Capítulo VI

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-No podemos dejar ir a Adam así como así, tenemos que darle una despedida, una buena despedida.

Ángela informaba a sus compañeros de trabajo los planes que tenia para la despedida de su hermano, no quería que estuviera mal al momento de ir a dejarlo al aeropuerto, sí, Adam se iba de la ciudad.

-Pero, ¿Donde será? - Preguntó Matias, el mejor amigo de Adam.

-hablé con un chico que su padre es dueño de un restaurante- Explicó la rubia - Nos reservó una mesa, solo que... Por favor chicos, NADA DE ALCOHOL  y eso va para todos.

Todos asintieron. Nadie iba a tomar un solo sorbo de bebida alcohólica ese día. Porque si no, que caso tenia mandar a Adam lejos.

Ya todos de acuerdo con el Plan de Ángela, fueron a sus respectivos lugares  a seguir trabajando, Ángela de reojo camino hacia la oficina de su hermano, vio a Trevor lejos del circulo que había formado anteriormente.

-¿Que haces aquí?

-Ángela, Renuncio.

Ángela se quedo atónita, no podía creer lo que acababa de escuchar, era uno de los mejores mecánicos, ganaba muy bien, ¿que mosca le picó?

-¿Tienes otro trabajo?- Preguntó mientras se sentaba a su lado.

-No, es solo... Que ya no quiero trabajar mas aquí, me voy a despedir de todos, mañana, no quiero arruinarles la fiesta que tienen preparada.

Ángela agachó la mirada un tanto triste, le había tomado un cariño muy particular al chico. Se levantó y lo dejó allí sentado con la palabra en la boca.

El comprendió que ella se había enojado por lo que le dijo, a aunque no sabia porque, trato de buscarla con la mirada pero jo tuvo éxito.

Al cabo de unos 5 minutos Ángela regresó.

-Toma.
-¿Que es esto?
-es un regalo para ti. Por favor tomalo.

Trevor tomó el regalo y lo abrió, era una pequeña caja que contenía una cadena, y en medio de ella tenia un dije, el cual tenia grabadas unas palabras:

"Porque personas como tú, no hay en este mundo, gracias por existir"

Trevor con sus ojos acristalados esbozó una sonrisa y se vio ruborizado.

-Debió costarte mucho.
-En realidad lo pagó el tipo que me tira del skate cada vez que puede

La sonrisa de Trevor se cambió por un gesto de confusión.

-No entiendo.
-Le quité 200$ por mi patineta quebrada.
Trevor se hecho a reír.
-Ángela, tu patineta ya estaba quebrada desde antes.
-Si pero el no lo sabe -Rieron- no quiero que te vayas.

Trevor se acercó a Ángela muchos mas centímetros y casi a susurros preguntó:

-¿Porque?
Ella un tanto nerviosa le confesó:
-Porque nadie arregla los autos como tú.

Trevor aceptó el cumplido y decidió quedarse.


-Connor, ¡Apresurate! Llegaremos tarde al colegio por tu culpa Caramba.

Los hermanos estaban listos para irse al colegio en la motocicleta de Scott.

-si te da vergüenza salir en tu auto con vidrio quebrado, dile a papá la verdad.

-No quiero tocar ese tema, ya te dije que no lo haré, tampoco puedo mandar a repararlo. Me castigó y solo me da lo necesario, me quitó las tarjetas y no tengo mas que para comer.

-Estas jodido, pero no me das lastima, así que no te voy a prestar.

Ambos subieron a la motocicleta con sus cascos y sus mochilas.

-Mira, aquí es donde me EH topado con la mina de la patineta - comentó el rubio cuando llegaron al semáforo de los encuentros.

-Maldita niña, si supiera que le estoy salvando el culo.

-pues a mí me quitó 200$ por su patineta.

Connor carcajeó.

-Scott, si que eres estúpido, lo mucho que eso puede valer son 60$.

Scott se enfureció y la maldijo mil veces
-Es una aprovechada.

Connor sonrió en lo secreto por las picardías de la rubia.

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