CAPITULO XXVII

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Al llegar al centro comercial para Ángela todo fue muy nuevo y asombroso.
Recordaba que su madre la había llevado a comprar unas cosas para el cumpleaños numero 15 de Adam y que se habían hunidido en una pastelería comiendo todo lo que podían ver sus ojos y resistir en su estómago.

Ese hermoso recuerdo hizo que inconscientemente Ángela sonriera de forma repentina dejando escapar un suspiro pequeño, cosa que llamó la antención de los hermanos y de inmadiato ambos se dirigieron a ella.

-Niña, ¿qué te pasa? - Scott chasqueó los dedos frente a los ojos de la chica para sacarla de su ensimismamiento.

-Nada, Sigamos - Respondió tajante y adelantó sus pasos hacia una tienda en la que se veía por el vidrio muchas patinetas, cascos y todo el buen equipo para hacer Skateboarding. A ella se le iluminaron los ojos y le dio un impulso por entrar al lugar y por lo menos observar de cerca lo que para ella sí era ir de compras, pero Scott la tomó del brazo impiendo que avanzaran sus pasos y continuamente se detuvo y volteó sus ojos hacia él.

-No es momento,pero prometo traerte luego.

Ángela sonrió de una manera muy extraña, parecía estar sonrojada y el primero en notarlo fue Connor así que prosiguió a interrumpir ese acto tan extraño que había sucedido en ese momento.

-Bueno, entonces, ¿qué milagro podemos hacer por ti?- soltó como una broma pesada.

-lo que sea, solo lo usaré esta noche y luego se los devuelvo, quizá ni le quite la etiqueta -dijo sin el mas minimo interés enfocando siempre su vista a un hermoso casco que había colgado el cual era dorado con alas muy bien dibujadas al lado derecho.

-Niña, esto es serio, debemos actuar ya, no tenemos todo el día.

Scott se alejó un momento y entró a una tienda en donde habían vestidos de noche y enterizos muy elegantes, se giro para verlos y les hizo un gesto que les indicó a entrar a la tienda, ella sin el mas mínimo interés caminó directo a la puerta.

La tienda era bastante grande y al parecer solo vendían ropa femenina, dentro de ella habían unas chicas muy refinadas cuchicheando al ver al hermoso par de hermanos entrar, parecía como si acababan de llegar de la luna o descubrir la cura contra el VIH, todas querían hablarle o buscar la manera de hacerse notar, para ella todo lo que veía era irrelevante y muy superficial, -Si Adam me viera- pensaba y trataba de no reírse sola.

-Bueno, tenemos que apresurarnos si queremos llegar a tiempo a cenar, y si tu quieres tener lo más pronto tu boleto de avión

-Si Connor, gracias, ya lo sabemos - respondió Scott.

Angela optó por un enterizo negro desmangado con un cuello estilo V muy decente.

-creo que me probaré este.
Ambos hermanos le dieron un gesto de desapruebo en un instante, como si hubieran leído sus mentes.

-niña, - dijo Scott - tienes que verte bien, tienes que lucirte, tienes que ser mujer por un día.

-No quiero verme bien, solo quiero ir y que tu padre me de mi boleto y listo.

-debes agradarlo - bufó el menor de los hermanos.

En los que los hermanos discutían por vestirla cada uno a su manera, Ángela se asomó a la puerta y vió pasar muy cerca a Camila. Trató de ocultarse pero solo llamó mas la atención y la chica decidió entrar a la tienda.

-¿Angela?, ¿que haces aquí?

Era más que claro que algo sucedia, Camila la conocía un poco, no estaría en una tienda de moda y elegancia probandose vestidos de 500 $ para pasar el rato.

-¿Cami? - Una voz interrumpió la respuesta de Ángela.

-Connor Kendell - Dijo Camila comportándose de una manera muy extraña, incómoda y un poco tensa.

-Hace años que no te veía

-lo sé, eso intentaba.

Ángela tuvo mucha intriga y se atrevió a preguntar.

-¿de donde se conocen?

Scott se acercó a la escena.

-Es la ex de ambos.

Hubo un enorme silencio.











Gracias MIL GRACIAS por sus palabras de aliento ❤ no saben cuanto me ayudó a querer seguir con mi novela. Son los mejores❤❤❤❤

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