Solo compañeros

By SilverG_

53.1K 3K 388

Ellos dos, misma profesión, mismo carácter y sobre todo misma ética: nunca acostarse con un compañero de trab... More

Solo compañeros
Capítulo 1
Capítulo 2
Capítulo 3
Capítulo 4
Aviso
Capítulo 5
Capítulo 6
Capítulo 7
Capítulo 8
Capítulo 9
Capítulo 10
Capítulo 11
Capítulo 12
Capítulo 13
Capítulo 14
Capítulo 15
Aviso 2
Capítulo 16
Capítulo 17
Capítulo 18
Aviso 3
Capítulo 19
Capítulo 20
Capítulo 21
Capítulo 22
Capítulo 23
Capítulo 24
Capítulo 25
Capítulo 26
Capítulo 27
¡Perdón!
¡Volver!
Capítulo 28
Capítulo 29
Capítulo 30
Capítulo 31
Capítulo 32
Capítulo 33
Capítulo 34
Capítulo 35
Capítulo 36
Capítulo 37
Capítulo 38
Capítulo 39
Capítulo 40
Capítulo 41
Capítulo 42
Capítulo 43
Capítulo 44
Capítulo 45
Epílogo
Nueva historia

Capítulo 17 (Resubido)

760 50 4
By SilverG_

Vuelvo a subirlo ya que a varias personas les aparecía en blanco. Si sigue sin verse avisadme. ¡Disfrutad!

Narra Ted

 Miro mi maleta y dudo en si hacerla o no. Quiero, es más, necesito verla, decirle que lo siento. Tengo que confesar que cuando se trata de ella me pongo celoso, muy celoso. ¿Qué estará haciendo ahora? No puedo imaginar nada, porque todo lo que pienso siempre acaba siendo algo malo. ¿Estará con algún chico? ¡Ted para! Me grito a mí mismo. Pensar en ella me hace daño.

 Llevo un buen rato solo con la toalla. No tengo ganas ni de vestirme. Abro el armario y cojo un pantalón y una camiseta sin pararme a pensar mucho en lo que me estoy poniendo. Salgo de la habitación y camino por el pasillo sin saber a dónde ir. Escucho a mi hermana cantar y me acerco a su puerta. Canta en español, como no. Según ella, "el español me gusta más que el inglés."

"Eso, desaparece y no lo ves.

Ese regalo que la vida pone al lado.

Dura, lo que dura y ya se fue.

Ni tú ni yo lo hemos cuidado."

¿No había otra canción mejor? Me pregunto a mí mismo. Todo el mundo siempre tiene la "extraña" manía de recordarme todo con canciones, y si no son personas, es el azar. Siempre suena una canción inoportuna en el momento menos indicado. Tal y como dice la canción, quiero que todo vuelva a empezar. Me siento en el suelo apoyado contra la pared y recuerdo nuestros momentos juntos.

"-Hola –Susurro en su oído haciendo que se gire. -¿Qué hace una preciosidad como tú tan sola?

-Buscando a alguien que me entretenga –Responde con una sonrisa a la que yo correspondo sin ningún problema. "

"Acaricio su cara, apoyo mi frente en la suya rozando  mis labios con los suyos.

-¿Te rindes tan fácilmente? –Pregunta poniendo sus manos en mis caderas. Supongo que con la intención de seguir descendiendo.

-Ya sabes que no. Simplemente estoy jugando –Le respondo con una sonrisa."

Simplemente estoy jugando decía. Que ingenuo fui.

"Arranco el coche y avanzo hasta un par de calles más abajo, con la presión de las caricias de Paula. Aparco el coche y me lanzo hasta su boca, subiendo y bajando mis manos por sus piernas. Si quiere ver al verdadero Ted, lo verá. Muevo mi lengua con velocidad, jugando con la suya cada vez que se encuentran. Noto como se revuelve, rozándome, sin impedir que algo en mí se despierte. Se separa de mí con una sonrisa triunfante al mirar mi pantalón.

-Voy a ganar. –Susurra en mi oído dejándome con ganas de más. Algo que quiero evitar."

Muy a mi pesar ya has ganado, aunque tú no lo sepas.

 Sigo recordando momentos, entre ellos el día en que dormimos juntos, cuando mi madre nos pilló in fraganti, nuestras salidas, nuestras peleas tontas, la rubia del pub, mis celos al verla con Diego en esa playa, la piscina...

—Ted —Mi hermana está mirándome pero no respondo. —Ted, ¿qué pasa? —Sigo sin responder pero esta vez levanto la cabeza y la miro a los ojos. Se sienta a mi lado y me abraza.

—Confía en mí. —Dice sin soltarme. —¿Te acuerdas cuando mamá nos decía que lo que importa no es hacer lo correcto siempre, sino hacerlo? Pues eso es lo que quiero que pienses. Puedes fastidiarla más veces Ted, de hecho sé que lo vas a hacer. —Hago una mueca rara pero continúa hablando. —Pero también sé que aunque la fastidies, siempre vas a saber cómo arreglarlo y sino llámame. —Dice asumiendo que lo voy a hacer.

—Gracias. — Sonrío por primera vez en la mañana.

—Te quiero Teddy. —Me da un beso en la mejilla y me ayuda a levantarme. —Y ahora sonríe, que no queremos que mamá haga preguntas.

 Bajo las escaleras y voy directo a la cocina. Saludo a todos para después servirme el café y sentarme con ellos. Desayuno sin prisas y sin momentos incómodos, hasta la hora de comer.

—Ted y yo nos vamos hoy por la tarde a España. —Dice Alice feliz. 

 Todos giran sus cabezas para mirarnos.

—Tenemos unos asuntos que resolver —Sigue hablando como si nada. —Sin preguntas.

 Llego a decir yo eso y sería la excusa perfecta para empezar a preguntar algo, pero a ella no. A veces me gustaría tener esa capacidad de resolución.

 Desayuno lo poco que me queda y subo hasta mi habitación. Un par de minutos después mi maleta ya está lista.

—¡Por fin! —Dice Alice feliz —¡Vamos! No hay tiempo que perder. Ya está todo preparado, tú solo tienes que estar allí.

 Cogemos un taxi y ella le da la dirección del hotel. Llegamos, cogemos nuestra llave y me arrastra prácticamente hasta nuestras habitaciones. Abre mi puerta y entramos. Miro todo a mí alrededor, hasta que mi vista se ve nublada por una camisa y un pantalón formal.

—¿Qué es todo esto?

—Tu ropa. —Responde como si ya tuviera que dar por hecho el porqué de que esté aquí. Yo no la metí en la maleta. —Deja de quejarte interiormente y vístete, que vamos a llegar tarde.

—¿A qué hora es lo que quieres hacer?

—Nueve y son las ocho, así que, date prisa por tu bien.

—¡Estáis las dos locas!

—Todo va a salir bien, relájate y disfruta. Me cae bien Sara —Dice orgullosa de lo que ambas han conseguido.

—¿Cómo habéis conseguido esto?

—Tenemos nuestros contactos. —Sonríe.

 Tenemos un reservado en la zona más alejada  de la terraza con vistas al mar. Un lugar espectacular. ¿Cuánto les habrá costado? ¿Qué habrán hecho? Automáticamente sé que mi cara ha cambiado por una de miedo o asco. No sé definirla. Alice solo se ríe.

 Caminamos hasta la mesa y esperamos hasta que las vemos llegar. Paula lleva un pañuelo atado impidiendo la visión de lo que sucede. Camino hacia ella y Sara me cede el relevo. La sujeto por la cintura y la llevo hacia la mesa, no sin antes hacer un gesto de gracias a las dos antes de irse.

 Logro que se siente en la silla no sin protestar. Sabe que no son las manos de Sara perfectamente, pero no creo que se atreva a decir de quienes son.

—Solo tú y yo esta noche, cielo. —Susurro en su oído y le quito el pañuelo con cuidado.

 Me siento en la otra silla bajo su mirada. No solo hacia mí, sino que también al paisaje, al mar.

—Ted, es precioso. —Dice con los ojos brillantes. —No...

—Como tú. —Sujeto la mano que tiene encima de la mesa. —Yo solo...

—Ahora no, por favor. —Dice cortándome ella esta vez. —Quiero tener una cena sin lágrimas de por medio.

—¿Has llorado por mí? —Pregunto impactado.

—Ted —Susurra.

 Los camareros nos traen la comida y la bebida poco después, rompiendo el silencio. Mira atenta la comida y sonríe. Hago lo mismo a pesar de que no sé lo que mi hermana pidió. Nos sirven el vino y se van.

—Mi comida favorita. ¿Cómo lo has sabido?

—Tengo mis contactos —Sonrío haciendo que mi hoyuelo se note. Sé que le gusta.

...

—Ted —Intento aguantarme la risa pero es imposible. —¡No te rías! Fue un impulso tonto.

—Tonto o no, me ha encantado —Sigo riéndome a más no poder mientras caminamos por las calles de Valencia. Me lanza una mirada de las suyas pero finalmente se acaba riendo de la situación. —Marcando territorio pero con estilo —Reproduzco sus palabras anteriores.

—¿Pero tú la has visto? Te comía con los ojos.

—Celosa.

—Lo sé. —Sale corriendo una vez admitido esto.

 Corro detrás de ella. Se frena bruscamente chocando contra mi cuerpo que está detrás. Mira hacia la puerta y seguidamente a mí. Quiere entrar, lo sé. Sara tenía razón. Según ella, desde pequeña siempre le gustaron los karaokes. También que Paula se define a sí misma como "la cantante no cantante", vamos, que canta bien pero no para ser profesional.

 Me agarra la mano y tira de mí hacia el interior. Nos sentamos en uno de los sofás y vemos a varias personas cantar. Para algunos momentos desearía haber traído tapones.

—Vuelvo ahora.

 Me levanto del sofá y camino hacia la barra. Pido una canción, que creo que resume bien lo que quiero ser para Paula. "Tu jardín con enanitos". Vuelvo a donde está ella y me siento, pegándome a ella más de lo que estaba antes. Cantan varias personas y por fin es mi turno. No estoy seguro de lo que voy a hacer pero confío en que todo vaya bien. No canto mal, pero como diría ella, no para ser cantante profesional. Me entregan el micro y camino hacia el escenario. La canción comienza y con ella mi voz. Mis ojos la buscan y mantengo la mirada. Y la señalo cuando llega mi parte favorita.

"Y es que yo quiero ser el que nunca olvida tu cumpleaños.
Quiero que seas mi rosa y mi espina aunque me hagas daño.
Quiero ser tu carnaval, tus principios y tus finales.
Quiero ser el mar donde puedas ahogar todos tus males.
Quiero que seas mi tango de Gardel, mis octavillas.
Mi media luna de miel, mi blues, mi octava maravilla.
El baile de mi salón, la cremallera y los botones.
Quiero que lleves tu falda y también mis pantalones"

Una lágrima cae de sus ojos y aprovecho para bajar del escenario,  justo para llegar a la última frase, que canto en su oído.

Sepa usted que yo ya no tengo cura sin tu amor.

 Se escuchan murmullos de fondo pero solo me importa ella. Coge mi micro y se lo da al primero que pasa sin importarle si canta o no. Me atrae hacia ella y me besa. Tierno, sin movimientos bruscos, un beso que espero que sea de reconciliación.

  Poco tiempo después salimos del local. Tengo algo que le va a gustar. Caminamos hacia el coche que me dejó su hermana durante bastante tiempo y una vez allí arranco. Mira por la ventana durante todo el camino sin mirarme ni una sola vez. Seguro que se arrepiente, pienso. Paro el coche y bajamos de él. Avanzamos un poco y por fin llegamos. Consigo el efecto que quería, las estrellas están pendientes.

—Perdóname —Suelto su mano, dándole la libertad de irse al coche si no quiere oírme. —Sé que no soy el hombre con el que las mujeres soñáis desde que sois pequeñas. No soy un príncipe azul como el de los cuentos. Siempre que estamos bien no soy capaz de mantenerlo. No soy capaz de expresar mis sentimientos. Soy celoso y por supuesto sé que no soy el más romántico, pero.... —Tomo aire y lo suelto. —Te quiero.

 Sus ojos vuelven a brillar más de lo normal pero no responde. Sigo hablando, dándole tiempo a pensar una respuesta.

—Me gustaría ser un chico "normal" —Hago las comillas con los dedos. —Pero ambos sabemos que no es fácil. Tenemos nuestro pasado y que todo el mundo esté cotilleando sobre nuestra vida no ayuda. Me gustaría tener más noches como la de hoy, en las que podemos ser nosotros, sin temor a que nadie nos esté vigilando para proclamar al día siguiente que somos pareja. —Suspiro y continúo. —Me da igual lo que digan porque te quiero y no voy a cansarme de decírtelo.

 Me da la espalda. Respira entrecortadamente por lo que sé que está llorando. No quería eso, pero la verdad es que no esperaba un "yo también te quiero" o algo por el estilo.

—¿Qué dirán todos cuando se enteren? Y sobre todo tus padres, Ted. ¿Qué pensarán cuando se enteren de que todo este tiempo les hemos mentido? Y en el instituto, ¿qué pasará cuando todos vean que tienen razón? Tengo miedo.

 Camino hacia ella y la abrazo por la espalda, dejando un beso en su mejilla.

—Como te he dicho, me da igual. Mis padres no tienen por qué saberlo y el resto... Es nuestra vida, además, no hay ninguna norma que nos prohíba estar juntos. —La gira y se queda en frente a mí. —Y ahora deja de llorar. —Limpio con la yema de mis dedos las lágrimas que descienden por su cara.

 Sujeta mis manos y las guía hasta sus caderas. Extiende sus brazos, los coloca alrededor de mi cuello y finalmente me besa. Un beso parecido al del karaoke, pero con el sabor añadido de las lágrimas. Nos tumbamos en la hierba y nos quedamos ahí hasta entrada la madrugada, respiración con respiración.

—Vamos cielo.

 La ayudo a que se levante y montamos en el coche. Conduzco hasta el hotel, intentando no perderme. Cuando se baja y ve donde estamos no entiende nada.

—Duerme conmigo. —Digo abrazándola. —Solo dormir. No quiero despegarme de ti ni un segundo.

 Piensa durante varios segundos pero finalmente acepta la proposición. Entramos en el hotel y subimos hasta mi habitación. Puerta con puerta con la de mi hermana, que lo más seguro es que esté a la espera de si me escucha llegar.

 Me preparo en el baño y salgo de nuevo a la habitación para dejarle espacio a Paula. Me desvisto, dejando solo el bóxer y la espero.

—Así que era verdad que dormías así —Dice mirándome de arriba abajo. —Yo que pensaba que solo era parte de hacerme "enloquecer". —Hace comillas con los dedos.

—Para nada, no como otras. —Suspiro al ver como se queda solo en ropa interior.

—Generalmente duermo en pijama, pero aquel día cierta persona no me dejó ir a casa, y bueno, hoy tampoco. —Me  guiña un ojo y se mete en la cama.

 Hago lo mismo que ella y apago la luz. Se retuerce hasta quedar apoyada en mi pecho, con una mano rodeándome la cintura. Noto como cada vez va haciendo menos presión contra mí. Se está quedando dormida. Le beso el pelo y me acomodo yo también.

—Yo también te quiero Ted. —Susurra contra mi pecho. No sé si dormida o despierta, el caso es que por fin lo he oído, y tengo que reconocer que me encanta como suena un "te quiero" de sus labios.

Continue Reading

You'll Also Like

1.7K 157 37
Un internado de chicos en el que incluso los profesores solo son chicos? Y si vienera una profesora y guardiana nueva? Habrán cambios? Se dara a resp...
209K 10.3K 164
Alice tendrá que soportar este nuevo año escolar con la compañía de su nuevo compañero de puesto. Alguien insoportable, cínico, bipolar, confuso y so...
59.9K 2K 26
Pensé que este sería un último año de colegio normal, tranquilo y como cualquier otro... hasta que llegó ella, la nueva profesora de química la cual...
118 0 26
Hay cientos de historias donde hombres adultos, cansados del gris de su rutina, encuentran a una joven que les devuelve el color, el vértigo, el hamb...
Wattpad App - Unlock exclusive features