Scene ten.

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Sentí recorrer escalofríos por mi espina dorsal y como no tenía autocontrol para dejar de llorar, simplemente no entendía esto ¿por qué me afectaba tanto el hecho de haber visto esa escena? Él no es nada mío y está en todo su derecho en besarse y salir con quien se le dé la regalada gana.

Yo no se lo puedo impedir.

-¿Podrías...?- suspira- detente, me... me duele verte así.- me pide y eso hace que llore más.

Lo abrazo sin razón alguna y él tarda varios segundos en corresponderlo, claro está, nadie te abraza de la nada o quizá sí pero yo no estoy actualizada, desahogo lo que puedo hasta cansarme, pobre de él el tener que soportarme así, no tiene la culpa.

-L-Lo si-siento- me disculpo al dejar de abrazarlo, acto seguido limpio mis lágrimas, Dios mío seguramente ya parezco un maldito mapache, tengo todo el maquillaje corrido- no quise...

-Sh...- me pausa poniendo su dedo índice en mi boca- no te preocupes- lo quita y pone un mechón de cabello detrás de mí oreja.

-En serio no debí de haberte dicho eso, es que, no sé, sentí horrible y...

-Te dieron celos- interrumpe sonriente.

-No.- me apresuré a decir.

-Claro que sí, te dieron celos de que yo estuviera besando a esa chica y no a ti.

-No- repito.

-Admítelo alejandra, vamos.- insiste.

-¿Y qué si es así? De todas formas te daría igual.

-Por supuesto que no, al contrario, eso me... agrada.

-¿Cómo carajos puedes decirme esto justo con lo que acabo de ver?

-Si me concedes entrar a tu vida, a tu mundo, lo descubrirás- me guiña el ojo.

-Tú quieres burlarte de mí, como el gran patán que eres.- hago una mueca.

-No, yo no soy así... chula.

-¡Deja de decirme así!- espeto.

-¿Por qué? Es lo que eres, una chula.

-Porque logras hacer que yo... te perdone.

-Uy, esa no me la sabía.

-Ni se te ocurra...

-Chula- vuelve a sonreír.

-José- frunzo el ceño.

-Escucha, dame una oportunidad, sólo así te demostraré que no soy quien crees, por favor- y dale con eso. Aunque, yo tampoco debo ser tan dura ¿lo ven? Soy tan débil ante sus encantos, siempre logra lo que quiere.

-Está bien- accedo- pero no quiere decir que te creo.

-¿Eh?- enarca una ceja.

-Creeré en ti hasta verlo con mis propios ojos.

-Eso no es justo, yo creo en ti al momento pero tú en mí no- reniega.

-Porque eres hombre y yo mujer.

-¿Te digo algo y no te enojas?

-¿Qué?

-Pareces un mapache- se carcajea.

Demonios, lo sabía.

-Ay no- digo horrorizada. Él sigue riéndose, aguarden ¿esto le parece gracioso?- deja de reírte.

-¡Caíste!- vuelve a reírse- debiste haber visto tu cara.

-¡José!- le doy un ligero golpe en el estómago- no es gracioso.

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