Jacob Breidan

HAWÁI

12 de abril del 2015 a las 7:30 am.

Estaba en el hotel que había reservado el idiota de mi "Ex prometido", tomamos el vuelo de noche y fueron como 6 horas o más, ya perdí la noción del tiempo que estuve en el avión con él, fue tan insoportable ya que estuvimos sentados juntos durante todo el vuelo.

Todo se volvió tan incómodo ese tiempo juntos, ya que no tuvimos tema de conversación, llegamos en la madrugada a Hawái, aunque es una isla pequeña y preciosa, sin duda había muchos Hoteles llenos y tuvimos que ir a varios para buscar donde hospedarnos ya que a Marcus se le olvido hacer una reservación previa antes de venir.

Sin duda es un idiota de lo peor.

Visitamos al menos unos 3 hoteles y todos llenos, tuvimos que hospedarnos en uno llamado Hotel Waikiki o algo por el estilo.

Estábamos en la habitación, hice que pidiera una con dos camas separadas, no dormiría en la misma cama donde el enemigo, traicionero y asqueroso ruin infiel de mi ex, capaz lleva al botones y lo mete a la cama y ni cuenta me doy.

No! Claro que no dejare que pase esto de nuevo frente a mis narices.

Me molesta ver a Marcus tan ilusionado con esto como si fuera un juego fácil de niño de pretender y ganar.

No soy el mismo chico que dejo y rompió el corazón por un desliz y caliente acoston con Patrick el otro idiota que tengo atravesado y no puedo ver ni en mis sueños porque me da un dolor de estómago pensar en lo que sucedió.

Estaba dispuesto a arruinarle estas vacaciones a Marcus y que entendiera que no sería fácil recuperarme así gaste en ostentosos lujos y viajes, no cedería para nada.

Me recosté en la cama, me hice en una pequeña bola en posición fetal abrazándome a mí mismo con mis brazos.

Quise ocultarme de la vergüenza que tenía sobre mí al estar con el hombre que ame tanto tiempo y me daño de por vida.

Tome la sabana encima de mí y trate de arroparme bien, no pensaría salir de la cama en todo el día.  Me sentí un poco fatal, no sé si era la comida del avión o solamente esto que dentro de mis entrañas como un asqueroso y revuelto suceso por lo que he vivido engañado en mi vida.

Marcus parecía fresco y feliz, un poco persistente en querer salir, me importaba un bledo si coqueteaba con alguien en la piscina.

¡Pero... ALTO!! Y ¿si hago lo mismo? Me refiero a molestarle con otros chicos para que sienta celos tal vez se dé cuenta que lo que hizo está mal y realmente le fastidie sintiendo lo que yo.

Me levante y empecé a buscar en mi maleta que había hecho Marcus para mí de la ropa que deje en su departamento, obvio había de todo pues deje casi toda la ropa que me había comprado.

Re busque entre las prendas y saque un short playero azul muy corto y provocativo que hacía que mi cuerpo se viera sexy y reafirmando mi culo.

Esto haría que muriera de celos cuando otros me vieran, corrí al baño con las prendas en mano y me vestí en un santiamén de lo rápido que logre cambiarme de ropa, tome mis gafas de sol y un bloqueador solar con una mochila pequeña que había traído Marcus entre todas sus cosas, puse mi celular dentro de la mochila, una toalla y algo de dinero que le robe de la cartera del mismo.

Marcus me veía con una sonrisa como si pensara que cediera a la salida con él a la playa, tan temprano. Pero la verdad era que aprovecharía mi visita en Hawái ya que nunca había estado aquí y podría conocer chicos sexys, provocar celos en él y disfrutar del viaje.

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