No era ni muy viejo ni muy joven, simplemente me encontraba en esa edad en la que uno se pone a perder el tiempo utilizando, ¿cómo llamarlas?, tácticas de desviación temporal.
Aunque para cualquier otro estaba perdiendo el tiempo, pero no me importaba, me gustaba perderlo y afortunadamente tenía mucho para gastarlo. No era algo que me preocupara, a mi madre sí, pero a mí no. Pasaba tan rápido el tiempo que no me daba cuenta y en un cerrar de ojos, como todos sentimos de repente, el día había terminado y yo no hice nada de provecho.
Tenía 8 años cuando todo esto pasó, no me pasó a mí, sino a mi vecino y amigo Orson. Un sujeto de apenas un metro y setenta centímetros, pero que usaba zapatos con suela amplia para aparentar tres centímetros más. Algo triste a mi parecer.
Vivía justo a lado en una casa de un piso, ya que él sólo era acompañado por su perro. Sus padres nunca estaban ahí, creo que trabajaban en el extranjero, o eso me decía para no revelar los secretos ( y por secretos me refiero a que trabajan demasiado como para encargarse de él). Tampoco era una casa muy larga, la mía era gigantesca a comparacion, es como si él viviera en un tanque y yo en un maldito robot gigante.
Comenzamos a ser amigos desde el día en el que mi avión de papel cayó en su patio, ahí lo conocí, era un joven adulto que carecía de interés, siempre tenía una sonrisa ligera, como esa que haces cuando todo parece ir mal pero no quieres alarmar a nadie. Me entregó mi avión de papel y me preguntó mi nombre, obviamente salí corriendo y no le dije nada.
Digo "obviamente" porque soy muy timido, ¿no mencioné eso?, pues lo soy, no lo puedo evitar.
Después de mucho pensar en que hice mal en irme, y claro el pertinente regaño de mi madre, fui a verlo y saludarlo propiamente, él me dijo que no había problema, que entendía que era algo normal. Me presente como Ray, Ray Pemberton, él sonrió y me dijo que mi nombre era como de actor, quizás de la época de los cincuenta, o un actor mayor en películas de acción de los ochenta.
Siempre me pareció extraño como se refería a los ochenta como si hubieran pasado hace mucho tiempo, apenas era 1991, no había pasado tanto tiempo. Era muy extraño, pero igualmente me caía bien, era mi amigo.
- Orson, soy Orson, me dijo en pleno silencio
- ¿Perdón?, le contesté
- Mi nombre es Orson, o al menos puedes llamarme por ese nombre
Regresé a mi casa, pensando en que "Orson" es un nombre extraño, nunca lo había escuchado. Él no tenía apariencia de Orson, las personas llamadas así son viejas, calvas y tienen barriga de tanto comer frituras y pizza, pensé. Aunque mi mamá conocía a Orson Wells le seguía pareciendo raro que un chico de, aparentes, 20 años se llamara así.
Era todo un personaje ese chico, conforme más hablaba con él más parecía que creaba cualidades sobre la marcha, ya que durante toda una semana resultó que podía tocar la guitarra, sabía cocinar, conducía, preparaba químicos, sabía de memoria la tabla periódica, hacía trucos de magia, hablaba con perros, fantasmas y perros fantasmas.
(Ahora que lo pienso, creo que sólo lo vi tocando la guitarra una vez)
Pero nuestra historia juntos comienza cuando me preguntó: "Oye Ray, ¿hay algún lugar aquí donde pueda jugar boliche?"
JE LEEST
Orson, soy Orson
Humor[Advertencia: Escribo esta historia sobre la marcha] Ray es un niño de 8 años que apenas ahora se ha dado cuenta de que su vecino, un tal Orson, es un misterio del que no sabe nada. ¿Será capaz Ray de descubrir el misterio mientras ambos se unen a u...
