¿Y si no puedo?

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Hoy es martes, suena mi alarma tengo que pararme así que decido que a pesar de haber tenido una noche no de lo mejor agradable mi día lo empezaré bien así que me levanto de la cama, me dirijo hacía el baño cuando he terminado de ducharme salgo del baño para dirigirme al armario y decido ponerme un pantalón de mezclilla azul marino, una blusa blanca y una chamarra verde de mezclilla tenia pensad peinarme el pelo, pero decido dejarlo suelto, ya que no se acomoda, cuando salgo del cuarto para ir a desayunar me encuentro a Kate tomando un café.
- Hola Ana, ¿cómo amaneciste?
- Hola Kate, bien gracias, aunque hay algo que no entiendo.
- ¿El qué Ana?
- No entiendo el por qué regresaron aquellas pesadillas si ya las había olvidado, si ya no las tenía, hace años que las había dejado de tener, no entiendo que fue lo que hizo que volvieran a aparecer- tomo una taza y como hay agua caliente me preparó mi té.
- Así que ¿tus pesadillas fueron sobre lo que te paso de chica?
- Si- Kate es de las únicas personas que sabían sobre lo que me había pasado y es que Ray tenía amigos en la policía que le ayudaron para que nadie se enterara, ni siquiera mis vecinos se habían enterado, pues después de eso, Ethan me dejo tirada, yo marque a mi padre desde un teléfono público y fue por mí, a Ethan lo atraparon y ya no quise saber nada de él. Me siento en una de las sillas, dejo mi té en la mesa, me tomo la cabeza entre las manos y entonces tengo ganas de llorar ¿por qué? ¿Por qué tenían que regresar esas malditas pesadillas? Kate me soba la espalda, yo sé que quiere apoyarme pero lo único que necesito son respuestas.
- Ya Ana tranquila, todo estará bien
- ¿Es qué por qué?- me quita las manos de la cabeza y me abraza, ya no aguanto más así que me suelto a llorar- Nada he hecho, por qué tenían que regresar ahora que estaba bien.

- Tranquila Ana no te dejare sola nunca y esto lo vamos a superar, eres muy fuerte y ahora estoy yo contigo.
- Gracias Kate- rompí el abrazo sutilmente, e impropio de una señorita sorbí mi nariz, me limpie las lágrimas y me volví a sentar, ya que estaba de pie al abrazar a Kate, para cuando ya me había tranquilizado me empecé a tomar mi té que ya estaba un poco frío pero me daba igual y así me lo tome, además tampoco me gustaban las cosas muy calientes y Kate las amaba; una vez terminado mi té me dirigí hacía mi habitación, me adentre en el baño me lave los dientes, Kate ya se había marchado ya que Elliot había venido por ella y me dijo que si no iba con ellos, les agradecí el ofrecimiento pero le dijo que no, así que minutos después de que ellos se marcharan, yo igual me dirigía hacía la universidad.

Cuando llegue a la universidad fui a sacar mis libros del casillero para las clases, para después disponerme a ir hacía el aula de clases, la verdad no puse demasiada atención en la clase ya que me la pase pensando en el porque me habían regresado las pesadillas y pensando en Christian, aunque la verdad aunque me muero de ganas por verlo no sé si pueda volver a verlo o tal vez sí, pero no podría estar cerca de él, pero el timbre sonó, lo que hizo que me saliera de mis pensamientos.

Transcurrió normal lo que quedaba de mi día de clase en clase y cuando por fin terminaron, fui hacía el casillero para guardar mis libros para que así ya pudiera irme a mi casa pero cuando he terminado escucho que gritan mi nombre me giro para ver quién es la persona que me esta llamando, y resulta nada más y nada menos que la personas que estuvo en mis pensamientos, sí Christian pero la verdad no tengo ganas de hablar con él ni con ningún chico no por el momento así que empiezo a caminar, sé que él no tiene la culpa, pero me es inevitable no alejarme de los chicos.

- ¡Anastasia espera!- y yo acelero el paso.
- Anastasia por favor- así que decido detenerme, me volteo para que Christian llegue a mí, sé que probablemente si hubiese corrido, me hubiera alcanzado y es que corriendo yo soy una tortuga a lado de todos, pero no lo iba a hacer correr.
- ¿Qué quieres Christian?
- Ana necesito hablar contigo
- ¿Hablar? Perdón ¿pero de que se supone que vamos a hablar tú y yo? Apenas nos hemos hablado ayer- que extraño es.
- Por favor- me agarra de los brazos pero yo me tenso- Ana yo...- y entonces me besa, yo no sé si besarle, alejarme, pero opto por la primera opción y lo beso, sus labios son cálidos y sobra decir que besa muy bien, me suelta de los brazos, acercándome más hacía el, agarrándome de la cintura pero yo ya no soporto su contacto, puede que bese de maravilla, pero su contacto me da miedo y me separo.
- No Christian- me zafó de él y corro rápido sin sentido pero él me viene persiguiendo, corro más y más deprisa, y sin más las ganas de llorar me invaden no Ana no ahora en plena calle así que trato de retener las lágrimas, entonces Christian me alcanza impidiéndome que siga corriendo.
- Yo... Christian... No puedo, lo siento.
- No Ana lo siento, yo no debí...
- No es por ti Christian, es que yo... lo siento, no debí de haber corrido como loca, pero prometo que te daré una explicación.
- Shh nena- me abraza, yo simplemente ya no puedo seguir reteniendo las lágrimas y me pongo a llorar.
- No, no, por favor no llores- y me limpia las lágrimas con el pulgar, me toma de nuevo por los brazos e intenta nuevamente besarme pero yo no puedo, su rostro aturde mis pensamientos.
- Por favor no vuelvas a tocarme- me suelto de él y corro, corro como si mi vida dependiese de ello, el me persigue pero aunque yo corro muy lento a comparación de él, me meto en una calle con bastante gente y así lo pierdo y llego al apartamento, agradezco que Kate no este, porque si no ya me tendría acorralada hasta que le explique el porqué de mi estado, así que decido irme a mi cuarto, me adentro en el baño, me enjuago la cara con agua fría, pongo mis manos en la orilla del lavabo y me miro en el espejo ¿ay Dios por qué? ¿Por qué regresaron las pesadillas?, ¿por qué de nuevo me invaden esos sentimientos?, ¿su rostro? ¡Todo!, simplemente yo no puedo, no de nuevo, no con esto, mis lágrimas se derraman por mi rostro, sé que ya he pasado por esto, pero ya es demasiado para una sola persona. 

Mi pasado Anastasia Steele                           En edición. ¡Lee esta historia GRATIS!