras cierto tipo de luto, que la odiaras más, que botaras sus cosas... otros esperarán que la recibas con brazos abiertos, que estés dispuesto a reconstruir tu familia aún si eso significa que ella tiene a alguien más... nada de eso importa- Ilya llamo un par de veces por su padre, haciendo que tanto él como el nipón se acercaran más donde estaba jugando el cachorro- El punto es... no hay formas correctas o incorrectas de tomar decisiones, Vitya, estas haciendo las cosas lo mejor posible según tus facultades...
- ¿Y si me equivoco? ¿Si me arrepiento luego de lo ha pasado y no hay vuelta atrás?
- Avanzas- Víctor sintió que aquellas palabras Yuuri las repetía de alguien más, el menor apretaba sus labios antes de volver a decir alguna oración... la pérdida era un tema sensible para ambos, aunque les tocara de forma distinta- Se puede mirar atrás, no hay nada malo en ello, pero no puedes volver...
- Avanzar...- Dijo el mayor pensando exactamente en qué decirle al menor ¿Como proponerle un viaje donde solo él obtendría beneficio y Yuuri quedaría relegado a soporte emocional? ¿Estaba bien, siquiera, admitir que le necesitaba? Su egoísmo fue más fuerte.
Yuuri había dejado su lado para alcanzar a Ilya, que había tropezado tras lanzarse de un resbalin, para la sorpresa de Víctor, su cachorro no lloró ni pidió "upa"... Yuuri le había enseñado a pararse y limpiar sus manos en el pantalón, cuando Ilya estuvo nuevamente de pie, mostró sus pequeñas palmas rojas y aún con un poco de tierra al omega, extendiendo una gran sonrisa y repitiéndole "bien, bien" al azabache. La sonrisa que Yuuri le ofreció a su hijo y la pequeña celebración al logro del cachorro, provocó en Victor una sensación que ya conocía. Le gustaba su nodriza.
- ¿Nos vamos ya a casa? - Ilya había recogido un ramito de dientes de león, Yuuri limpió sus manitas con alcohol gel y acomodo al menor en el coche. Víctor a camino a su lado, la mayoría del tiempo en silencio o haciendo comentarios triviales.
- Yuuri- Dijo finalmente luego de que el azabache acomodara al menor en la cama de Víctor y se dirigiera a la sala para tomar su mochila- ¿Avanzarías conmigo?
- ¿Que?- Yuuri miraba escéptico el sonrojo que mostraba Víctor... casi irreal.
- Viaja conmigo ¿Puedes acompañarme? Al menos por un tiempo... si algo te hace sentir demasiado incómodo, puedes volver. Me encargaré de tus pasajes y de tu estadía... Yo...
- Iré- Víctor le miró sorprendido, la emoción llenó su pecho y asaltó su cabeza con imágenes y posibilidades- No tienes que enfrentar esto solo y si me quieres a tu lado, estaré ahí ¿Somos familia, cierto?
No lo previó... Viktor se lanzó a sus brazos.
Besándole.
Sintió como si las semanas que llevaba interpretando Stammi Viccino en el violín hubieran sido una señal, una antesala para ese momento exacto. El peso de Víctor lo arrojó sobre el sillón, sus labios eran suaves y una chispa creció en el pecho del menor.
- No se me ocurrió otra forma de sorprenderte...- Un brazo de Víctor amortiguaba su cabeza mientras que el otro se hallaba tras la espalda.
Yuuri podía recordar las palabras de Chihoko repetirse en su cabeza cuando le comentó que Victor era más atractivo de lo que veía en la televisión y entrevistas, llevaba semanas repitiendo la música en su cabeza, reproduciendo sus programas con aquella magia que transmitía en el violín y el piano, viendo a Víctor bailando en su cabeza, con tal nitidez... que sabía que se estaba enamorando.
- No tiene nada de malo que te guste tu jefe, Yuuri- Le indicó la muchacha ante el rostro afligido del omega.
- No lo entenderías...
"Las personas rotas no pueden estar con quienes también están rotos,
porque todo acabaría en ruinas."
Los ojos de Víctor lo miraban vibrantes, sentir su peso sobre su cuerpo y tener el flequillo ondulante del mayor haciéndole cosquillas en la piel parecía parte de un sueño.
- ¿Es así?- Le contestó respondiéndole con un nuevo beso.
Su respiración de aceleró.
"Estás vacío.
No puedes contener nada ni a nadie, porque se han llevado cada trozo de ti al abismo.
Estás perdido y, aunque guíes a otros, perteneces al limbo"
- No puedo...- Susurró contra los labios del mayor hablando en ruso.
- ¿Es por tu contrato?
- Es mi corazón- Contesto el japonés apartando al alfa, tomando su bolso y saliendo de allí con rapidez. Dejando a Víctor con la piel fría y el corazón en la mano.
¿Porque se escondía? Había acabado en el piso tres, escondido en el armario de limpieza. Intentaba respirar lento, pero hiperventilaba, lloraba.
No quería arrastrar a Víctor a su circulo autodestructivo, porque sí... siempre caía. No importaba a quien tenía al lado, Phitchit, Chihoko... daban igual cada vez que Yuuri se sumía en su oscuridad. Los fantasmas de su ambición y su egoísmo lo atrapaban para remarcar sus faltas ¿Porque solo él estaba aún en pie? ¿Porque no iba en aquel vehículo entonces? Si de verdad la música era su "don divino" ¿Por que Dios lo castigó de aquella forma? Servir en Nodriza le permitió sentirse de vuelta en un espacio familiar, necesitado y útil. Los meses en que se había encerrado en su música, aunque trajeron las composiciones por las que más se le ovacionaba y reconocía a nivel internacional, lo habían convertido en un ser lamentable. Recordó a Take-Chan... aquel niño... su sobrino...
Respiro con más calma y se limpió el rostro.
No estaba mal.
No estaba roto irreparablemente, solo debía callar aquella voz, su propia voz.
Los días siguientes transcurrieron como si nada hubiera pasado. Yuuri llegaba poco antes de que Víctor partiera a entrenar y se iba una o dos horas después de que el alfa llegara. Ya no trabajaba ni en el restaurante ni el café, si no que en un gran teatro. Víctor no sabía que Yuuri estaba trabajando en una nueva composición ademas de encontrarse estudiando y hondando en la producción y composición digital, para evadir su mente de lo sucedido con el peliplata, Yuuri se había centrado en estudiar.
- Este es tu boleto, Yuuri- Había temido volver a mencionar el viaje al menor, pero había comprado el pasaje de todas formas. El azabache tomó el sobre en sus manos y lo abrió con cuidado.
- ¿Primera clase?
- No me atrevo a viajar incómodo con Ilya- Dijo Víctor cerrando levemente los ojos.
- Eres pésimo mentiroso, Vitya, nunca has viajado en económico, me atrevería a decir que ni si quiera en ejecutivo- Se rió, y su risa se contagió a Ilya que pintaba en la mesa y a Víctor. Estaría bien siempre estar así.
- No me gustan los viajes en avión ¡Y he viajado toda mi vida!
- ¿Yuui aá?- El alfa se pasaba las tardes hablando con su cachorro todos los días, era increíble notar como el pequeño ampliaba su vocabulario... con obvios errores, pero hablaba muchísimo, siempre quería comenzar conversaciones con otros niños e incluso adultos.
- Sí, Yuuri vá con nosotros- Yuuri no pudo evitar sonreír complacido al ver a ambos Nikiforov con sonrisa de corazón, juntando ambas manos.
- Son tan lindos- Dijo en su lengua materna y ambos le miraron al mismo tiempo. La mirada que cruzaron Victor y Yuuri firmó un acuerdo tácito entre ambos, uno que dejaría que las cosas fluyeran y tomaran el curso que necesitaran.
El viaje se hizo algo tedioso con Ilya siendo incapaz de quedarse en su asiento más de una hora, pedía repetidamente estar en brazos de Yuuri, petición que el azabache acabo cumpliendo luego de que Víctor también se lo pidiera, la imagen de ambos cubiertos por la manta rosa envejecido que les entrego la azafata llenaba al alfa de calma y amor. Sabia que Yuuri tenia miedo de encariñarse mucho con su cachorro, se esforzaba por darle entender a Ilya que él siempre iba y volvía porque trabajaba para papá y que no debía llamarle de otra forma que no fuese Yuu... ya que en ocasiones, el pequeño le gritaba "papá" a él también.
Víctor dudaba de si mismo y de sus sentimientos, así que hacia un esfuerzo por no obligar ni forzar las cosas, pero la verdad es que poco a poco las fotos en que aparecía Yuuri en su celular por estar fotografiando a Ilya, pasaron a ser también fotografías de Yuuri, el platinado se esforzaba por que ambos estuviesen en el encuadre y además de captar la imagen de los ojos centelleantes de Ilya, poder tomar la dulce sonrisa del japones.
En vez de quedarse en un hotel, se quedaron en un antiguo departamento del ruso en San Petersburgo... el paseo por la ciudad camino a aquel lugar le provocó profunda nostalgia al menor. Extrañaba las calles frías, los bares bohemios y los amplios teatros de Rusia.
Cuando finalmente llegaron al apartamento, Yuuri se sorprendió de que estuviese todo perfectamente limpio y cuidado.
- Contrate un servicio de limpieza, Yakov se aseguro de que pudiesen entrar y salir, es el único con mis llaves- Dijo automáticamente Víctor.
Durmieron en la misma cama, más con Ilya en el centro protegido por ambos y al cansancio del viaje en el cuerpo, no hablaron mucho. El nerviosismo de Víctor era palpable, iria al sitio de entrenamiento para hablar con Yakov y luego a la cada de Nadya Plisetsky para intentar aclarar un poco la situación. Yuuri vio al platinado notar con nerviosismo las llaves del apartamento en sus manos.
- Estarás bien- Dijo apretando el agarre de Víctor al llavero en sus manos- Solo explícales tu situación tal y cómo está...
- Temo que Nadya me pida cuidar ella de Ilya... no podría volver a Rusia por lo pronto y alejarme de él... es imposible...
- Entonces le dices que no- Victor levantó su vista recibiendo la sonrisa conciliadora del menor- Yo estaré cuidándolo junto a ti y si Yuri insiste en que es porque me pagas, perfectamente podría renunciar, aunque quizá tenga menos tiempo...
- Yuuri, en serio eres un ángel- Dijo abrazándole, el menor se tensó en un inicio pero sus manos acariciaron luego su espalda, con suavidad.
- Ve tranquilo, llevare a Ilya conmigo a visitar la filarmónica, será entretenido para él y nostálgico para mi- Víctor se separó de Yuuri para dejar un beso en su frente.
- Gracias- Pronuncio suavemente.
- No hay de que, ahora confía en mi, todo irá bien- Como si fuese algo natural, Yuuri dejo un beso casto en sus labios antes de separarse e ir por Ilya que tenía un montón de legos desperdigados por la alfombra de la sala de estar. Víctor quedó fascinado, tocando ligeramente sus labios, retirándose antes de we Ilya de diera cuenta y comenzará a llorar.
El edificio de la filarmónica era una antigua construcción de hormigón y acero, restaurado tras la guerra fría con una acústica fenomenal en su escenario principal. Allí se encontraba Yuuri, riendo con antiguos compañeros e Ilya intruseando entre los percusionistas con una baqueta en la mano, siendo cuidado con sumo cuidado por todos en aquel lugar.
Claude Newman se encontraba como primer violín desde la partida de Yuuri hace cinco años, mantenían contacto hoy en día y se sorprendió de ver al nipón llegar con un niño. Sabía de su trabajo como Nodriza pero no espero que llegase con un cachorro. Ver a Yuuri preocupado y riéndose con él pequeño calmo la ansiedad que había sentido en un inicio el omega al saber que su amigo volvería a Rusia.
- Es muy curioso- Yuuri miró a Claude sonriendo.
- Lo es, además le interesa mucho todo lo que hace ruido... deberías verlo intentando soplar una melódica- Rió.
Pero entonces sintió un aroma familiar cerca de él. Uno que ya no era bienvenido.
Claude notó la aprehensión de su colega al acercarse al cachorro y tomarle en brazos, tanto él como otros músicos se acercaron a Yuuri.
- ¿Que pasa?
- ¿Que hace Natalie Plisetskaya en el edificio? - Preguntó con calma, pero evidentemente molesto. Víctor había confiado en él para cuidar a Ilya, así que cuando vio los ojos verdes de Nat encontrarse con él al ingresar por las galerías, apretó al cachorro contra su cuerpo, Ilya le tomó la cara para mirarlo.
- Yuu í- El azabache sonrió y en un acto un tacto temerario, porque no sabía si resultaría, imitó el olor de Víctor.
No tenía motivos para fingir que no había nada entre ellos... ya no.
"Egoísta"
Holooow
Perdón el atraso 🖤 si le va bien a esto, el próximo capituló vendría el jueves ASÍ QUE VOTEN PLS 🥰
Las leo como siempre 🖤
Bye