CAPÍTULO 9

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MARÍA

Crees que se puede querer y odiar a alguien?

Crees que puedes llorar y reír a causa de una misma persona?

Crees que tu corazón puede latir por miedo y por pasión a la vez?

Ya no se que pensar, ya no se que hacer. Simplemente estoy confundida.

Ahora mismo mi corazón me grita que escuche a Jesús, pero mi cabeza... Mi cabeza me pide que lo odie, que lo olvide.

Es un chico peligroso y soy muy consciente de ello.

Pero ese mismo peligro es el que hace que me resulte tentador.

Siempre he sido una chica sencilla y ahora resulta que me gusta lo peligroso.

No me entiendo ni yo misma.

Ahora estoy saliendo de clases, escapando de él, no quiero encontrármelo, ni tampoco puedo.

Justo cuando estaba a punto de salir, alguien me cogió del brazo dándome la vuelta, encontrándome así con el rostro feliz de Cody.

C: hola nena, quieres que te lleve a casa?

Se que esto esta mal, pero necesito olvidar a Jesús.

Y un clavo saca a otro clavo no?

Pero algo tengo claro: Cody jamás volverá hacerme sentir lo que una vez me hizo sentir.

Y mucho menos después de tanto tiempo.

Y ahora encima esta Jesús.

Así que mucho menos aún.

Y: si, me vendría bien, gracias Cody

Su brazo derecho pasó por encima de mis hombros, ajustándome a el.

Y no me sentía a gusto. No como antes.

Antes solo con tenerlo cerca ya me sentía bien y cuando pasaba su brazo por mis hombros me sentía segura.

Y ahora... ahora no sentía nada de eso.

C: te echaba de menos nena

Nena.

Siempre me llamaba así y ahora lo único que causa en mi es repulsión.

Odio que me llame así. A saber a cuántas llamaba del mismo modo.

Su voz rozó en mi oído y la verdad es que no quiero tener nada con el, pero si me va ayudar a olvidarlo entonces es bienvenido.

Y: Cody... No vamos a volver a lo mismo

C: lo se nena, pero lo siento, sabes que te he pedido perdón muchas veces y que me arrepiento como nunca, pero por favor dame otra oportunidad

Me agarró de los hombros y me puso frente a el, teniéndolo así rostro a rostro.

Nunca he sido buena descifrando sus sentimientos.

Siempre pensé que estaba enamorado de mi y mira.

De amor no sentía nada si no, no me hubiera engañado nunca.

Y: no me hagas volver a decirlo

POLOS OPUESTOS-Jesús Oviedo {ACABADA} EN EDICIÓN Donde viven las historias. Descúbrelo ahora