Su mirada viajaba desde las manos del doctor inspeccionando su cuerpo hasta los ojos de su esposo. Claramente celoso. Wonwoo nunca había hecho algún comentario que hiciese notar su desagrado cuando alguna persona - en particular un hombre - lo tocaba. Estaba seguro de que no lo haría en el futuro y mucho menos en en ese momento, era necesario y fue el mismo Wonwoo quién pidió revisarlo con total detenimiento y atención.
Era divertido ver cómo se guardaba sus ganas de simplemente decirle que se detuviera.
- ¿Y? - preguntó insistente. Por cuarta vez.
El doctor Park se alejó sólo un poco, sentándose sobre la cama matrimonial.
- Tienes algunos golpes en el costado, mañana aparecerán grandes hematomas. Tu cuello está un poco torcido y tu presión también es alta, aunque no sé si se deba al accidente.
Park buscó entre su maletín.
- Y... Ese chichón en tu frente...
- ¡Oh! Sí - habló de prisa - Fue un golpe duro.
Wonwoo sólo le dió la espalda, pero por los movimientos leves de sus hombros moviéndose de arriba abajo imaginó que su esposo nuevamente se burlaba.
- Te daré algo para la hinchazón, el dolor y la presión. Asegúrate de tomar todo y descansar al menos un par de días.
Park miró a Wonwoo.
- Espero que el jefe apruebe este descanso.
- Yo mismo cuidaré de él.
Wonwoo se acercó y dejó un beso en su frente. Luego acompañó al doctor a la salida. Cuando regresó Jeonghan ya estaba devorando la comida que llevaba un rato esperando en la mesita.
- Ni siquiera me esperaste.
- Tardaste mucho.
Wonwoo se sentó en la mesa y antes de llevarse un bocado a la boca, Jeonghan lo detuvo. Le quitó el tenedor en su mano y colocó las pastillas que Seungcheol le había dado.
El castaño rodó los ojos.
De todas formas la tomó.
- Deberías cuidar de ti así como lo haces por mí.
- Claro que lo hago.
⏳⏳⏳
La cama se sacudió de tal forma que Jeonghan no pudo seguir dormido. Giró su cabeza y encontró la silueta de Wonwoo corriendo al cuarto de baño. Dos segundos después se encontraba vomitando en el inodoro.
El rubio se levantó de prisa tropezando con algunas cosas. Para cuando llegó junto a su esposo él respiraba agitado y su frente sudaba. Estaba sentado sobre la alfombra.
- ¿Te sientes mal?
Preguntó al tiempo que tomaba una toalla y limpiaba su frente.
- Debe ser la medicación.
- ¿Quieres que hable con Seungcheol? Dijo que podíamos llamar.
El castaño negó con la cabeza.
- Vamos a dormir. Lamento haberte despertado.
⏳⏳⏳
-Sea lo que sea que uses te ves espléndido, Hong Joshua.
El hombre americano le hablaba a su reflejo frente al espejo.
- Rostro angelical, la altura perfecta, una voz seductora y...-
La vibración del celular sobre el tocador interrumpió sus halagos matutinos.
Era un número desconocido registrado en la pantalla.
Joshua escuchó el agua caer en la regadera. Volvió la mirada al móvil. Era insistente. Parecía importante.
- Dormimos juntos, supongo que no importa si hago de secretaria.
Tomó la llamada sin dudar demasiado.
- ¿Diga?
- ¿Es el número del doctor Choi?
Una voz desconocida.
- Lo es ¿Quién habla?
- Mi nombre es Yoon Jeonghan.
Jeonghan...
- El doctor Choi está a cargo del caso de mi esposo, en el hospital New World. ¿Puedo hablar con él?
- También soy parte del proyecto HOPE. Soy el doctor Hong Joshua, ¿Hay algún problema?
Se escuchó un silencio mortal del otro lado de la bocina.
- Quiero hablar con el doctor Choi.
Su voz era la misma de antes. No podría decir que estaba molesto, pero tampoco podía encontrar rastros de amabilidad en su tono.
- El doctor Choi no está disponible por el momento.
- ¿Cuándo lo estará? Es urgente.
Joshua suspiró con pesadez.
- No estoy seguro de ello. Su esposo podrá ponerse en contacto con él o visitar su oficina en el hospital. Por el momento él no...-
El doctor Hong sintió la mano de Seungcheol arrebatarle el móvil de las manos. Sus ojos se abrieron al descubrir su mirada molesta sobre él. Al parecer, podía dejar que se lo cogiera como si su vida dependiera de ello pero tomar una llamada por él era un límite que no podía rebasar.
- ¿Sí? Es el doctor Choi.
La voz del otro lado del móvil volvió a cambiar. Era alegre y ruidosa, tanto así que Joshua pudo escucharla.
- ¡Seungcheol!
El rostro del pelinegro palideció un poco.
- ¿Jeonghan?
- Tengo sólo unos segundos. Escucha con atención.
Seungcheol asintió como si Jeonghan pudiera verlo.
- El tratamiento no va nada bien con Wonwoo, ha estado mareado desde que lo tomó, ha vomitado toda la noche, sé que dijiste que es normal pero no puede ni tomar agua sin devolverla. ¿Qué debería hacer?
Seungcheol suspiró y se rascó la cabeza agitando su cabello mojado.
- No puede dejar de alimentarse así que procura los alimentos sólidos. Tampoco puede dejar la medicación tan pronto, asegúrate de que tome un cuarto menos de la dosis que receté e implementa electrolitos a su dieta.
- ¡Oh! ¡Sí, sí! ¡¿Qué más?!
¿Por qué su emoción era tan tierna?
- Si los síntomas persisten tendrá que...-
- ¡Jeon Jeonghan! - se escuchó a lo lejos.
- ¡Ah!
- ¡¿Con quién hablas?!
Wonwoo se acercó peligrosamente a él. Jeonghan retrocedió escondiendo el teléfono tras su espalda, como un niño pequeño.
- ¿Ya te dije que eres muy sexy? - desvió el tema con una mirada lasciva.
Wonwoo no pudo evitar sonreír. Aunque tampoco podía distraerlo con un truco tan barato como ese.
- Dame ese teléfono, Jeonghannie...
Wonwoo extendió su mano y Jeonghan hizo lo mismo. Pero luego se llevó la bocina cerca de la boca y gritó.
- ¡Gracias por la consulta, Seungcheol!
Luego de eso la llamada terminó.
Seungcheol se quedó mirando el número en pantalla. No pensó mucho antes de registrar el número.
"Hannie"
Como le llamaba a él cuando eran niños.
- ¿Por qué no me lo contaste?
Seungcheol rodó los ojos.
- ¿Qué cosa?
- Que tu primer amor estaba en el hospital.
- No te incumbe - respondió tranquilo mientras se daba la media vuelta dando la conversación por terminada.
Pero por supuesto, se trataba de Hong Joshua. No podía terminar así.
- Estoy empezando a cansarme de esto.
Afortunadamente, lo hacía muy fácil. Y era difícil molestarse teniendo en cuenta lo ridículas que eran sus acusaciones.
- ¿De?
- ¡De ser nada en tu vida!
Gritó con los ojos a punto de estallar en llanto.
- Sabes que me gustas, sabes que te he querido durante años, y también que esto no es lo que yo quiero...
Seungcheol avanzó un par de pasos hacia él.
- ¿Esto? - preguntó alzando la ceja.
- No quiero sólo sexo. Quiero estar contigo, que me dejes estar en tu vida, que te involucres en la mía. Eso quiero.
El pelinegro dió media vuelta y anduvo un par de pasos, luego volvió a su lugar inicial y puso sus manos sobre los hombros de Joshua. Lo miró con la esperanza de encontrar un rostro furioso, una mueca a punto de explotar en ira, pero los ojos tristes y llenos de esperanza del menor le gritaron que guardara para él las palabras que diría a continuación.
Pero no lo hicieron.
- Josh...
Joshua esperó pacientemente a escuchar algo más. Pero las palabras parecían atoradas en su pecho. Como si se estuviese debatiendo por dentro. Y eso, era algo.
La duda en Seungcheol ya significaba algo, mucho en realidad. No era un "No". Y eso era suficiente para él.
Al menos por el momento.
Retrocedió un par de pasos y sonrió.
- Se hace tarde para el trabajo - tomó sus cosas de la encimera y caminó a la salida.
Seungcheol lo miró salir pero no intentó detenerlo, tampoco intentó volver a hablar.
⏳⏳⏳
- Siguiente.
Jun casi lanza a la modelo al piso cuando escuchó las indicaciones de Minghao. La había empujado tan descuidadamente que ella casi se rompe el tobillo sobre esos tacones ridículamente altos.
Por suerte ella era suficientemente profesional como para seguir su turno en la sesión de fotos. Minghao tomó su cámara y siguió lanzando flashes sin piedad.
Se tomó un segundo para revisarlas y su rostro no parecía muy complacido.
Jun sintió que la sangre se le helaba. Miró en todas direcciones buscando a alguien a quien culpar. Porque claro, el error no estaba en Minghao o su cámara, era algo más. La modelo, el vestuario, accesorios... No, Jun se había encargado de ello, ella estaba perfectamente bien. ¿Entonces qué? ¿Iluminación? Estaba bien, ¿Musica de fondo? Su álbum favorito de SJ estaba sonando.
¿Entonces qué era? ¡¿Qué?!
- ¿Quién montó la maldita escenografía? - preguntó al aire.
Dos jovencitas se acercaron en ese momento.
Jun miró con detenimiento y encontró el error en un segundo.
Cerró sus ojos y suspiró.
- ¿Puede decirme alguna de ustedes qué se supone que hacemos?
- Fotografiar la colección de otoño... - respondió una con la voz temblorosa.
- Muy bien - fingió estar complacido.
- Y ese es un bosque otoñal, ¿verdad?
Ambas miraron la escenografía y asintieron con la cabeza.
- Entonces... ¡¿Qué hace una puta flor blanca allí?! ¡Ni siquiera crecen en el bosque!
Las mujeres se disculparon y corrieron a modificar el fondo.
- ¡Tenemos que repetir las fotos! ¡Retoquen el maquillaje de todas las anteriores!
Jun caminó hasta el chico y le sonrió en un intento por calmar su mal humor.
- Hao, podemos modificar las fotos en la computadora. Nadie se dará cuenta de...-
La mirada de Minghao fue clara.
Vete al diablo.
- Muy bien, sí. ¡Ya lo escucharon!
Jun se alejó con cuidado de la escena y tomó del brazo al director de modelaje.
- Ve por el presidente Jeon, rápido.
El hombre hizo una reverencia y negó con la cabeza.
- Lo intenté hace un rato, pero él y Jeonghan...
⏳⏳⏳
Existían sonidos que Wonwoo amaba. La lluvia cayendo sobre las hojas de los árboles, el viento, las olas del mar, la risa inocente y pura de un recién nacido... Y los jadeos de Jeonghan mientras lo montaba.
Gracias a la mente brillante de su esposo, Wonwoo había cambiado la silla de su escritorio. Una elegante y costosa silla con ruedas. Era perfecta para una persona pero Jeonghan siempre se quejaba diciendo que cuando hacían el amor en el trabajo, era ruidosa y se movía demasiado. Entonces ahora podían pasar "desapercibidos" sobre una especie de silla grande e increíblemente pesada que no cedía pese a tenerlos a ambos encima.
- Deberías estar preparándote con Jun.
Susurró cerca de su oído.
Jeonghan dejó de besar su cuello y lo miró sin tomar en serio sus advertencias.
- ¿Prefieres que esté allá? - alzó una ceja y siguió moviéndose sobre él. Con lentitud y más fuerza que antes.
Gotas de sudor escurrían por todo su rostro y cuello.
Wonwoo afianzó sus manos a la cadera de Jeonghan. Lo ayudó a moverse encima de él, presionándolo contra su pelvis y asegurándose de penetrarlo más a fondo. El rubio abrió la boca y gimió lleno de placer.
Las estocadas eran pausadas y fuertes, tanto así que el cuerpo de ambos se sacudía con fuerza al llegar al final. El constante "Ah" saliendo de la boca de Jeonghan sólo lograba excitarlo más.
Estaban en su maldito trabajo y Wonwoo era consciente de que ambos estaban ocupados. Pero teniendo al rubio paseándose por el edificio con esa sonrisa y elegancia que lo caracterizaba, sabiendo que era su esposo y que él era el dueño, coger en cada oportunidad era su deporte extremo favorito.
- Wonwoo... - su respiración comenzó a ser caótica. Su cuerpo temblaba involuntariamente. Estaba tan cerca de terminar como él.
- ¡Maldita sea con ustedes!
Jun abrió la puerta sabiendo lo que encontraría del otro lado. Lo esperaba. Encontrar al presidente Jeon y su querido "Jeon- Jeon" cogiendo en algún lugar de la oficina no era una novedad para nadie. Jun esperaba sorprenderlos en pleno acto, aunque también esperaba algo de arrepentimiento, pudor o al menos algo de su atención.
Desafortunadamente ninguno de ellos tenía vergüenza, y si alguna vez la tuvieron, se había ido por completo.
Jeonghan se retorció sobre Wonwoo y gimió terminando sobre ambos al mismo tiempo que su esposo.
El rubio se abrazó del presidente Jeon sintiendo aún los espasmos del orgasmo anterior. Se levantó con cuidado y Jun pudo ver como sus cuerpos dejaban de encajar como un rompecabezas.
- ¿Te importaría dejar de ver a mi esposo de ese modo? - chilló Jeonghan - Sé que son amigos pero no me gusta como lo ves.
La camisa negra de Jeonghan lograba cubrirlo casi por completo, pero no podía decir lo mismo del presidente Jeon. Estaba jodidamente expuesto, en esa maldita silla de piel que lo hacía lucir como el jefe de la peor mafia.
Desvió su vista de prisa y pudo ver algunos de los moretones en el cuerpo y rostro de Jeonghan, el accidente debió haberlo dejado adolorido, pero no lo suficiente para evitar tener sexo con Wonwoo.
- En fin - sacudió la cabeza un par de veces - Hao está insoportable, ¿Pueden venir, por favor? - su rostro era suplicante - Todavía tiene que tomar fotos de ti, Jeonghan.
- ¿Cuál es el problema? Puedo ser el último.
Jun a veces agradecía la calma con la que Jeonghan se tomaba su trabajo, y a veces quería asesinarlo por la misma razón.
Caminó hasta él y lo sujetó de los hombros.
- Vas a ir conmigo, ahora mismo.
El rubio parpadeó de prisa.
- ¿Cuál es la urgencia?
- Es lunes - respondió Wonwoo subiendo sus pantalones.
Los ojos de Jeonghan se abrieron grandes. Tomó su ropa del suelo y entró corriendo en el baño.
- ¡Por ahí hubieras empezado!
¿La razón? Minghao odiaba los lunes, por lo tanto, todos odiaban los lunes.
⌛⌛⌛
ESTUVO FLOJÓN ESTE CAP JAJAJA
ME TARDÉ UN SIGLO ESCRIBIENDO ESTO.
GRACIAS POR LEER VOTAR Y COMENTAR ❤️🌻